Homenaje póstumo a profesor emérito

RECITAL. El cuarteto de solistas y la mesa del presídium. (Foto: CORTESÍA UNAM )
La Facultad de Ingeniería (FI) rindió un homenaje póstumo a Jacinto Viqueira Landa, profesor emérito adscrito a la División de Ingeniería Eléctrica de esa entidad universitaria, que falleció el 8 de noviembre de 2014.
Nacido en España, Viqueira Landa ejerció la docencia en la FI durante 58 años. En 1994 obtuvo el nombramiento de Profesor Emérito; y en 1996, el Premio Universidad Nacional, en el área de Docencia en Ciencias Exactas, entre otros reconocimientos.
En el Auditorio Javier Barros Sierra, con la presencia de ex directores, profesores, estudiantes, amigos y familiares del homenajeado, Walter Julián Ángel Jiménez, uno de sus ex alumnos, aseguró que se sentía orgulloso de haber sido educado y formado por él.
En su oportunidad, José Gonzalo Guerrero Zepeda, ex director de la FI, dijo que la razón central del quehacer de Viqueira Landa era su país de adopción, México.
Asimismo hizo alusión a una fotografía del joven Jacinto portando un fusil cuando, una vez que mintió sobre su edad, pudo enrolarse en las filas del ejército republicano y combatir en la Guerra Civil Española.
“Espero volver a ver esa fotografía, que él me mostró alguna vez, porque las armas de la educación hoy me parecen un simbolismo extraordinario en relación con los anhelos de aquel joven que hablaba de libertad, de lo que le conviene a una nación.”
Por su parte, Javier Jiménez Espriú, también ex director de la FI, se refirió a Viqueira Landa como un maestro decidido a entregar a sus alumnos el fruto de sus reflexiones y el vasto acervo de sus conocimientos.
“Era un individuo comprometido con su sociedad, alerta ante las perturbaciones causadas paradógicamente por la modernidad y el desarrollo tecnológico, un profesional atento a su superación personal, un hombre lúcido intelectualmente, siempre joven y dispuesto al trabajo fecundo, un ciudadano combativo frente a los retos de la actualidad y un incansable luchador por las causas más valederas de la sociedad”, añadió.
Finalmente, Juan Pedro Viqueira Alban explicitó cuál era la fuente de los valores y del compromiso político de su padre: “Cuando yo tenía 15 ó 16, años, me regaló un pequeño libro: El existencialismo es un humanismo, de Jean- Paul Sartre, que él debió de haber leído entre 1946 y 1950. Aún no tenía 30 años, pero ya se había casado y trabajaba en la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Ese libro estaba profusamente subrayado y anotado. Se trata de una conferencia que Sartre dio en 1945, poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, y en la cual, para ilustrar su teoría sobre la libertad del hombre y su pensamiento sobre los valores morales, recurre a un ejemplo, a un dilema ético: un joven llega a consultarle qué debe hacer durante la ocupación alemana de Francia. No sabe si debe quedarse a cuidar a su madre enferma o alistarse en la Resistencia contra los nazis. Cuando uno piensa que el joven Jacinto dejó a su madre para enrolarse en el ejército republicano, uno entiende por qué ese texto le llamó profundamente la atención.”
Amelia Fiel Rivera, profesora, consejera técnica e integrante de la Unidad de Apoyo Editorial de la FI, le entregó un reconocimiento a la señora Anne Marie Viqueira, quien dio las gracias a todos los miembros de la facultad, “facultad que fue fundamental en la vida de mi esposo —indicó—, tanto que siempre la consideré como mi invencible rival”. Al principio y al final de este homenaje, el cuarteto de solistas de la Orquesta Sinfónica de Minería interpretó obras de Massenet, Rodrigo, Bach y Schubert, así como —con la participación del Coro Ars lovialis de la FI— Gaudeamus igitur, el himno universitario por excelencia.





