Los riesgos del clembuterol

GRÁFICO Conoce un poco más del Clembuterol. (Foto: Especial )
@univ_Deportes
Dos jugadores de la Liga MX dieron positivo por una sustancia prohibida llamada 'clembuterol' en la jornada inicial del Apertura 2013.
Aún no se conocen los nombres de los dos implicados en los casos de dopaje, pero se maneja la posibilidad de que uno de ellos sea el portero titular de la selección mexicana, José de Jesús Corona, mientras que el otro sospechoso saldría de la escuadra queretana, donde se han mencionado los nombres de Amaury Escoto y Marco Jiménez.
Sumado a esto, se conoce que algunos otros de los mencionados en la posible detección de dopaje serían Luis Fernando Silva de Morelia o Luis Madrigal de Monterrey, mismo caso que Omar Arellano del cuadro rayado. Esta situación no es inédita para el futbol mexicano.
Ya se había vivido algo similar en México
No es la primera vez que ocurre: reiteradamente se han hecho
denuncias públicas en México
sobre la detección de carne para consumo humano
contaminada con clembuterol, pese a la prohibición de su uso. Pero qué tan dañina puede ser esta
sustancia? ¿Es un gran riesgo para la salud pública?
Especialistas de la UNAM consultados al respecto argumentan
que este aditivo (utilizado en la medicina humana y animal, por sus efectos
anabolizantes y como dilatador de los bronquios) no representa un gran peligro
para la salud. Lo que sí es preocupante -advierten- es la falta de control sanitario, particularmente en los
rastros de "traspatio" o en zonas rurales.
"Es necesario el control, aplicar
las normas sanitarias correspondientes, pues están
como el Reglamento de Tránsito, son letra muerta. Y
el asunto del clembuterol es pecata minuta frente a otras condiciones", dice tajante el investigador Jorge Tórtora Pérez, de la Facultad de
Estudios Superiores Cuautitlán (FES-C) de la UNAM.
Grandes dudas
El académico del Programa de
Medicina Veterinaria y Zootecnia de esa entidad se refiere al control de otros
contaminantes en alimentos, que debiera ser -dice- mucho más estrictamente
aplicado: "Los que consumimos, ¿están libres de antibióticos, pesticidas, microorganismos y sus toxinas?" inquiere y él mismo
responde:
"Si me contestan que sí, les preguntaría: ¿cuál es la cobertura?. En
carnes, ¿se incluyen los rastros municipales y las
matanzas detrás de las casas? En leche, tenemos
cobertura de las grandes empresas pasteurizadoras... ¿y
de los boteros? Es obvio que si no se normatiza y controla la comercialización, el resto es inaplicable",
añade.
"Algunas personas (ganaderos) mal
informadas sobre el uso de esta sustancia la han seguido utilizando y puede
llegar al humano, sobre todo si se tiene la premura de enviar el ganado al
rastro antes de que se cumplan tres días" (periodo en el que se eliminan trazas del
clembuterol), reconoce por su parte el doctor Humberto Arellano, también de la FES-C.
Este problema se ha visto básicamente
en el ganado bovino, aunque también se ha detectado
el empleo (en dosis mínimas y controladas) en cerdos,
precisa el productor del estado de Querétaro,
adscrito al Centro de Enseñanza Agropecuaria de esa
institución superior.
Sin embargo, aclara Arellano, estas situaciones podrían prevenirse con la toma al azar de muestras de alimento
en cada corral (uno contiene de 50 a 60 animales, aunque en algunos casos el número llega a centenas). "Ahí debería empezar el rastreo, en
el mismo lugar donde se están produciendo los
animales, para complementar la verificación que se hace en los rastros Tipo
Inspección Federal".
No es genotóxico
A través de un comunicado de la
UNAM, otro investigador del Departamento de Fisiología
y Farmacología de la Facultad de Medicina Veterinaria
y Zootecnia, Héctor Sumano López,
aclaró que según diversos
estudios científicos, el clembuterol no es genotóxico, es decir, no induce la aparición
de células cancerosas en el genoma animal o humano,
ni tampoco abortos.
Descartó que la carne de bovinos,
porcinos, caprinos y ovinos, así como de aves de
corral producida en granjas y establos mexicanos certificados por las
autoridades sanitarias represente algún riesgo para
los consumidores. Consideró que el empleo de
clembuterol no sería costeable para los productores y
admitió que la ingesta de una leve cantidad de hígado de res o de cerdo contaminados con él podría problemas.
Sin embargo, explicó; que para que
esto represente un verdadero riesgo los consumidores tendrían
que ingerir carne con residuos de clembuterol a diario y en proporciones
inusualmente elevadas. Por su parte, Tórtora anota
que estos riesgos pueden prevenirse si se da tiempo suficiente para que los
residuos de esa sustancia desaparezcan antes de sacrificar al animal.
A diferencia de Sumano, el académico
de la FES-C estima que otros aditivos como el zilpaterol y la ractopamina, de
efectos similares al clembuterol pero permitidos en muchos países (incluido México) son más caros para los ganaderos.
"El problema real es de competencia
entre productos similares, unos permitidos y otros no. En poco tiempo todos
estos aditivos también serán
de una u otra forma prohibidos y el problema en México
seguirá siendo el mismo: la falta real de controles", anticipó Jorge Tórtora.





