El tango es tragedia y alegría: Gogui Fontán
La maestra Gogui Fontán no puede desprenderse de la pasión al hablar, así como tampoco pudo desprenderse del tango luego de que, tras dos sucesos trágicos, había decidido no volver a cantar. La "cancionista" nacida en Santa Fe, Argentina, está de vuelta con su producción Tangos con Gogui Fontán , integrada por una docena de temas que escapan del ámbito tradicional. "Amo y respeto los temas tradicionales del tango, pero cantados por otra gente. No es mi vena. Yo siempre tengo que buscar lo que siento y lo que pienso." Fontán sabe que los orígenes jamás se pierden. Desde pequeña estuvo en contacto con el tango ya que en su casa se bailaba y se escuchaba, además su mamá lo cantaba: "Yo lo mamé, lo sufrí y lo gocé, al tango." Acepta que estaba predestinada a encontrarse con Fontán Luna, su maestro y compañero: "Fontán era muy conocido en Buenos Aires. Yo iba a aprender a cantar a un lugar y él me invitó a quedarme. Él me dirigió. Este disco es un reconocimiento. Hay dos temas dedicados a él." "Fue mi maestro, mi esposo, mi compañero y el hijo que no tuve ?agrega?. Fue un bohemio, un maestro, un enorme cantor y un extraordinario ser humano. Tengo ya cuatro años que no hago nada porque su muerte fue muy difícil para mí. Pienso que hay que recordarlo con tangos y él debe estar aplaudiendo desde el cielo porque seguramente está con los angelitos." A Fontán le molesta el sentido que se da a la expresión local: Me haces un tango, referida generalmente a situaciones de inconformidad o tragedia. Para ella el tango es como el hombre, con sus tragedias y sus alegrías: "Tiene la virtud de abarcar todas las temáticas, es pasión y se transmite en todas las maneras posibles. Enrique Santos Disépolo hizo Cambalache hace 40 años y sigue vigente. "La producción del tango es muy grande. Los países latinoamericanos vivimos invadidos por los ritmos extranjeros sin defender lo que es nuestro. Siempre trato de buscar nuevas cosas. Ofrezco temas no muy conocidos, y siempre dentro de lo que siento y pienso. Yo no soy comerciante, soy artista." Para Fontán, el tango es una música universal, pero es patrimonio de Argentina; es un ritmo al cual el baile le agrega sensualidad; una pasión que garantiza su permanencia en la variedad temática. Lo que sigue para la maestra Fontán "son puros sueños. No pude escapar al virus letal que es esto. La muerte de mi marido y la de mi madre fueron cosas que me sacudieron enormemente y dije: no canto más. Pero no pude, está incorporado en mí." Al recordársele que don César Portillo de la Luz dijo hace algunos días a esta sección que la primera canción del mundo la inspiró el amor, la maestra Fontán responde apresurada: "Ojalá que la última canción también. Porque el amor siempre está, para bien o para mal."





