"Los dejaron solos"

SILENCIO. Liseth Chalá, viuda de Chucho Benítez, aún no está lista para atender a los medios de comunicación. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )
Hasta con sus seres más cercanos, Liseth Chalá es parca al compartir los recuerdos de aquella tormentosa madrugada en el Medio Oriente. La herida todavía duele... Y mucho.
Karen, hermana de la viuda de Christian Benítez, es de las pocas personas que conoce detalles acerca de lo vivido por la pareja en Qatar. Incluso, sobre lo que sucedió desde que Chucho manifestó fuertes dolores abdominales, tras la cena, el 28 de julio.
También le cuesta revelarlos, pero aclara que el club El Jaish nunca dispuso que una persona estuviera cerca de ellos y les auxiliara en su adaptación a una cultura totalmente distinta a cualquiera en Latinoamérica.
“[Debido al malestar del ex goleador] mi hermana había llamado a la recepción del hotel para ver si podían hacer algo y ellos le pidieron un taxi. Así se fueron al hospital”, narra Chalá a EL UNIVERSAL, vía telefónica desde Quito, Ecuador. “Después aparecieron los del club, pero en ese momento, no había alguien, sólo ellos”.
—¿Tenían a alguien del club para que los apoyara en situaciones así?
“No, para nada. Estaban solos”.
Aunque comunicarse con los qataríes no resultó un obstáculo. Karen asegura que “el idioma no fue tanto problema, para nada, porque mi hermana sabe hablar inglés y todo...”.
Las dificultades estaban relacionadas con las costumbres. El 9 de julio inició el mes del Ramadán, periodo en el que la religión musulmana (practicada por tres cuartas partes de la población) demanda realizar ayuno desde antes del alba y hasta la puesta del sol. Además, se prohíbe comer, beber y fumar en público.
Es por eso que la familia Benítez se alimentaba en la habitación del hotel que ocupaba. Todavía no hallaba casa en Doha.
“No habían tenido problemas”, asegura Karen. “[Liseth] nos dijo que, cuando se comía en público, sí estaba penado por la ley, pero como estaban en el hotel, no había problema”.
Sobre la posible indemnización a la viuda e hijos —ya que Benítez firmó un contrato por tres años, con salario total de 18 millones de dólares—, Karen sentencia que “todavía no se ha hablado de eso”.
“En estos días tenía una reunión, pero no me ha contado”, agrega.
—¿La familia quedó satisfecha con los resultados de las necrocirugías?
“No mucho, pero toca aceptarlo. Nada de lo que se diga nos va a devolver a Christian”.
EL UNIVERSAL trató de hablar con Liseth, pero su hermana revela que “todavía no [desea charlar con la prensa], porque ella se siente súper mal. Dice que, tal vez, después...”.





