Pintura mexicana

DE SERGIO HERNÁNDEZ. Varios cuadros del artista oaxaqueño se pueden ver en algunas de las salas del segundo piso del otrora Palacio de Iturbide . (Foto: LOURDES MARTINEZ EL UNIVERSAL )
ssierra@eluniversal.com.mx
La colección de pinturas de Banamex no sólo constituye el acervo privado más importante de México, sino que ahí están algunas de las más representativas y emblemáticas obras del grupo de artistas que integra ese gran fondo.
Es por eso que la exposición 130 años, 130 obras de la colección pictórica de Banco Nacional de México, que se expone en el Palacio de Cultura Banamex (antes Palacio de Iturbide), en el Centro Histórico, es una muestra que permite conocer buena parte del devenir de la pintura mexicana durante cinco siglos.
La exposición ocupa dos pisos del antiguo edificio; se ha tomado los patios, salas, salones y corredores con pinturas que van desde pequeños formatos en dorados marcos de época, hasta grandes óleos y biombos virreinales.
Las obras están firmadas por grandes pintores mexicanos: Miguel Cabrera, Germán Gedovius, José María Velasco, Eulalia Lucio, Dr. Atl, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, María Izquierdo, Sergio Hernández, Francisco Toledo, Irma Palacios, Magali Lara, Alberto Gironella y muchos más.
También hay obras de artistas extranjeros que crearon en este país, por ejemplo, el británico Daniel Thomas Egerton o el italiano Eugenio Landesio, quienes estuvieron durante el siglo XIX.
Sin que pretendan ser un documento, con mucho las 130 pinturas documentan la historia del arte nacional, al tiempo que la evolución de la sociedad, cómo es que los distintos grupos indígenas, mestizos, criollos, militares, religiosos y gobernantes ocuparon un lugar y fueron tema de retratos o motivo de representación para los artistas.
La muestra también es una oportunidad de ver la evolución del paisaje natural, de la transformación que sufrieron valles como el de México o de ver edificios ya desaparecidos, como el grandioso Teatro Nacional, que alguna vez se llamó Teatro Santa Anna. Y supone, por supuesto, un recorrido por los movimientos, técnicas y búsquedas de estos artistas.
De Zárraga a Rivera
A la entrada de la exposición es una pintura de Ángel Zárraga, Amaos los unos a los otros, la pieza que recibe a los visitantes. Ésta da paso a un recorrido cronológico desde la Colonia y el Virreinato, con obra de motivos religiosos en su mayoría, y con algunos de los llamados cuadros de castas, de autores anónimos que dejan ver los grupos sociales y los oficios que desempeñaban. Hay obras de Miguel Cabrera y de Juan Correa, de quien se puede ver el histórico biombo que relata el encuentro de Cortés y Moctezuma.
Se encuentra en la exposición la pintura Hacienda de Colón, de Eugenio Landesio (1810-1874), un óleo de 1858 donde se aprecia cómo la parte alta de la hacienda es lugar de encuentro cotidiano para los que trabajan ahí, en medio de un atardecer que el pintor representa con juegos de luces y sombras, mientras que al fondo está el Valle de México en todo su esplendor. A un lado se hallan paisajes de José María Velasco y, más adelante, grandes retratos como el que hace Juan Cordero, La bañista, de 1864, y el de Germán Gedovius, de comienzos de siglo XX, Dama con cántaro.
En cuanto a los artistas del siglo XX hay representativas obras de aquellos. Entre la colección Banamex figura La vendedora de alcatraces, que en 1942 representó Diego Rivera y que habría de convertirse en una de sus obras más copiadas, incluso entre vendedores de artesanías y que, más allá de esto, sigue siendo de las grandes obras del que no sólo habla de la sociedad sino de la riqueza de sus composiciones.
El segundo piso continúa con ejemplos del arte del siglo XX y unos pocos del XXI. Figuran de varios oaxaqueños: Toledo, Hernández, así como de Rodolfo Nieto; también hay grandes ejemplos de Gironella y Francisco Corzas; y hay más presencia de pintoras.
La muestra estará abierta hasta marzo de 2015 en el Palacio de Cultura Banamex, Madero 17. Abierta todos los días de 10 a 19 horas. La entrada es gratuita.





