Caso Churchill: contradicen a asesino confeso
Desde su primera declaración ante el Ministerio Público, la ex esposa del presunto homicida de la directora del colegio "The Churchill School", Nayib Pérez Saleh, manifestó que nunca existieron problemas con su hijo menor ni con la maestra del preescolar. En su breve relato indicó que desde el 2005 se divorcio de Marcelo Fernando Martínez González por incompatibilidad de caracteres. De hecho dijo que no existe ninguna relación de tipo sentimental pues sólo abordan temas que tienen que ver con la manutención de sus tres hijos. El pasado 13 de junio a las 8:30 de la mañana, Martínez González, Martínez González ingresó armado al colegio privado, ubicado en la colonia Guadalupe Inn, y presuntamente disparó con un arma de .9 milímetros en el rostro de la directora de prescolar, Carla Jiménez Baños, causándole la muerte. Por las investigaciones del caso, han declarado ante el Ministerio Público tres testigos mujeres, maestras y madres de familia que estuvieron presentes durante el crimen de la profesora. Entre éstas: Mónica Elizabeth Alfaro García, Laura Delia Hernández Tane y Zelinda Beth Quintero. Respecto a relación con su ex esposa, el presunto homicida dijo que la conoció en 1992 en la universidad. "Resulto embarazada yo no asumí mi responsabilidad, me dio miedo. Ella decidió abortar, para mi fue un dolor muy grande y para remediar le pedí que se casara conmigo". De ese matrimonio tuvieron tres hijos, los cuales por seguridad se omiten sus nombres. Un años después, dijo el licenciado en Derecho, tuvo una relación extramarital que le ocasionó una crisis en su esposa, que estuvo a punto de causar el divorcio desde aquella ocasión. En esas largas pláticas que sostuvo con los sicólogos, Fernando Martínez reconoce que desde hace dos años mantiene una relación con una mujer casada, que se dedica a la vida política. "Es estable, abierta, bonita y de apoyo mutuo", dice de su actual pareja. Autorretraro A 15 días del homicidio de la maestra Carla Jiménez Baños, el presunto homicida se define como un hombre tranquilo, sereno, reservado, que procura a la gente. "Soy entregado, me quito para darle a la gente, si la gente me pide algo se lo doy, no me enojo, sólo me molesto cuando se pelean mis hijos. Fui un esposo modelo". Como padre refiere que fue bueno, sin embargo, el divorcio le costó mucho trabajo superarlo.





