Feria de Texcoco, barra libre
df@eluniversal.com.mx TEXCOCO, Méx.— Bebedores de cervezas gigantes equivalentes a dos caguamas; venta de micheladas y piñas coladas de un litro, así como cucarachas y barras libres de tequila para mujeres y estudiantes, son parte de la Feria del Caballo 2008, la cual se asemeja a una enorme cantina. El sol candente, las apuestas de gallos, las corridas de toros y los palenques, son el ambiente propicio para la venta indiscriminada de alcohol en la feria texcocana que se realiza desde hace 30 años, considerada como “la feria de las ferias”. Hay en la feria 24 restaurantes bar y 40 locales de comida con venta de bebidas alcohólicas, informó Francisco Almazán Arredondo, presidente del Patronato de la Feria del Caballo 2008 y añadió que comienza a venderse alcohol con alimentos en algunos establecimientos “porque ya no queremos que se vea como una gran cantina”. EL UNIVERSAL observó decenas de locales donde la venta de cervezas y bebidas alcohólicas se realiza sin que haya siquiera comida. Sin embargo, los locatarios reportan una baja sensible comparada con otros años. “Borrachos sin fronteras”, es un local de caguamas que ha resentido una baja de 60% en sus ventas. “Sólo estamos vendiendo 20 cartones con 12 botellas al día”, dijo Manuel Chávez, encargado del lugar. Y es que no sólo el tamaño de las bebidas son grandes, también los precios son elevados “pues una cerveza que debería costar 70 pesos, porque es de dos litros, aquí te la venden en 100 pesos”, dijo Mario Smith Hernández, quien acudió con su familia a la Feria del Caballo. “Además las micheladas están bautizadas, porque saben muy aguadas”, dijo Ivonne Dávila, quien con su esposo Jessie Villegas, acuden desde hace 10 años a esta feria. “Queríamos ver más artesanías”, pero hay más alcohol y comida”, lamentó una de las entrevistadas por este diario. El costo del palenque en taquilla es de mil 200 pesos para ver a Vicente Fernández y a Joan Sebastian, con entradas generales “de 800 pesos por persona para los que no tienen dinero”; así como de 500 y 300 pesos para Paquita la del Barrio. Ambos son espectáculos “a los que una familia de barrio no podemos entrar”, afirmó Carmen Flores quien se limitó a ver los carteles. Robos y cristalazos En cuanto a los cristalazos y la incidencia de robos, el presidente del patronato de la Feria del Caballo 2008 comentó que como en todos lados “hay muchos rateros y pocos elementos policiacos, sin embargo, hemos tenido saldo blanco”. No obstante, de forma extraoficial, han ocurrido seis robos y varios cristalazos a autos, aseguraron fuentes de la Procuraduría de Justicia del Estado de México.





