Acusa enfermera a la PGJDF y SSP
El mismo procurador Bernardo Bátiz fue el encargado de pedirle una disculpa a Matilde Sánchez Gallegos, la enfermera del ISSSTE, a quien le puntualizó el terrible error cometido por los policías que la detuvieron. Así lo dio a conocer el esposo de la agraviada, René Jiménez Luna, quien se asesora con abogados del ISSSTE y del sindicato del mismo, para que este lunes interpongan las denuncias correspondientes en contra de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) por abuso de autoridad y sobre todo, la incomunicación en que mantuvieron a su pareja, con quien se casó desde hace 26 años. Dichas denuncias se realizarán tanto en la Fiscalía de Servidores Públicos de la propia procuraduría, y ante la Comisión de Derechos Humanos (CDHDF). De hecho, desde que el hombre estaba a la espera de la situación jurídica de su esposa, en la Coordinación Territorial Coyoacán Tres, hizo uso del teléfono rojo de quejas que Bátiz Vázquez inauguró hace unas semanas, y a través del cual exigió información al respecto. No pudo hablar con ella, sino hasta 12 horas después de su detención, que fue cuando quedó libre. Don René, taxista jubilado del ISSSTE, contó que su esposa recibió la visita del procurador a las 20:30 horas del viernes, para expresarle su molestia por el mal procedimiento de los policías que la presentaron (de las patrullas COY2-5021, 5070 y 5009), y explicarle que el Ministerio Público tenía el deber de investigar. También le dijo que habían comprobado su inocencia, pero le pidieron permitiera terminar con el procedimiento administrativo, que concluyó a la una de la mañana del sábado. Por su parte, ella, acompañada por un observador de la CDHDF, le expresó que se encontraba físicamente bien, pues el 21 de noviembre le extirparon la matriz. Matilde Sánchez Gallegos fue vista a través de la cámara Gesel por tres testigos de Azcapotzalco y tres de Benito Juárez, pero ninguno la identificó como participante de asaltos u homicidios de adultos mayores, informó el secretario de Recursos Humanos de la Clínica Churubusco, Luis Miguel Victoria. Además, cotejaron sus huellas dactilares con las encontradas en los lugares de los crímenes. La mujer durmió en su casa, pero muy temprano pidió a don René la llevara a casa de su madre, para estar tranquila. "La vemos triste porque su imagen de una buena enfermera, con 25 años de servicio, se vio lastimada". El hombre calificó como "una verdadera pesadilla" la detención de su esposa, pues aunque se enteraron de la posible existencia de un asesino serial de ancianos, que se vestiría de enfermera para realizar sus crímenes, y lo cual causó horror en Matilde, nunca imaginaron estar inmiscuidos en ello. "Su arbitraria detención sin ninguna orden, sólo porque dicen se parecía al retrato hablado publicado en un periódico, será algo difícil de olvidar".





