En la literatura de terror, los monstruos son los humanos

. (Foto: ARCHIVO/El Universal )
Joven escritora de terror, misterio y erotismo, Christa Faust publica por primera vez en español en la edición internacional de Goliardos, con Kevin Andrew Murphy y Poppy Z. Brite. Confiesa que le gusta el erotismo oscuro y está creando una serie de aventuras, al estilo de los años 30 y 40, pero muy erotizada. Editora de la página profesional de Internet Necromantic, Christa ha participado en diversas antologías y es una de las más brillantes narradoras de la nueva generación de la literatura estadounidense. Presentamos esta entrevista en una traducción de Javier Barriopedro, coordinador del Festival Internacional de Ficción, Fantasía y Terror de la Ciudad de México. ¿Qué es el terror para ti? ¿Cómo influye este concepto en tu vida, en tu literatura, en tu visión del mundo? Tengo una actitud que resulta muy poco tradicional con respecto de la ficción de horror. Exploro emociones como el miedo, la zozobra, el terror y el asombro todo el tiempo, tanto en mi vida de Dominatrix, como en mi narrativa. Algunas imágenes que resultan aterradoras para la mayoría de la gente, pueden ser muy eróticas para mí. Al contrario de muchos escritores tradicionales, yo no veo estas imágenes y emociones como algo enteramente negativo. En mi obra, la relación entre el monstruo y la víctima es mucho más recíproca. La víctima adquiere poder al consentir y participar por completo, de una forma deliberada y que, incluso, llega a adquirir un cariz espiritual. ¿Por qué explorar estas zonas oscuras? Porque es crucial entender y acoger estas emociones oscuras que están dentro de cada uno de nosotros. Darle a tu lado oscuro un lugar seguro para que juegue ya sea en un relato, una película, un juego de rol o con una sexualidad sadomasoquista te mantiene cuerdo y te ayuda conocerte a ti mismo más profundamente. La gente suele decir que la ficción oscura y violenta es responsable de la fealdad de nuestras sociedades, pero resulta ser al contrario. Una sociedad que veta libros y películas es como una señora gorda que rompe todos sus espejos porque le apena su propio cuerpo. A mí no me apena observar mi propia oscuridad en el espejo de mi narrativa. Hemos visto que novelistas como Anne Rice, que redescubrieron hace años la figura literaria del vampiro, no han hecho más que repetirse. En cambio, Poppy Z. Brite replanteó totalmente el tema y está en una constante búsqueda. Ahora, la literatura oscura en Estados Unidos, ¿qué tiene de nuevo? Pues ha habido un viraje definitivo que se aleja de lo sobrenatural. Libros como "Exquisite Corpse" de Poppy Z. Brite, "Silk" de Caitlin Kiernan, "Frisk" de Dennis Cooper, "Run" de Douglas Winter, "Freezeburn" de Joe R. Lansdale y el mío "Control Freak", encuentran a sus monstruos en las profundidades de la mente humana. El monstruo ya no es el peligroso y horrible. El monstruo somos nosotros. Yo misma estoy muy influenciada por el cine negro de los 40 y los escritores de este género como Raymond Chandler y James Cain. Relatos de brutalidad y traición que exploran la oscuridad interior del corazón del ser humano. Me interesa muchísimo menos el bien y mal sobrenaturales, que los tonos de gris del ser humano. ¿Cuáles son tus nuevos proyectos? En estos momentos, estoy editando y promoviendo un serial de aventuras y bondage (práctica sadomasoquista de amarres diversos) llamado "Dita in Distress" (Dita en apuros), el cual escribí, produje y dirigí yo misma. Es un homenaje a los seriales de los 30 y los 40 en los que la bella heroína se encontraba en una gran variedad de predicamentos y en el que cada episodio terminaba dejándote en suspenso... ¿Escapará nuestra heroína a su terrible suerte? ¡No se pierdan el siguiente emocionante capítulo! Es tan laborioso que apenas si puedo creerlo, pero he aprendido mucho. Me encantan los amarres con cuerdas muy intrincados y siempre ha sido mi sueño el crear algo como esto. He trabajado en muchas películas con otras personas, como estrella o trabajando con las cuerdas para crear el hermoso trabajo de amarres que otras Dominatrices muestran en pantalla. En muchas ocasiones no he estado satisfecha con los resultados. El hecho de tener control absoluto sobre cada aspecto del proyecto, bien vale todos los problemas sufridos y el trabajo duro que he tenido que realizar. También estoy trabajando en mi segunda novela: "Hoodtown Blues", así como fungiendo como la editora de una nueva revista electrónica de erótica oscura, llamada "Necromantic". Como editora de ficción, tengo que leer muchísimas historia malas, pero esas joyas ocasionales hacen que valga la pena todo el esfuerzo y me hace sentir bien el dar la oportunidad de ser escuchados a muchos escritores jóvenes y osados. Mis relatos cortos no dejar de aparecer en varias antologías. Una de mis historias, de título "Skin Deep", ya fue adaptada para ser un episodio en una serie de terror para televisión por cable llamada "The Hunger". Quién sabe qué podría estar haciendo mañana.





