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Estación Fortuna les hace la vida imposible

Sara Pantoja| El Universal
Martes 27 de mayo de 2008
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Video: Sufren por el tren suburbano.

El Suburbano sólo ha causado aislamiento, ambulantaje e inseguridad a la unidad Ferrería

 sara.pantoja@eluniversal.com.mx

(Cuarta de cinco partes)

Pese a que hay más bodegas industriales que casas, en los alrededores de la estación Fortuna del Tren Suburbano el impacto social de la obra ya provocó aislamiento de casas, baja de ventas en comercios, inseguridad, disminución del espacio público, tala de árboles, ambulantaje y, peor aún, la incertidumbre por lo que vendrá.

Las cerca de 400 familias que viven en la Unidad Habitacional Ferrería, ubicada justo enfrente de la nueva estación, son las más afectadas.

Vecinos del lugar enlistaron las afectaciones que han tenido a consecuencia de que empleados de la obra ocuparon la calle que usaban para estacionar sus autos y los cercaron, dejando sólo la banqueta.

Las autoridades les ofrecieron acondicionar un espacio en el parque Azkatl, para lo cual tuvieron que quitar unas canchas de basquetbol. No obstante, los vecinos alertaron del peligro al que se exponen al bajar de sus autos y regresar a su casa, ya que deben caminar al menos dos calles oscuras donde abundan drogadictos y perros callejeros.

Además, dijeron que las obras han atraído a vendedores de tamales, atole, tacos y refrescos.

Otro miedo que sufren es que con el tren habrá más gente que pase por el lugar y que observe a detalle sus actividades, para luego atacarlos. Y es que el pasado 21 de abril un sujeto que fingió ofrecer servicios de fumigación, robó múltiples pertenencias de al menos 10 departamentos.

Desde entonces, los condóminos tuvieron que contratar más vigilantes y restringir la entrada.

Otra afectación es que se confinó el paso peatonal con techo de lona sobre la banqueta de la avenida Azcapotzalco-La Villa, pero sólo lleva a una reja cerrada, lo que obliga a las personas a caminar en balde.

Esa misma reja canceló no sólo la vuelta a la izquierda de los autos, sino el paso de los camiones de basura que daban servicio a la unidad antes mencionada.

Ahora, dicen los vecinos, los trabajadores de limpia tienen que echarse de reversa para llegar hasta la esquina donde la gente deja la basura, pero si hay grúas de la construcción, no entran y los desperdicios se quedan ahí durante días, atrayendo a ratas y perros.

A pesar de que han ingresado diversas quejas por escrito a la delegación Azcapotzalco, encabezada por Alejandro Carbajal, los vecinos lamentaron que hasta ahora no han recibido la atención deseada. “¿Dónde está el apoyo?”, se preguntaron. Incluso, desesperados algunos ya hasta han pensado en cerrar avenidas en protesta por las afectaciones.

Del otro lado de la unidad, el tren también trajo a nuevos trabajadores, pero no formales, sino a lavacoches que cambiaron su sede de la calle Poniente 152 y desde hace un mes se cambiaron a Poniente 128, con el permiso de la delegación Azcapotzalco, según contaron.

Temen lo que viene

Una de las obras de mitigación que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) se comprometió a hacer en la estación Fortuna es una conexión subterránea hacia la estación Ferrería de la línea 6 del Metro.

Al parecer este túnel pasará por debajo del estacionamiento de la Unidad Habitacional Ferrería, lo que implicará la intervención de los trabajadores dentro de la misma. Los vecinos temen que a la larga no les respeten sus espacios, pues la constructora Demet no les ha dado escrituras de los mismos, según contaron.

Pese a ello, la construcción de esa conexión ya comenzó, aunque del lado del Metro, ubicado en la esquina de la lateral de calzada Azcapotzalco-La Villa y avenida de las Granjas.

Ahí, la salida de la estación ya fue bardeada con láminas metálicas y redujo la salida hacia la privada Tlaltenco, lo que aisló a fotocopiadoras, tiendas y pequeños locales de comida que ya sufren la baja en sus ventas. Como medida emergente, en las mismas láminas se leen letreros: “Tacos a la vuelta”, “Tienda a espaldas del Metro”.

En ese lugar hay jardineras cuyos árboles fueron talados apenas la semana pasada. Además, se espera que el tráfico que de por sí ya desquicia la zona, aumente cuando haya desviaciones por la entrada de las excavadoras.



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