Perfil. Luis Villoro, una vida de compartir ideas y libros

ORGULLO. El 25 de febrero, Luis Villoro y su esposa acudieron a la ceremonia de ingreso de su hijo Juan a El Colegio Nacional. (Foto: FERNANDO RUBIO / ARCHIVO EL UNIVERSAL )
yanet.aguilar@eluniversal.com.mx
El 14 de noviembre de 1978, cuando ingresó a El Colegio Nacional con el discurso Filosofía y dominación, el filósofo Luis Villoro Toranzo aseveró que la filosofía es la actividad disruptiva de la razón y se encuentra en el límite de todo pensamiento científico. La filosofía no es una profesión, es una forma de pensamiento, el pensamiento que trabajosamente, una y otra vez, intenta concebir, sin lograrlo nunca plenamente, lo otro, lo distinto, lo alejado.
Esa premisa que hizo pública a los 56 años, rigió su vida y sus trabajos de investigación hasta su muerte, ocurrida ayer a los 91 años, víctima de un paro respiratorio.
Hace apenas unos días, al ingresar a El Colegio Nacional, su hijo, el escritor, ensayista y cronista Juan Villoro mostraba su beneplácito de compartir con su padre esa casa. Celebro pues que en esta misma casa oficia el inconmesurable Luis Villoro.
Esa noche su padre acudió a la cita, se les vio juntos en un último acto público. En lo privado, Luis y Juan Villoro compartieron las ideas y los libros; Juan escribió para su padre un texto memorable titulado Mi padre, el cartaginés, que aparece en su libro Espejo retrovisor, en el que habla de México y España, las dos patrias de su padre.
Durante toda su existencia, Luis Villoro Toranzo (Barcelona, España, 3 de noviembre de 1922) se mantuvo en contacto estrecho con el pensamiento y las luchas de los pueblos indígenas de México; también le valieron el intercambio de ideas con el subcomandante Marcos y como interlocutor del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
En una de sus reflexiones en torno al tema zapatista dijo: La revuelta de Chiapas no es sólo racial y política. Es la lucha por una democracia pluricultural, porque la cultura mexicana no se entiende sin la marca indígena.
Doctor en filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. En esa institución que en 1989 lo convirtió en Investigador Emérito hizo sus estudios profesionales, institución de la que recibió las más altas distinciones; también realizó estudios de posgrado en la Universidad de La Sorbona, en París, y en la Ludwiguniversität de Munich, en la República Federal Alemana.
En 1948 comenzó su labor docente como profesor en Filosofía y Letras. Fue fundador importante del Grupo Hiperión, como discípulo directo de José Gaos. Además de ser miembro de El Colegio Nacional desde 1978, en diciembre de 1986 obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía. En 1989 le fue otorgado el Premio Universidad Nacional en Investigación en Humanidades.
Luis Villoro Toranzo filosofó sobre la muerte: Pienso en la muerte como una manera de disolverse, difundirse en el todo... Yo entiendo ese proceso como una unión con todo: las galaxias, la materia, incluso aquello que aparentemente no tiene relación con el individuo; también reflexionó sobre Dios: Tampoco creo en Dios, en ese sentido soy ateo, pero sí creo en la divinidad del cosmos, que el mundo mismo es divino.
El filósofo que amaba a los autores clásicos, que leía poesía y literatura, hablaba lo mismo de la identidad que no es un simple legado que se hereda, sino que es una imagen que se construye, que cada pueblo se crea, y por lo tanto es variable y cambiante según las circunstancias históricas, y también habló sobre la izquierda, que es una posición que puede ser individual o colectiva que dice no a la dominación y a las situaciones de opresión.
Expresan condolencias
A los pocos minutos de conocerse la noticia de la muerte de Luis Villoro, se convirtió en uno de los temas más comentados de la red social.
El presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, lamentó, a través de su cuenta oficial de Twitter y escribió: Hombre de ideas y convicciones. Amigo respetado con quien compartí experiencias diplomáticas en Francia.
El Colegio Nacional se sumó a las condolencias; también lo hicieron José Ramón Cossío, ministro de la Suprema Corte, quien dijo: Participo con gran tristeza la muerte de don Luis Villoro, gran pensador mexicano y hombre solidario con muchas y buenas causas. El escritor Jorge Volpi y el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, también manifestaron su pesar por el fallecimiento del filósofo.
Otras instituciones como Educal y Conaculta, publicaciones y escritores como Mauricio Montiel y Frabrizio Mejía Madrid también lamentaron la muerte del escritor.
Desde anoche, los restos del autor de Creer, saber, conocer, El concepto de ideología y otros ensayos, El pensamiento moderno: filosofía del Renacimiento, El poder y el valor. Fundamentos de una ética política y Estado plural, pluralidad de culturas, son velados en una agencia funeraria de Félix Cuevas, en la colonia Del Valle, donde han llegado amigos y familiares a darle el último adiós. (Con información de Alida Piñón y Abida Ventura)





