"La marimba es como mi segunda esposa"
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. Su sobrenombre más conocido es el de "máximo exponente de la marimba mexicana"; él se auto nombra "el hombre de la eterna sonrisa" pues aunque esté enojado su gesto siempre es amable; algunos lo consideran "el padre de la marimba", mientras que el lugar de "la madre" lo ocupa la virtuosa japonesa Keiko Abe. Zeferino Nandayapa Ralda es uno de los personajes más reconocidos y queridos en el ámbito musical. Nació en el municipio de Chiapa de Corzo, Chiapas en 1931, hijo de Norberto Nandayapa, un músico de bandas locales y artesano dedicado a la fabricación manual de marimbas. Escuchando a su padre ensayar, practicó con una marimba por primera vez a la edad de tres años. Con su hermano Alejandrino y su primo René aprendieron a tocar una melodía popular llamada Adolorido, situación que lo motivó a seguir practicando. En 1952 llegó a la ciudad de México donde ingresó al Conservatorio Nacional de Música. Su primera gira a Estados Unidos la realizó con La Orquesta Típica, agrupación dirigida por el hijo del maestro Miguel Lerdo de Tejada. En 1957 contrajo nupcias y junto con su suegro formó el grupo Orquesta Juvenil Maderas Chiapanecas, con quienes grabó sus primeros seis discos de música chiapaneca para CBS. Más tarde formó el Cuarteto Clásico Nandayapa, con el cual realizó giras a Estados Unidos, Canadá, Centro y Sudamérica. Con la Marimba Nandayapa don Zeferino ha realizado diversas giras alrededor del mundo y su participación en orquestas sinfónicas ha sido constante. Como solista en 1968 participó con la Orquesta Sinfónica Nacional en el estreno en México de Máscaras de Mario Kuri Aldana; en 1977 estrenó en México el "Concierto para Marimba, Vibráfono y Orquesta", de Darius Milhaud, con la Orquesta Filarmónica de la UNAM, bajo la batuta del húngaro George Barati; en 1984, en Tuxtla Gutiérrez estrenó "El Espíritu de la Tierra", de Federico Álvarez del Toro (para marimba y orquesta), con la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, dirigida por Enrique Bátiz; y apenas en el 2000 participó como solista de la Orquesta Sinfónica de la comunidad de Madrid, en el Auditorio Nacional de Madrid, España y en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México. Con la Marimba Nandayapa ha grabado más de 60 discos de larga duración, ha contribuido a la composición de nueva música para marimba y han ofrecido clínicas y talleres en diversas partes del mundo. Zeferino Nandayapa tiene publicado el libro Método para Marimba , coeditado en 1998 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la Dirección General de Culturas Populares y el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas. Hombre de reconocida sencillez, habló para EL UNIVERSAL durante el segundo Festival Internacional de Marimbistas, que se realizó la semana pasada en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Don Zeferino, músicos de todo el mundo lo admiran por su trayectoria y calidad, ¿cómo se siente? Me siento muy comprometido porque mi padre y mi hermano fueron constructores de marimbas, desafortunadamente ya murieron. Ahora son mis sobrinos los que fabrican las marimbas con mucha calidad y las han exportado a muchos países, lo que me llena de gusto porque todos pensaban que cuando murió mi hermano eso iba a desaparecer. ¿Qué significado tiene Nandayapa? Nandayapa tiene raíces guaraníes. Nanda, significa río, y yapa, verde, es decir, mi apellido quiere decir: río verde. ¿Qué especie de magia hay en la marimba para que se haya arraigado en el gusto de los chiapanecos? Más que nada es su música que es muy alegre, lo cual llena de gusto a la gente. Hay jóvenes que les interesa aprender a tocar los sones tradicionales como "El rascapetate" y "Las chiapanecas", que son melodías que han dado la vuelta al mundo y cuando vienen los extranjeros quieren escuchar esa música tradicional. Yo veo que los jóvenes cada vez se preocupan por tocarla mejor y demostrar que la marimba es un instrumento muy original. Usted como intérprete y compositor, ¿qué encontró en la marimba, por qué se hizo marimbista? Yo sentí la necesidad de difundir la música de marimba por todo el mundo donde he viajado. Hice una carrera de pianista en el Conservatorio Nacional, sin embargo, como no tenía piano, realizaba mis lecciones en la marimba. Llegué en 1952 al Conservatorio, cuando el maestro Carlos Blas Galindo era el director, quien me brindó la posibilidad de estar ahí porque yo sabía leer música, mi padre que era clarinetista me enseñó. "Después, mis amigos de la Lira de San Cristóbal de las Casas, un conjunto musical que en ese tiempo tocaba en la XEW, me invitaron a participar con ellos, yo además de la marimba tocaba el piano, un poco de acordeón, de saxofón y de trompeta. Era algo así como `el mil usos de la música`. Lo hice para conocer las diferentes dificultades que tenía cada instrumento pero me sirvió mucho porque me invitaron a varios programas de radio, así me fui desenvolviendo en la XEW. Después me invitaron a suplir músicos en los cabaretuchos de la ciudad y pues como había que trabajar para sacar algo de dinero... "Más tarde formé mi primer grupo con el que hice mi primera gira. Sucedió que en alguna ocasión nos vio el licenciado Miguel Álvarez Acosta, quien era un promotor de la música que trabajaba como jefe de embajadores en la Secretaría de Relaciones Exteriores y nos llamó porque le gustó que tocáramos música clásica en marimba. En ese tiempo tocábamos por ejemplo a Chopin y Paganini. Entonces nos mandó a algunas giras por Centroamérica, Estados Unidos y una de un mes y medio a Chile, alrededor de 1960, cuando por allá tuvieron muchos problemas por un sismo y nosotros recorrimos todo el país a manera de llevar un mensaje de ánimo. "Después nacieron mis hijos, en un principio no querían ser músicos de marimba pues les gustaba el Rock and Roll que en ese tiempo estaba en su apogeo, yo los dejé porque estaban jóvenes, pero más tarde se fueron integrando los cuatro: Javier, Mario, Norberto y Óscar, entonces surgió el grupo Nandayapa, por lo que me sentí muy contento porque yo quería que mis hijos fueran hombres y que les gustara la música y Dios me concedió ese deseo. Estoy muy orgulloso de ellos." ¿Qué potencialidades encuentra en la marimba a diferencia de otros instrumentos? Lo considero un instrumento de concierto, como un piano en el que puedes tocarlo todo porque es muy completo. Se puede tocar a Johan Sebastián Bach, que para mí es el padre de la música. Recuerdo que hace poco tiempo ejecuté con el organista Víctor Urban, en un concierto en Tultepec, la "Tocata y Fuga en re menor", de Bach. Ahora él quiere que lo hagamos en el Auditorio Nacional con el órgano monumental. ¿Qué tan aprovechada está la marimba en el ámbito de la música académica? Bueno, ahora hay muchos compositores que escriben para marimba como Raúl Tudón o Keiko Abe y muchos más que se han preocupado por la música contemporánea, pero en la música tradicional, a pesar de que han surgido nuevos sones chiapanecos, no hay lo suficiente para renovar el repertorio. Paralelo a esto me doy cuenta de que algunos quieren hacer música demasiado "virtuosa", pero la música no va por ahí, hay que lucirla donde debe de ser y no querer echarle mucha "filigrana". ¿Por qué considera que sucede esto? Creo que algunos compositores se han olvidado de los principios básicos de la música: la claridad y la sencillez. En ciertas partes se ha desvirtuado un poco. Hay que respetar nuestras raíces y los temas autóctonos; hay mucha música que existe en diferentes regiones pero que casi no se toca, entonces hay que ir a hacer un rescate de sones muy buenos a través de grabaciones. ¿Cómo ha percibe que se ha transformado la música para marimba a través de sus 50 años de actividad profesional? De la música para academia se ve poco porque la mayoría de los grupos tocan para baile e incluyen otros instrumentos como el saxofón o la batería, yo no estoy muy de acuerdo con eso porque creo que a veces se oye más orquesta que marimba y que por lo tanto se va perdiendo el gusto de la marimba que antes se lucía más. Con tanto instrumento que meten ahora pareciera que la marimba es sólo un acompañamiento y que está relegada. ¿Cuál es su opinión del Festival Internacional de Marimbistas? Veo que tiene mucho éxito porque el público asiste aunque no están acostumbrados a ver a extranjeros tocar una marimba distinta a la que ellos conocen, pero es muy bueno porque se dan cuenta que la música no sólo es de aquí, sino que no tiene fronteras, es universal. ¿Se le da la importancia en México a la marimba por parte del público en general y de los compositores? Del público en general todavía falta mucho porque hay cierto rechazo. Algunos todavía piensan que la marimba sólo es para el mercado o para divertirse en Xochimilco, pero no conocen de su calidad en salas de concierto. "Al grupo Nandayapa también lo contratan para amenizar bodas y demás fiestas y nos gusta ir porque además de difundirla nos pagan bien, hay un público que ya está reconociendo. "En cuanto a los compositores de música contemporánea me parece que está muy bien, pero considero que hace falta renovar el repertorio tradicional." ¿Qué representa la marimba en su vida? Todo. Con ella me he abierto las puertas de muchos lugares, he viajado, me ha dado todo, es como mi segunda esposa. Gozo por ser marimbista. "Para mí la marimba es como un órgano, puede tener todas las posibilidades. Es como un cuarteto de cuerdas, no hay que apalear a a la marimba, hay que hacerla hablar. ¿En qué piensa cuando está tocando? La música hay que sentirla, hay que gozarla y reír. A mí me dicen el hombre de la eterna sonrisa porque aunque esté enojado siempre parece que me estoy riendo.





