La Volpe debuta con triunfo: Chivas 3-1 a Pachuca
VICTORIOSO DEBUT. La Volpe festejó el 3-1 de Chivas ante Pachuca.. (Foto: Imago7 )
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Seguramente, Ricardo Antonio La Volpe no es mago... pero lo parece. Su presencia le da a Chivas otra cara. El respeto al concepto más básico se hace presente por momentos: buscar el arco contrario. Faltan detalles por pulir, es cierto, pero el debut es perfecto. Por eso, la tribuna del Estadio Hidalgo, copada de rojiblancos, estalla con el 3-1 como visitante en una locura que el Rebaño no había provocado en todo el torneo.
Todo inicio es complicado. Los primeros minutos del argentino como técnico de Chivas, son una muestra clara de ello. El equipo tiene una idea. Definida y muy distinta a la practicada con José Luis Real. Pero tarda un poco en desarrollarla sin equivocaciones que se reflejen en el marcador.
Por eso, Pachuca, vestido de verde, blanco y rojo, exprime al máximo su momento. Centro desde el costado derecho. Cabezazo de Enner Valencia. Bien conectado. Sólido y al arco. Con signos evidentes de gol. Un remate a prueba de todo. Bueno, casi todo. No contaba con los reflejos de Antonio Rodríguez. Gran lance a su izquierda. Atajadón para salvar a Chivas, al ‘2.
Y es que los conceptos futbolísticos se asimilan con tiempo en la cancha. Y el Guadalajara no lo tiene. Rodolfo Pizarro proyecta por el costado derecho. Jurgen Damm persigue el esférico. Jair Pereira duda entre apretar o no. Al final, termina exhibido, pues lo superan con facilidad. El atacante tuzo llega a línea de fondo, con panorama amplio.
Diagonal retrasada. Un roce de la defensa provoca que el esférico atraviese el área, hasta llegar a Enner Valencia, quien solo empuja al fondo de las redes. El 1-0 de Pachuca, al minuto ‘6. La tribuna se contrasta: los tuzos festejan aunque son minoría, mientras los rojiblancos, mayoría en el Hidalgo, se lamentan.
El gol en contra no derrumba al Guadalajara. En el diccionario del nuevo técnico esa palabra no debe existir. Todo lo contrario. Es un latigazo al orgullo. El equipo responde de inmediato. Una de las cosas que ha insistido el argentino en sus primeros entrenamientos es que el jugador tenga la libertad de elegir y el compromiso de hacerlo correctamente.
Por eso, Néstor Vidrio encuentra una oportunidad de agregarse al ataque y no la desperdicia. El defensa central levanta la mirada, con la pelota en los pies. Manda un centro pasado. Giovani Hernández encuentra el espacio a la espalda de la defensa. El servicio es medido. El joven rojiblanco remata de zurda, como viene. Cruzado. Al fondo. Gol del Rebaño Sagrado, al '15, que pinta la tribuna de rojo y blanco.
La gente aplaude, corea "olés", grita "¡Chivas, Chivas!". Y no tanto por el resultado, sino por la actitud de un equipo que, a diferencia de gestión del "Güero" Real, busca el arco de forma permanente, con la convicción plena de que así se está más cerca de la victoria.
Entonces, los visitantes hacen gala de recursos que antes no tenían. Los laterales hacen pasadas pegadas a las bandas. Los atacantes intentas paredes. Los jóvenes David "El Avión" Ramírez ('21) y Giovani Hernández ('22) se atreven a probar suerte de larga distancia y aunque sus disparos son controlados por "El Conejo" Pérez, la afición agradece la propuesta.
Con el empate en el marcador, Chivas decide salir igual en la segunda parte, con una línea de cuatro defensores. No la de cinco que ha caracterizado a La Volpe. El argentino había dicho que se adaptaría a las condiciones de su plantel. Lo cumple. Pero Pachuca tiene una actitud distinta. Monopoliza la pelota y comienza a generar peligro.
El nuevo técnico del Rebaño Sagrado lo detecta. Con un solo cambio, Rubén González por Gerardo Rodríguez, hace varios movimientos en el terreno de juego. Modifica, ahora sí, a línea de cinco atrás. Gana solidez y apuesta por encontrarse con una genialidad propia o una equivocación del adversario.
Ocurre lo segundo. Omar Esparza pelea la pelota en el corredor derecho. Pachuca se equivoca en la salida. El rojiblanco gana la redonda. Cede para Aldo de Nigris. Depredador del área, que no sólo sabe "cazar", sino también asistir. Cuando la marca le cae encima, toca suave para Carlos Fierro. Control adecuado. Remate fulminante. Gol de Chivas. La vuelta al marcador provoca la locura en el Estadio Hidalgo.
"El Bigotón" La Volpe, desde la banda, aplaude. Su equipo tiene otra filosofía. Parte de su idea es insistir al frente. Guadalajara lo entiende. No se tira atrás para cuidar la ventaja que con tanto esfuerzo ha conseguido. Al contrario, va por más. Hasta el último suspiro del encuentro. Como exigen sus millones de aficionados.
Minuto 90. Descolgada de Carlos Fierro. Se lleva la marca por velocidad. Define ante "El Conejo", que tapa con las piernas. Pero el rebote golpea a Efraín Cortés. La redonda toma un efecto lento. Agónico. Un viaje lento a las redes. El 3-1 de Chivas. La locura total en las gradas.
Estalla el "¡Chivas, Chivas!". Pero también se escucha un fugaz "¡La Volpe, La Volpe!". Ha comenzado a ganarse a la afición. No es un mago... pero lo parece. Con sólo tres entrenamientos le ha cambiado la cara al Guadalajara, que tiene ahora 20 puntos y vuelve a soñar con meterse a la Liguilla.
mcs





