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Arte chicano: pinturas plenas de dramatismo

Dan R. Goddard/San Antonio Express-News| El Universal
Domingo 20 de enero de 2002
Presentan en el Museo de San Antonio una mezcla de las tradiciones mexicanas con la cultura popular estadounidense

SAN ANTONIO.- Gran parte del arte contemporáneo no tiene mucho que ofrecer, pero Visiones chicanas: Pintores estadounidenses en la frontera está llena de enormes y vibrantes pinturas plenas de dramatismo que mezclan las tradiciones mexicanas con la cultura popular estadounidense.

Las obras, que se presentan en el Museo de Arte de San Antonio, cautivan la pupila con imágenes plásticas que parecen sacadas tanto del barrio como del cine. Los estilos van desde el fotorrealismo hasta una especie de neoexpresionismo abstracto, aunque la figura humana es un tema recurrente.

Mezclando la alta cultura con la cultura marginal, los artistas chicanos muestran su compromiso con el impacto visual, que ha sido abandonado por gran parte de las tendencias plásticas de moda.

La violencia es otro de los grandes temas --disparos desde autos en movimiento, un zafarrancho en un club nocturno, violencia doméstica-- abordados en la exhibición que, por otra parte, también es una celebración de la cultura chicana, e incluye una exhibición de vehículos, un festín familiar y fotos de bodas.

La muestra fue posible gracias a la colección y la pasión del actor Cheech Marin por el arte chicano.

A diferencia de muchas muestras de arte chicano que intentan mostrar todos los aspectos de este arte, ésta refleja principalmente la visión personal que tiene Marin sobre la pintura chicana.

En una palabra, no es folklórica. La mayoría de estos artistas han ido a la universidad. "Quiero ubicar este trabajo dentro de las bellas artes. Es representativo de lo mejor que hay. Estos pintores son tan buenos como cualquier otro que haya en este país", explica Marin.

Con unas cuantas excepciones, la mayoría de estos artistas producen enormes obras llenas de colores brillantes, texturas densas e imágenes complejas. La mayoría tienen una conciencia social muy desarrollada, pero no son como los artistas políticos, que expresan claramente su visión; en cambio, prefieren dar a conocer sus opiniones de una forma más sutil, generalmente salpicada con algo de humor.

Y son absolutamente urbanos. El arte chicano apareció por primera vez en 1965 como parte de la respuesta de una comunidad a la labor de los Trabajadores Agrícolas Unidos, con César Chávez como líder. Pero pronto se volvió un producto urbano más que rural.

Además de combinar la tradición de la pintura mexicana con el arte popular estadounidense, estas pinturas contienen elementos de surrealismo, neoexpresionismo latinoamericano, graffiti y hasta de las pinturas que se ven en las pulquerías.

Una de las características más loables de Visiones chicanas es que la mayor parte de los artistas presentan varias pinturas, lo que da a los visitantes la oportunidad de ver cómo han evolucionado los artistas y tener una mejor perspectiva de la que tendrían con sólo una o dos obras.

Glugio Nicandro, mejor conocido como Gronk, es probablemente el pintor de la muestra más reconocido en el mundo del arte. Y aunque sus primeras obras incorporaban algunas formas de activismo político, ahora ha dejado de utilizar las causas políticas y sociales chicanas como base de su trabajo.

Directo y accesible, pero al mismo tiempo misterioso y enigmático, Gronk y sus pinturas son difíciles de ubicar en el contexto del arte chicano.

Frank Romero es otro artista conocido de Los Angeles. Su obra Mejico, Mexico , el cuadro más grande de la muestra --mide 3.5 por 7 metros--, es una celebración de la vida al sur de la frontera con sus ondulantes palmeras, una catedral barroca y ángeles tridimensionales que ayudan a un hombre a llegar al cielo.

Probablemente Visiones chicanas no redefinirá la escuela chicana de arte como Marin habría esperado, pero definitivamente atraerá la atención de pintores estadounidenses con ascendencia mexicana. Como mínimo, a los artistas chicanos debe reconocérseles como una parte importante de la cultura popular estadounidense. En sus expresiones más logradas, las pinturas chicanas están entre las obras más vibrantes, desafiantes y emocionalmente satisfactorias que se hacen en Estados Unidos. (Distribuido por el Servicio de Noticias de The New York Times).



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