Arquitectura y periferia en Brasilia, por Joaquim Paiva

EN 1984.De la serie Explanada de los Ministerios . (Foto: FOTOS: JOAQUIM PAIVA/ CORTESÍA CENTRO DE LA IMAGEN )
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Foto instantánea. Recuerdo de Brasilia (Foto na hora. Lembrança de Brasilia ) es un libro donde Joaquim Paiva, diplomático y fotógrafo brasileño, recoge el contraste entre dos ciudades: la Brasilia concebida por el urbanista Lúcio Costa y hecha con la arquitectura de Oscar Niemeyer, y la ciudad de la periferia, donde vivieron y viven los constructores de esa urbe.
Con 340 fotos que Paiva tomó en los años 70 y 80, el libro fue primero una exposición de 140 imágenes exhibida tanto en Brasilia como en México, en el marco de Fotosetiembre; ahora el libro es publicado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Centro de la Imagen y el Centro Nacional de las Artes.
Paiva llegó a Brasilia en 1970, cuando tenía 24 años mientras que la ciudad sólo tenía una década de haberse fundado. Ahí inició su carrera como diplomático. “La diplomacia y la fotografía me han acompañado cuatro décadas; viví en siete países, cuatro hispánicos: Venezuela, Argentina, Perú y España”, dijo en entrevista, la semana pasada, durante una visita en México para presentar su libro. Ahí, Paiva relató cómo nacieron estas imágenes:
“La ciudad era una maqueta arquitectónica, con 10 años. En el altiplano brasileño, a mil 200 kilómetros de la costa surgió esta ciudad que era la concretización de todo un ideal arquitectónico, parte de un ideal cultural, ideológico, artístico de la primera década del siglo XX, de una arquitectura blanca, limpia, despojada, funcional, muy elegante, muy bella.
“Por sentirme muy lejos de la costa de Río de Janeiro, yo, a los 24 años, encontraba que la ciudad era un poco fría, entonces salí hacia la periferia y encontré la ciudad toda hecha con casas de madera, colorida, con muchos letreros, que era en donde habían vivido y todavía vivían los obreros que con sus brazos y su fuerza humana habían construido Brasilia; gente que venía de la parte más pobre de Brasil, el noreste, que enviaba mano de obra barata al centro industrial y dinámico de Brasil: Sao Paulo y Río. Y de muchas regiones cercanas a Brasilia también llegaron estos obreros. Encontré el color, la vivacidad, la naturalidad, la vida de esta gente.
“Algunos años pasados me di cuenta de que este material que había hecho sin ninguna pretensión se había vuelto un documento importante sobre la realidad social y visual de la capital brasileña. Luego yo decidí hacer fotos en los años 80, 90 y 2000. Quise hacer un libro, un libro de autor para un fotógrafo es una realización. Jamás he sido realmente un fotógrafo profesional, no he ganado dinero con la fotografía. Yo hice fotografía por una gran inquietud artística e intelectual.
“Es un libro que retrata la ciudad de Brasilia, pero no únicamente su arquitectura, porque la imagen de Brasilia, los libros de fotografía de Brasilia retratan su arquitectura, porque la ciudad nació como un marco arquitectónico, no existía en el altiplano brasileño, aquello era la gran sabana. No puedo criticar los fotógrafos que han retratado la ciudad como arquitectura, incluso son muy bellas las fotografías de la construcción, tienen el esqueleto de los edificios en hierro y el vacío de ese altiplano...
“La identidad de la ciudad está muy asociada a su arquitectura, lo que pasa es que nadie esperaba que en 50 años, ahora 54, la ciudad crecería tanto como creció.
“Fotografié las cuatro décadas, pero decidí concentrarme, para el libro, en las fotografías de los años 70 y 80, no sólo porque fotografié mucho más la ciudad y la gente en estas dos primeras décadas, sino también para preservar la frescura de la mirada no contaminada por toda la información que he adquirido a lo largo de mi vida”.





