‘Blindaje’ en hospital donde está presunto líder
df@eluniversal.com.mxl El Hospital General Regional 2 del IMSS está vigilado como un penal de máxima seguridad desde que tiene como paciente de “alto riesgo” a Sergio Humberto Ortiz Juárez, presunto líder de la banda de La flor, quien fue baleado el 22 de agosto. Agentes del Grupo Especial de Reacción Inmediata (GERI), elementos de la Policía Judicial capitalina y uniformados de una empresa de seguridad privada están distribuidos en cada piso del hospital. Las personas que van a consulta o personal médico son los únicos que pueden entrar previa identificación oficial, pero adentro los judiciales recorren las áreas de espera y observan cada uno de los rostros de aquellos derechohabientes que hacen fila para todo. Cuando se le pregunta a una policía por qué tanta revisión, se limita a responder: “Es que tenemos un problema”. Los policías privados vigilan cada puerta y pasillo del hospital. Impedido por estar sedado los primeros días, Ortiz Juárez ayer rindió sus primeras declaraciones ante empleados del Ministerio Público encabezados por un hombre corpulento, de 1.90 metros de estatura y escoltado por tres agentes del GERI, afuera del área de Traumatología. Una enfermera confirmó que afuera del cuarto del detenido hay cuatro judiciales día y noche, además de miembros del GERI en escaleras y pasillos.





