Una visión artística que toma cuerpo
En la pierna crece una flor, la espalda aloja un rostro, la noche se instala en un torso. El cuerpo humano ya no es el modelo, sino el espacio de la creación. El pincel se traslada de la inmaculada superficie del lienzo a la sensual textura de la piel. La obra es efímera, pero permanece a partir de la fotografía. Son más de 100 imágenes las que, en conjunto, integran la exposición Cuerpos pintados, que se exhibirá a partir del 10 de febrero en el Foro Scotiabank (antes Foro Polanco), en la ciudad de México. El creador del proyecto, el fotógrafo chileno Roberto Edward, trae en su segunda visita a México una selección de imágenes de cuerpos pintados por 100 artistas latinoamericanos, entre ellos el mexicano José Luis Cuevas. "Durante más de 20 años hemos trabajado sobre dos aspectos: lo primero es que, para nosotros, el desnudo no es algo cochino -afirma en entrevista telefónica-; para ello tratamos de mirar el cuerpo dejando de lado ´todas las interpretaciones eróticas´, para observarlo sin miedo. En segunda, estamos convencidos de que todo cuerpo humano es lindo. Buscamos dignificar al cuerpo, a pesar de que nadie está totalmente satisfecho con el suyo, aunque es el que nos tocó y no es mérito nuestro. "Esta exposición que va a México tiene más de siete años de trabajo. Está hecha por artistas latinoamericanos y le agregamos música producida por compositores de la zona con base en sonidos del cuerpo: latidos del corazón, canto o sangre que pasa por las venas." La exposición se ha presentado en Chile y Brasil. En el Museo Tamayo de la ciudad de México, Edward ya había expuesto una muestra de cuerpos pintados por artistas chilenos. La que en menos de un mes será inaugurada es inédita. "Los pintores fueron nuestros invitados. Nosotros no les sugerimos nada. Ellos llegan con una idea y son totalmente libres de hacer lo que quieran." Entre los pintores que participaron en el proyecto se encuentran el argentino Luis Felipe Noé, Jaime Iregui de Perú, el ecuatoriano Jaime Zapata, y Julio Alpuy de Uruguay. Una vieja afición La afición de Edward por los cuerpos pintados partió de la apreciación de un ensayo de la fotógrafa alemana Leni Riefenstahl a propósito de la tribu Nuda, en Sudán, cuyos miembros se tiñen el cuerpo de acuerdo con su estado de ánimo. De ahí comenzó a preguntarse qué podría hacer un pintor contemporáneo si pudiera pintar sobre un cuerpo. A mediados de los 80, Edward invitó a los pintores chilenos Mario Toral y Carmen Aldunate a pintar cuerpos. Los resultados dieron pauta a 45 pintores y a modelos, especialmente mujeres, para integrarse en el proyecto, cuyo resultado sería un libro con 371 imágenes, publicado en 1991. El libro dio pauta a una exitosa exposición en Chile, que a la postre recorrería 32 museos de América y Europa hasta el año 2000. Al mismo tiempo, en la sede del Laboratorio Experimental Cuerpos Pintados, se gestaba el proyecto con 100 artistas latinoamericanos. El Taller es una iniciativa independiente y autogestable a través del programa Integrarte de la Fundación América. Cuenta con un estudio, pero no con una sede en la que se expongan las fotografías de manera permanente. Las exposiciones son itinerantes. Para Edward, no hay diferencias considerables entre los cuerpos pintados y el body painting. La fotografía es una manera de volver permanente una obra que, por sus propias características, es efímera. Sólo dura el tiempo de la sesión fotográfica, aunque a veces la tarea de pintar cuatro metros cuadrados de piel implica cerca de 12 horas. Las personas que prestan su piel para ser pintada son "voluntarios y voluntarias. No se le paga a nadie. Hay mucha gente que llega diciendo: yo quiero que me pinten. "No hay requisitos para ser pintados. Queremos diversidad. Hemos hecho mucho hincapié en que no sean sólo barbies, sino cuerpos de todo tipo. Tenemos gente hasta de 100 años con cuerpos pintados por el tiempo, gente gorda y de muchas formas. Nuestra intención es que pierdan el miedo, pues nuestra estética nos dice que todo cuerpo es bello." La pintura usada en el proceso creativo es especial. Son maquillajes de color que se quitan con una ducha. La respuesta a la exposición ha sido positiva en todas las ciudades del mundo en donde se ha presentado. En algunas de ellas se ha creado obra en vivo, proceso que, a decir de Edward, también ocurrirá en México. Cuerpos pintados se inaugura el 10 de febrero en el Foro Scotiabank (antes Foro Polanco), en Moliere 328, Polanco.





