Vio Nacho López el mundo de los humildes a través de su lente

Nacho López, una de sus más famosas fotografías. (Foto: ARCHIVO/El Universal )
En el momento actual, en que la crítica fotográfica es un ejercicio poco promovido en nuestro país, aparece el libro ?Nacho López y el fotoperiodismo mexicano en los años cincuenta?, primera investigación publicada sobre este tema que tiene un trabajo hemerográfico profundo y que ofrece un contexto real de la fotográfia. Su autor John Mraz acota que, a diferencia de su estudio: "Hoy día la mayoría de las publicaciones de fotografía presentan las imágenes de forma aislada y sin un escrito que explique su origen o contexto". En el volumen, coeditado por Océano y el INAH, Mraz ofrece un estudio de la obra fotográfica de Nacho, abocado a los sexenios presidenciales de Miguel Alemán y Adolfo Ruiz Cortines, época en la que López colaboró gráficamente para las revistas ilustradas Hoy , Mañana y Siempre! En estas revistas, López publicó 59 fotoensayos, de los cuales Mraz escogió 20 para su análisis. Para ello, el estudioso de la fotografía mexicana partió de tres aspectos básicos: saber cómo fue el periodo en el que Nacho se desarrolló como fotoperiodista, es decir, la década de los 50; conocer la prensa de su época sobre lo cual no hay nada escrito, y ver cómo estaban las revistas ilustradas en las que trabajó López. Tan sólo el análisis de estas publicaciones entre 1937 y 1960 le llevó 10 años, pero le permitió "siluetear" a Nacho, "porque yo estoy convencido de que las revistas ilustradas Hoy, Mañana, Siempre! y Rotofoto son tan importantes para la cultura mexicana como Life en Estados Unidos?. ¿En ese periodo cómo era la relación entre el fotorreportero y el régimen? Con Miguel Alemán se fundó el presidencialismo. A partir de su llegada se introdujo la idea de que el presidente era intocable, casi un Dios, y eso se ve reflejado en las revistas ilustradas. Por ello, una de las características más importantes de Nacho López es que nunca entró en el presidencialismo. Pero, además, Nacho no fue un fotoperiodista que cubriera giras y cosas por el estilo... Nacho nunca cubrió noticias. Él proponía temas y los realizaba libremente. Además, gran parte de su producción intervenía en el hecho y buscaba las reacciones. ¿De qué tipo de fotoperiodista estaríamos hablando? Cualquier fotografía que sale en una publicación periódica es fotoperiodismo. Nacho definitivamente trabajaba desde una perspectiva más artística. No era un fotorreportero que capturara acontecimientos, era un fotoensayista que buscaba provocar reacciones en el hecho. Ejemplo claro, en una de sus fotoensayos más clásicos, ?Cuando una mujer guapa parte plaza por Madero?, Nacho pone a una mujer bella a caminar en la calle para que los hombres que la ven le digan piropos. ?En esta foto él crea una puesta en escena con la mujer, pero las reacciones que genera en los hombres, los piropos son completamente verídicos. Por ello es un fotoensayista, porque interviene directamente en el hecho?, explica el historiador. En este sentido, ¿qué es más importante en la obra de López: el valor estético o el documental? No se puede separar. Si viéramos a Nacho sólo como fuente de la historia social, la única foto que tendría esta valoración sería la de la mujer bella que camina por la calle y recibe los piropos. El valor documental va entrelazado con el valor estético. Y claro que Nacho documentaba, pero la vida cotidiana en México, a los de abajo. A él no le importaban las giras de Alemán, sino el mundo de los humildes, por eso fotografiaba a los pobres. A juicio de Mraz esta cualidad es importante por el impacto que tiene sobre el nuevo fotoperiodismo, que tiene un énfasis y un ojo crítico de la vida cotidiana. ?Creo que para entender la importancia de Nacho hay que entender la fuerza de la cultura oficialista.? El historiador explica que de Cárdenas a Alemán teniendo enmedio a Manuel Avila Camacho hubo un cambio radical en el concepto de nacionalismo. ?Mientras Cárdenas era incluyente y luchaba por el antiimperialismo y la lucha de clases, con Alemán se polarizó el nacionalismo y se encarnó en la figura presidencial y en el partido en el poder.? Entonces, ¿qué es lo que hace Nacho? Busca los mundos aparte, el mundo de los pobres, de los enjaulados, de los prisioneros. Esto representa una crítica implícita al nacionalismo alemanista. Le está diciendo de alguna forma: éste también es México. Entrando en el terreno de la crítica, ¿qué papel juega la censura y la autocensura en ese periodo? Hay que observar que en México el gran problema es la autocensura, no la censura. Aunque sí hubo casos de censura como el que padecieron las revistas Rotofoto, Presente y reciente periodistas como Manuel Buendía, la verdad es que existe una libertad que nadie quiere utilizar porque es más fácil y más cómodo callar las cosas. Ese es el gran problema, el chayote, el embute, la idea de que te va a ir mucho mejor si vas con el programa que se impone. El libro ?Nacho López y el fotoperiodismo mexicano en los años cincuenta? tendrá una doble presentación durante este mes: Hoy viernes, a las 19:00 horas, en la ciudad de Puebla. Y el próximo martes 7 de diciembre en el Centro de la Imagen (Plaza de la Ciudadela 4, Centro Histórico).





