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Giorgio de Chirico, el falsificador de sí mismo

Jorge Gutiérrez Corresponsal| El Universal
Lunes 30 de diciembre de 2013
Giorgio de Chirico, el falsificador de s mismo

“PIAZZA D’ITALIA”. Una obra del artista que se convirtió en falsario de su propia creación. (Foto: ESPECIAL )

Una investigación publicada revela que el artista italiano cometió fraudes con su obra

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ROMA.— El trabajo del “falsario”, reproducir obras de arte de grandes artistas con el fin de venderlas como originales, es una actividad que desde hace decenios mueve importantes sumas de dinero en el rico y complejo mercado del arte mundial, dañando a autores, galeristas y sobre todo a los compradores, quienes en muchas ocasiones ni siquiera saben que la obra comprada vale poco o nada, visto que se trata de un “auténtico” falso, pero nuevo y poco común es el que un artista sea un falsario de sí mismo, como sucede con el artista italiano Giorgio de Chirico, fundador de la corriente pictórica llamada metafísica.

El vasto universo de los falsarios italianos es particularmente activo en el llamado arte contemporáneo debido a que el antiguo está sujeto a rigurosos controles y contenido en numerosos catálogos que lógicamente dificultan su ilegal comercio, como comenta el mayor Antonio Coppola, jefe del comando que tutela el patrimonio cultural italiano. “El mercado actual se mueve en gran parte en este sector no sólo porque ahora el arte contemporáneo es considerado una buena inversión, sino porque está sujeto a muchas menos restricciones que el llamado arte antiguo”, afirma.

En estos últimos años, como prueba de lo anterior, la policía italiana ha confiscado numerosas falsificaciones de obras de pintores como Lucio Fontana (Concepto espacial), Mario Scafino (Palmas) y del mismo De Chirico (Retrato de mujer), así como esculturas de Alberto Giacometti y ensambles New Dada de Hermann Nitsch, falsos que han sido vendidos entre mil 800 y 30 mil euros.

“Drogado” define la policía este mercado que afecta no sólo al autor sino a los coleccionistas que poseen originales que en algunas ocasiones no es posible reproducir fielmente.

“Falsificar pinturas de Modigliani es casi imposible, porque encontrar desde el tipo de soportes hasta los pigmentos que usaba el pintor es una tarea casi imposible”, comenta el mayor Coppola al tratar el tema del secuestro del cuadro Mujer de los ojos azules, que podría valer entre 40 y 60 millones de euros, sobre el cual, a pesar de lo afirmado por el militar, los expertos en el tema todavía no han dicho la última palabra.

Diferente es sin embargo el caso de la obra Piazza d’Italia (Souvenir d’Italie II) de Giorgio de Chirico, una pintura al óleo de 80 x 31 cm con la firma del autor y la fecha, 1913, la cual fue realmente realizada, como ha sido demostrado, en 1933, año en el que fue presentada en una retrospectiva en la ciudad de Zúrich y vendida posteriormente al coleccionista Alberto Della Ragione por el artista en persona.

Todo lo anterior es reportado en una publicación científica del Archivo del Arte Metafísica, curada por Polo Balducci y Gerd Roos, que hace públicos los actos procesales, documentos de archivo, testimonios y peritajes a través de los cuales los curadores lograron seguir no sólo el complejo recorrido que ha tenido esta obra, sino sobre todo establecer su autenticidad.

La publicación también da conocer algunos cambios de propiedad de la obra, la cual terminó por ser expuesta en la Gallería Il Milione de Milán, lugar donde el comerciante Darío Sabatello la compró para después venderla a un coleccionista estadounidense, quien para obtener un certificado de autenticidad contactó directamente al artista.

Justo en ese momento comenzó una especie de thriller ya que De Chirico declaró que la obra era falsa. A partir de este momento inició un largo contencioso (1947-1956) que concluyó con una sentencia de la Suprema Corte que confirmó que la pintura era un falso.

En todos esos años el artista se dedicó a difundir la teoría de un complot modernista, cuyo objetivo era descalificar su obra más reciente con la introducción de falsificasiones de las mismas en el mercado.



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