Lorena es un chivo expiatorio: familia
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Sorprendido por la actitud de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, su ex pareja, Marco Antonio rechazó que Lorena González Hernández haya sido dada de baja de esa corporación hace un año.
La mujer de 35 años de edad el pasado lunes fue presentada por la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF) ante los medios de comunicación como la responsable de la logística del retén falso del 4 de junio, en el que supuestos elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI) secuestraron a Fernando Martí, a su chofer y su escolta.
Por ese hecho, Lorena ha sido arraigada en el Instituto de Formación Profesional de la Procuraduría.
Ayer, la casa 4 de la calle Flores Mexicanas en la colonia Ampliación Evolución, del municipio de Nezahualcóyotl, lucía deshabitada: sin resguardo policiaco ni presencia de la familia de Lorena, y sin indicios de haber sido cateada.
Todos están buscando cómo ayudarla, explicó su ex pareja de hace ocho años, Marco Antonio, con quien Lorena procreó un hijo que ahora tiene 14 años de edad.
Dijo que el actual esposo de su ex mujer también es elemento federal —aunque no aclaró de qué corporación— y está trabajando en juntar las pruebas para buscar un amparo. “Hoy iban a entrar los abogados, están echándole con todo porque no hay nada qué esconder”, expresó.
Es mujer responsable: conocidos
Tania Rivera, sobrina de Lorena, consideró que la acusación penal está llena de “cosas raras”.
Explicó que entre familiares se comenta que el 4 de junio, día del retén, ellos estaban en Cancún, Quintana Roo, de tal forma que no se explican de dónde sacan que ella esté involucrada.
La joven afirmó que al parecer en ese tiempo (del secuestro), el jefe de Lorena había dejado de serlo y ella tenía que obtener la autorización de alguien para establecer un retén pues “no podía hacerlo por sus ganas”.
Describió a una Lorena seria, responsable y dedicada a su trabajo, con poco dinero pues apenas se las arreglaba con su sueldo y lo que le daba el padre de su hijo.
En los ratos que podía, cuidaba a su mamá a quien le dio parálisis y la llevaba a terapia, mientras a su hijo lo encaminaba a la preparatoria como cualquier mamá. “Ni siquiera tiene propiedades, ni se iba de viaje ni cambia coche cada mes”, agregó.
Tal y como fue mostrada en la cámara de Hessel hace dos días, junto con otros tres presuntos involucrados en el plagio y asesinato de Fernando Martí, Lorena se mostró como una mujer serena. Se le veía preocupada, ensimismada, como alguien angustiada y vestía con ropa común y sin ostentaciones.
“Es como cualquier persona y nunca te imaginas que alguien como ella pueda dedicarse al secuestro”, opinó un comerciante de colonia que la conoce y la veía continuamente por el rumbo.
El señor Roberto, herrero de oficio, indicó que conoce a Lorena sólo de vista; entraba y salía de su casa, pero nada más.
Nunca la vieron con uniforme o presumiendo riqueza.
Lorena González salía a las siete de la mañana y casi siempre regresaba a las 11 de la noche en su labor como policía federal. Cuenta con 35 años de edad y en los últimos ocho años ha labora para diferentes corporaciones judiciales federales.
Su ex pareja, Marco Antonio, recalcó que es una persona honesta y trabajadora. “Dio parte de su vida por la AFI y la PGR, y ahora con lo que le pagan”, expresó.
Aseguró que Lorena trabaja en la Policía Federal Preventiva, pero cuando fue detenida se encontraba en la base de la AFI, ubicada en la delegación Tláhuac, y hasta el día de su captura trabajaba normal.
Al cuestionar sobre si ella conocía a Sergio Humberto Ortiz, presunto líder de la banda de secuestradores La Flor, contestó: “Ahí sí desconozco porque yo ya no vivía con ella... pero pues que le registren su historial”, expresó su ex pareja.





