Las travesías de Robert Valerio
Robert Valerio nació en Sheffield, Inglaterra, en 1959, y murió en Oaxaca en 1998. Los últimos tres lustros de su vida los pasó en esta ciudad mexicana y tuvo la virtud de integrarse a la cultura nacional. (Fue becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Oaxaca e integrante del equipo editorial de la revista ?Cantera Verde?, dirigida por Julio Ramírez.) Escritor de sólida cultura, publicó narrativa, poesía, ensayos, traducciones y crítica literaria, de cine y de arte. En su idioma original, y en Inglaterra, publicó su libro de poemas ?Fifty-fifty? (1995) y, póstumamente, en Oaxaca, y en español, vieron la luz su libro de cuentos ?Cuando amanezca otra vez? (1998) y su recopilación de ensayos sobre arte ?Atardecer en la maquiladora de utopías? (1999). Como parte de la recuperación de la obra de Valerio, ahora el Instituto Oaxaqueño de las Culturas y el Fondo Editorial Cantera Verde acaban de coeditar el libro ?Travesías en barcos de papel? (Oaxaca, 2000) que reúne algunos textos narrativos donde su autor concilia la autobiografía y la ficción y donde se unen su pasado inglés y su presente mexicano. En la contraportada, Christopher Domínguez Michael escribe: ?Memoria familiar, cuaderno de conversación, monólogo de bibliófilo, esta obra es, al mismo tiempo, risueña y melancólica, libro que presenta a un inesperado protagonista de las letras mexicanas contemporáneas.? En este libro, Nava recoge la totalidad de su obra poética, desde sus primeras plaquettes hasta sus últimos libros, para conformar un volumen recapitulador. Así, están en este tomo ?La orfandad del sueño? (1964), ?Colibrí 50? (1966), ?El primer animal? (1986) y ?El libro de los territorios? (1992), lo mismo que otros poemas no coleccionados anteriormente que ahora integran secciones específicas. El texto de presentación es obra de Angélica Tornero. Ahí se advierte que ?desde su primera plaqueta, La orfandad del sueño , publicada en 1964, Thelma Nava (ciudad de México, 1932) se declaró devota del amor, fundamentalmente contra el horizonte y espejo que fue su enorme compañero: Efraín Huerta. Hay un principio amoroso en su poesía que reclama los beneficios de este sentimiento, aplicados a la vida. El amor como tensión fundamental de esta poética, encarna, por medio de la lengua, en el erotismo y la pasión?. ?El primer animal?, poema que da título al volumen, es uno de los textos emblemáticos de la obra de Nava; un poema, además, que define su búsqueda lírica desde los primeros versos: ?Soy un torpe animal melancólico que a veces se alegra de la lluvia o la niebla/ y mira pasar sus piernas en ocasiones extrañas dentro de su cuerpo,/ mientras gusta de encender la noche con el fruto de sus lamentaciones/ y de vez en cuando/ como un alto nombramiento conferido desde la infancia ama.? Thelma Nava fue fundadora de la revista ?Pájaro Cascabel? y participó también en la fundación de ?El Rehilete?. Se trata de un volumen que, como el subtítulo indica, lleva a cabo la historia del cine en tiempos de Francisco Franco, cuando ?un panadero gallego (Cesáreo González), pintoresco y marrullero... creó una cinematografía capaz de llevar a un pueblo derrotado ?el español? una fórmula de diversión en la que se mezclan los himnos, los niños cantores, las mujeres a las que estaba prohibido besar, el falso pudor y la promesa de inventar un imperio?. Advierte el autor que aunque este cine se inició como aliado del dictador, con los años fue cambiando de postura pero no para alcanzar niveles más nobles y conseguir la dignidad, sino para lograr mejores taquillas. Cine ?quita-penas? llama Taibo I a esta invención en tiempos de dictadura, un cine que la censura oficial vuelve extraño pasatiempo de omisiones, pues ?bien se podría crear un diccionario maldito de muy asombrosas y regocijantes revelaciones? con todos los nombres que está prohibido mencionar en estas películas. Taibo I enumera, por ejemplo, algunas de estas cómicas prohibiciones: ?No se puede escuchar la música de la Marsellesa. Se impide que en un documental se hable de los desnudos artísticos del Vaticano . En ninguna película se puede pronunciar la palabra revolucionario . Y llevando la protección del nuevo español a límites que inquietan por lo que la censura suponía de enferma imaginación erótica del ciudadano, se prohíbe una secuencia del film argentino Dama de compañía de Alberto Zavalía, en la que se veía cómo ordeñaban una vaca.? Más todavía: ?De la película mexicana Doña Bárbara , sobre la novela de Rómulo Gallegos, dirigida por Fernando de Fuentes, se ordena quitar una frase irreverente. Resulta que un personaje era a juicio de doña Bárbara (María Félix), manso entre las mujeres como Cristo ante Pilatos .? Esta cómica censura lucha contra los escotes (al grado que, en 1948, ?una vedette tuviera que bailar, en Valladolid, con una servilleta atada al cuello?), contra la concupiscencia, contra las ?malas palabras?, contra todo aquello que simbolizara mínimamente la libertad. El resultado es un cine que exalta el ?patriotismo?, los ?valores de la Iglesia? y una serie de desatinos dignos de caricatura. Por todo esto, ?Un cine para un imperio? es un libro divertido si a ello le sumamos el estilo ameno de Paco Ignacio Taibo I al contar esta historia que, como dice él. ?inicia en la ciudad de Puebla de los Ángeles, lugar dado a los milagros más singulares?.
El primer animal
?El primer animal? es el título de la ?Poesía reunida, 1964-1995? de Thelma Nava, la cual acaba de aparecer en la cuarta serie de la colección Lecturas Mexicanas que publica el Conaculta (México, Dirección General de Publicaciones, 2000).
Un cine para un imperio
También en la cuarta serie de la colección Lecturas Mexicanas ha parecido el libro ?Un cine para un imperio: Historia de las películas franquistas? (México, Conaculta, Dirección General de Publicaciones, 2000), de Paco Ignacio Taibo I.





