Chivas, los grandes también descienden

EN ARGENTINA. River Plate vivió el drama del descenso en 2011, aunque volvió a la Primera al siguiente año. (Foto: Imago7 )
edgar.luna@eluniversal.com.mx
Cuando la
palabra descenso se menciona, la nación chiva tiembla, porque aunque faltan
cuatro meses para definir al equipo que perderá la categoría, la presión cada
día se agranda más para los de Verde Valle.
Hoy,
Chivas, el más popular de México, es último en el porcentaje.
En la
historia del futbol mexicano, ningún club de los considerados “grandes”
—América, Cruz Azul, Pumas y Guadalajara— ha descendido a la llamada Liga de
Ascenso, mas esto no quiere decir que los “históricos” sean inmunes a este mal.
El universo futbolístico internacional ha demostrado que los grandes también
caen.
No hace
mucho, en Sudamérica, Argentina lloró cuando en 2011, los Millonarios dejaron
de serlo: River Plate pisó fondo y se fue de la Primera. El mal se propagó
cuando Independiente también descendió, en 2013.
En 1996,
Brasil vivió la tragedia cuando Fluminense bajó a los infiernos y le siguieron
Palmeiras, en 2002 y 2012; Gremio, en 2004, y Vasco da Gama, en 2008 y 2013.
Colombia se
contagió: América de Cali probó la hiel del fracaso en 2011, y en Chile, la “U”
sucumbió en 1988.
Ocupa y
preocupa. La situación de las Chivas no es para tomarse tan a la ligera, porque
además de la crisis porcentual, el América es ahora el máximo ganador de
títulos en México.
Jorge
Vergara, dueño del Rebaño, ha manifestado en reiteradas ocasiones, que la
posibilidad de perder la categoría “no pasa por mi mente. Es algo que no va a
suceder, por eso no lo pienso ni me lo imagino. Somos positivos y sabemos que
esto aún no se acaba”.
El mal del
descenso también llegó a Europa. Atlético de Madrid, uno de los tres grandes de
España, sufrió el descenso en el año 2000. En Inglaterra, el Manchester United,
con todo y su prosapia, perdió la categoría en tres ocasiones, la más reciente
fue en 1974.
En Italia,
el descenso ha tenido otras aristas. Milán y Juventus han descendido, no sólo
por cuestiones deportivas, sino también jurídicas.
Los
Rossoneros se fueron en 1980 por estar involucrados en un fraude y en 1982, al
quedar últimos en la tabla. A la Juve la castigaron en 2006, cuando sus
directivos fueron encontrados culpables de arreglo de partidos.
Duele a la
distancia. A lo lejos, quienes alguna vez fueron parte del chiverío, sufren por
la situación. Saben que su grandeza ya no los puede salvar.
“Duele
tener que mirar hacia arriba al América, pero más que se tiene que pelear por
no descender”, confiesa Benjamín Galindo, ex jugador y ex técnico de Chivas.
“El club debe estar alerta, porque América ya lo rebasó, pero sobre todo,
porque no debe irse”, opina.
Para
Alberto Guerra, campeón como técnico en 1986-87, todo esto “es la consecuencia
del trabajo de los años recientes. Es una realidad que a Chivas no se le dan
las cosas y al América sí”.





