El despido de Saiz descabeza los programas de lectura

FOMENTO. Saiz promete defender el derecho de los ciudadanos a leer en libertad. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )
yanet.aguilar@eluniversal.com.mx
La renuncia de Paloma Saiz Tejero como directora de la Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México y como coordinadora de los programas de Fomento a la Lectura Para leer en libertad, puso fin a una situación de marginación que la promotora cultural sufría desde seis meses atrás por parte de Elena Cepeda, Secretaria de Cultura del gobierno del Distrito Federal; la funcionaria no trataba con ella los asuntos relacionados con la lectura.
La gota que derramó el vaso en esa relación que Paloma Saiz califica como de “hostigamiento laboral” en los últimos meses, surgió con la reinstalación de la feria del libro en el Zócalo. Para la secretaria de cultura era muy sencillo volver a montar la feria del 19 al 24 de octubre -una semana después de que las fechas originales- y Paloma Saiz le argumentaba que se tenía que discutir con calma el cambio porque se requería mucho dinero, rehacer totalmente la programación y significaba que los escritores extranjeros invitados ya no estarían en México.
“Les dije qué había que discutir la agenda y especificar bajo qué condiciones se haría; entonces me dijeron: ‘si no estás de acuerdo estás fuera de la feria’ y Cepeda comenzó a nombrar a varias otras personas para que me suplieran, nosotros optamos por desmantelar y declarar que no nos hacíamos responsables de lo que pasara después porque no teníamos el control”, señala Saiz.
A partir de ese momento, Elena Cepeda comenzó a hacer acusaciones que a Saiz Tejero le parecen absurdas. “Aseguraba que yo había dejado todo tirado, que no quería que se realizara la marcha de los electricistas; puros absurdos porque la primera que estuvo en la marcha fui yo. Además había un encono contra mí, absurdo, se me había acosado laboralmente, cada vez que yo presentaba algo me decían: ‘así no puede ser, tiene que ser de otra manera”.
La historia comenzó 6 meses atrás
Ya desde antes tenía muchas discusiones con Elena Cepeda porque la funcionaria tiene una visión muy diferente sobre lo que puede ser el fomento a la lectura. Saiz sostiene que aunque los dos primeros años fueron de gran apoyo, en los últimos meses las cosas cambiaron y no sabe por qué.
“Creo que no entiende lo que es el fomento a la lectura y no le gusta, no es una cosa que le dé glamour, es una tarea muy de hormiguita, en los barrios, con la gente en el metro, en los hospitales; no son las grandes inauguraciones ni las grandes puestas en escena. No le ha dado la suficiente importancia y sin embargo los medios han valorado mucho los programas; eso es lo que no perdona”, enfatiza la promotora cultural que en 2007 retomó el programa de libro-club y emprendió en la ciudad de México la lectura entre policías de ciudad Nezahualcóyotl.
La organización de la feria del libro fue difícil, llena de trabas burocráticas y negativas. 15 días antes del arranque ElenaCepeda se aferraba en hacer cambios, los hizo incluso dos días antes argumentando que ella era la que decidía sobre la feria y no Paloma Saiz a quien llamaba “una simple encargada”, aunque en su contrato dice que es directora de la Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México.
¿A la deriva fomento a la lectura?
Con la salida de Paloma Saiz quedan a la deriva los siete programas de fomento a la lectura que emprendió desde 2007, cuando la propia Cepeda la llamó a colaborar otra vez en la Secretaría de Cultura, donde ya había estado en tiempos de Raquel Sosa. Entre ellos están Para leer de boleto en el Metro, Sana, sana leyendo una plana en hospitales, Letras en guardia para policías y Letras en llamas para bomberos. Los promotores de cada programa trabajan por honorarios y su contrato vence en diciembre; la funcionaria les ha dicho que a finales del año se revisarán sus condiciones laborales.
Saiz Tejero teme por los programas de fomento a la lectura, sabe que varios podrían desaparecer. “Se quedan pendientes todos los programas, hay varios que planean desmantelar, hablan de llevarse al área internacional el programa para ciegos y débiles visuales; de desaparecer los tianguis de libros, ahora dicen que no, pero lo que sí quieren es cambiarlo”.
Lo que preocupa a la promotora de la lectura en la ciudad de México es que Elena Cepeda ha hablado de “mandar especialistas a cada uno de los programas para rehacerlos”. Ella no sabe a qué se refiere la funcionaria con “especialistas” pues todos los que trabajan para la Coordinación de fomento a la lectura llevan años en el fomento a la lectura.
Saiz ha renunciado para defender los programas de fomento a la lectura desde afuera y mantener el ritmo de los últimos dos años, tiempo en el calcula haber puesto en manos de la gente al menos ocho millones de ejemplares de libros, con lo que incide en la forma de leer.





