América manda mensaje a Pumas

La ofensiva americanista se dio un festín con el cuadro chiapaneco. Osvaldo Martínez (10) abrió el marcador y se puso a bailar con sus compañeros por el regocijo de la tempranera anotación.. (Foto: ELIZABETH FUENTES. JAM MEDIA )
hector.morales@eluniversal.com.mx
Oribe Peralta grita furioso, mientras se enfunda en un abrazo con el resto de las Águilas, al hacer el quinto gol azulcrema. Los asistentes en el Estadio Azteca gozan, lanzan vítores y las parejitas se besan felices de la vida. El América de Gustavo Matosas, por fin, enamora a su afición. Los pálidos Pumas, el siguiente rival de las Águilas, tiemblan a la distancia.
En pleno día de San Valentín, los emplumados (11 puntos) regalan una “hermosa” goleada 5-0 sobre Chiapas (ocho unidades) para sus fans, comandados por el doblete del ‘Cepillo’.
Recuperan la contundencia ante un rival que es capaz de regalar anotaciones como los Jaguares.
En Coapa hay un festín para conmemorar el Día del Amor y la Amistad. Rostros felices y éxtasis entre los americanistas fueron estampas ayer en el Coloso de Santa Úrsula.
Osvaldo Martínez, Miguel Samudio, Darío Benedetto y Oribe Peralta (2) son los encargados de dar los flechazos que fulminan al conjunto chiapaneco, que sale a entregarse. Son los hombres que permiten en reencuentro amoroso entre las Águilas y sus seguidores.
El apodado Osvaldito dibuja un arcoiris sobre la cancha. No lo piensa, porque le tiene fe a su pierna derecha. Ve al portero visitante, Óscar Jiménez, demasiado adelantado, incluso distraído. Desde media cancha viene el zapatazo del paraguayo que se anida en el marco. Una estampa que abre a Jaguares apenas al minuto 6. Gol para el anecdotario del futbol mexicano.
Martínez tarda en darse cuenta de su diana. De pronto, vuelve en sí, mientras sus compañeros lo abrazan, lo felicitan y agitan la cabeza en señal de reconocimiento a su viveza.
Y como no puede faltar la polémica arbitral en los partidos de los azulcremas, el silbante Fernando Guerrero deja de marcar un penalti de Ventura Alvarado quien, presuntamente, atropella en el área a Franco Arizala. El duelo estaba 1-0 y con ese acción se pudo empatar. El nazareno dejó seguir la jugada y el América, desde ahí, comenzó a gestar el espectáculo. Claro, ayudado por los felinos del sureste.
Horacio Cervantes, zaguero visitante, sufre amnesia. No recuerda que es un tipo que jamás ha tenido la virtud de salir con toques exquisitos. Benedetto se da cuenta de que el espigado defensa quiere demostrar algo que no es y le roba el balón en media cancha. El rapado futbolista emplumado le filtra el balón a Samudio. El carrilero izquierdo cruza y pone el 2-0 (31´). Chiapas se desmorona, comete un suicidio deportivo que le pone contra las cuerdas y nunca se recupera de sus pifias. El americanismo goza como no lo había hecho en la era Matosas.
Dispuestos a ser el equipo que arrolla, comprometido por el técnico azulcrema, América no cede. Chiapas tira la toalla y Osvaldito vuelve a pesar. Manda un trazo largo que se escurre en la banda izquierda del cuadro verde. Benedetto aparece y define abajo a la salida del portero. El tercero llega, la goleada está en el marcador al 41’.
Sobre las ruinas chiapanecas, las Águilas le ponen la puntilla a su visita. Oribe Peralta recibe de en el área y con un tiro raso pone el cuarto. “Hermosa” definición para acabar de vapulear a Jaguares, que dejaron pronto de oponer resistencia (55´).
Al 72’, el mismo Oribe pica el balón ante la salida de Jiménez. Nuevo grito de gol. En el Azteca retumba el “¡Águilas, Águilas!”. Así, el América brinda su mejor juego de la temporada e hilvana, por primera vez en el certamen dos victorias. Llega embalado y con su público enamorado al duelo clásico ante Universidad de la semana entrante.
Pumas tiembla en plena crisis, mientras las Águilas gozan por haber recuperado el romance con el gol en el día de San Valentín. Avisan a los auriazules que no piensan tener clemencia el próximo domingo.
‘Flechan’ a MatosasD2





