Distingue Adolfo Sánchez Vázquez el exilio del transtierro

. (Foto: ARCHIVO/El Universal )
AAunque el actual gobierno español no satisface del todo a los viejos exiliados que se consideran aún republicanos, debe estimarse positivo que el país ibérico viva un régimen democrático, a pesar de que mantenga una monarquía anacrónica. Así lo señaló el filósofo Adolfo Sánchez Vázquez al final de su conferencia ?Del destierro al transtierro?, que dictó en el Ateneo Español, con motivo del 69 aniversario de la Segunda República Española. El profesor emérito de la UNAM expresó, a título personal, que deben valorarse los aspectos positivos de la democracia española, aunque, como marxista, ve que las libertades que ésta ofrece son limitadas y formales; pero, dijo, representan un gran avance respecto al negro pasado de España. Según Gaos, en su estancia en México ?tuve la impresión de no haber dejado la tierra patria, sino más bien de haberme trasladado de una tierra de la patria a otra...?. Esta afirmación, apuntó el filósofo, equivale a decir que el exiliado (español) se siente en su nueva tierra (México) como trasplantado o prolongado en ella. De tal suerte, agregó el doctor en filosofía, ??transtierro? significa para Gaos integración del exiliado en su nueva tierra, o ?patria de destino?, pero no como resultado de un largo y contradictorio proceso, ?sino desde el primer momento??. Sánchez Vázquez señaló que el neologismo de transtierro ha corrido con muy buena fortuna entre los españoles exiliados y, sobre todo, entre los intelectuales y políticos mexicanos, hasta el punto de convertirse en un lugar común. Incluso se ha llegado a extender su uso a exiliados en otros países como Estados Unidos a los que Gaos jamás los hubiera extendido. Esta visión gaosiana gira en torno a la idea de España y de la América Hispana, y a la experiencia subjetiva de sentirse en la nueva tierra como transplantado o prolongado en ella. Sánchez Vázquez consignó que estás concepciones pueden objetarse teniendo en la mira que la idea de América Hispana de Gaos según la cual en ella se cumple el ideal de ilustrado, liberador, o liberal, independentista, que en España no se ha podido cumplir pasa por alto, o al menos suaviza, la dura y larga cadena autoritaria, caudillista, que esos países han tenido que arrastrar desde su independencia. ?Por lo que toca al caso particular de México, cabe observar que, no obstante los grandes logros políticos y sociales de la Revolución de 1910, y sobre todo su último tramo con el gobierno del general Cárdenas, este país no ha podido zafarse totalmente de esa cadena?, indicó. Y luego agregó que así lo demuestra el que hoy, después de siete décadas de dominio del partido oficial, el problema central sea el de la transición a la democracia. Asimismo, explicó que el postulado de sentirse ?transterrado? desde el primer momento, no corresponde al modo efectivo de sentirse de los exiliados. ?La poesía de Luis Cernuda, Emilio Prados, José Moreno Villa, Pedro Garfias, León Felipe, Enrique DiezCanedo, Juan Rejano y Juan José Domenchina, escrita en México, ha dejado claros testimonios del modo de sentirse el exilio como desterrado, y no como transterrado?. Y vivir el exilio como desterrado, dijo, no significa sólo verse forzado a abandonar la patria, sino también sentirse sin raíces ni centro en la tierra que la acoge. ?Por ello, lo que el desterrado valora no es lo hallado, sino lo perdido; no el presente sino el pasado que vivió y que ahora reaparece en sus sueños hecho futuro?. Pero el exilio duró casi 40 años, tiempo más que suficiente no sólo para enterrar a casi todos los exiliados, sino también para acabar en los que sobrevivían con la perspectiva siempre anhelada de la vuelta. Hecho que obliga al desterrado a aceptar su transtierro, pero no de forma inmediata como lo manejaba Gaos, sino a fuerza de la convivencia con esta nueva patria, ?de compartir en ella las alegrías y los sufrimientos de su pueblo, sin renunciar por ello a los ideales por los que un día se vio arrojado al exilio?, concluyó Sánchez Vázquez.
¿Transtierro o destierro?
Desde el año pasado, cuando se conmemoró el 60 aniversario del exilio español en México, Adolfo Sánchez Vázquez esbozó la discusión sobre el neologismo que José Gaos inventó para denominar su permanencia en México no como un ?destierro?, sino como un ?transtierro?, en su texto ?El pensamiento hispanoamericano. Notas para una interpretación histórico-filosófica?, incluido en ?Cuadernos americanos?.





