Generan hartazgo y ruido visual frases de candidatos
Sin capacidad para seducir a los electores, los partidos políticos y los candidatos a puestos de elección popular recurren a frases hechas y anuncios publicitarios escandalosos para captar el voto, pero no están llegando al electorado, sólo provocan ruido visual y el hartazgo de los ciudadanos. Expertos en comunicación y marketing político coinciden en que las campañas están hechas a base de ocurrencias, puntadas, sin recordar que el mensaje tiene que ser la "punta de lanza" con la que comunican a los electores cuáles son las propuestas de los partidos y los candidatos. Las frases no dicen nada y a final de cuentas lo que prevalece en el electorado es el sentido común. La gente es sensata y práctica, elige entre lo que le sirve y lo que no, advierte Alfonso Pérez, estratega en comunicación política, quien ha realizado campañas para candidatos de PAN, PRD y PRI. "Los políticos están subidos en las nubes y vuelven a mirar al ciudadano por debajo del hombro. Están ensoberbecidos y creen conocer a la gente y piensan que con una frase y su foto ya van a ganar, pero no. La gente no vota por una frase, ni siquiera genera un impacto", asevera. Además, señala Gisela Rubach, especialista en marketing político, los candidatos y partidos están recurriendo a la descalificación y si se le pregunta al elector, en primer lugar no tienen idea de quiénes son los aspirantes, y en segundo, menos conocen las propuestas. Para conocer la opinión de algunos capitalinos al respecto, se les preguntó sobre las frases de campaña y aunque algunos ya tienen definido su voto, no recuerdan los lemas del partido de su preferencia. Lo que sí reconocen son palabras clave, en el caso del PAN, lo referente al freno y el cambio, mientras que del PRD identifican la palabra esperanza. Para Alfonso Pérez, las frases de las principales fuerzas en la capital, PRI, PAN y PRD, no logran identificarse con la ciudadanía, no comunican nada y, lo peor, "los tres partidos están perdidos". El estratega considera que las frases son "demasiado elementales" y no cambian entre un periodo electoral a otro, se pueden encontrar similitudes en las campañas de los años 2000, 1997 y 1994, entre otros. A su vez, Gisela Rubach comenta que las campañas se han convertido en una guerra de medios, donde lo que menos importa es la propuesta. "Ya lo decía (Giovanni) Sartori, `lo que no aparece en televisión, no existe`". PRI: "El PRI está de tu lado". La gente ubica a ese partido como el instituto con más experiencia, pero también el más corrupto, por lo que su eslogan puede generar alerta. ¡Aguas!, si está de tu lado te puede quitar la cartera, eso piensa la gente, destaca Pérez. Mientras Rubach opina que seguramente el lema fue diseñado para el voto duro priísta, "para que no se olviden que todavía existe ese partido, a pesar de ya no tener la Presidencia". PAN: "Quítale el freno al cambio". Son frases pulcras, interesantes, diferentes a lo común, y está en la misma dirección del gobierno federal, no cae en la politiquería, pero no creo que esté conectando con la gente, dice Alfonso Pérez. En tanto, Rubach comenta que es la frase que más ha pegado. "Es contundente y hay que recordar que es el reflejo de toda una estrategia de dos años del presidente Fox, de decir: `El Congreso y otros partidos no me dejan trabajar`". Destaca que la frase ha sido medida en diversos estados de la República y no sólo ha sido aceptada por los panistas, sino también por un público extenso. PRD: "La fuerza de la esperanza", "Es tiempo de la esperanza" y el "Partido cercano a la gente". Aquí, el PRD no se equivocó al utilizar un concepto tan rico, porque la ilusión, la esperanza, es lo único que se le puede brindar a los ciudadanos. Alfonso Pérez recuerda un texto entre Quinto Cicerón y Marco Tulio, escrito el año 64 antes de Cristo, cuando el segundo aconseja que para realizar una campaña lo que hay que sembrar es esperanza, y le sugiere: compórtate como los demás, saluda como los demás, mira a los ojos cuando hables y si puedes háblale por su nombre". Esa intención sigue vigente, no hay nada nuevo bajo el sol, y aunque el PRD utiliza un concepto tan rico, tampoco logra conexión con los ciudadanos. Gisela Rubach resalta que el PRD utiliza la palabra esperanza porque le funcionó en la campaña de 1997 y también fue efectiva para Andrés Manuel López Obrador, en el 2000. Sin embargo, reflexiona, eso es peligroso, porque un ciudadano puede comprar un jabón, por ejemplo, y al usarlo darse cuenta de que no le funciona, por lo que cuando se lo termina cambia de marca. Coincide con Rubach que en política lo que está a la venta son ideas, las propuestas, las promesas y expectativas y si no complacen, en el mejor de los casos, el "consumidor" puede cambiar el "producto" tres años después, antes no hay devolución. "Al candidato no se le puede llevar a casa ni puedes probártelo para ver si te queda bien o mal. Tienes que esperar un lapso de tiempo para ver si te cumple o no y ahí también hay desencanto", manifiesta Rubach. Alfonso Pérez, quien al realizar la campaña de candidatos de diversos partidos tiene que revisar encuestas, cuando menos dos a la semana, asegura que los publicistas no han sabido darle una lectura correcta a los sondeos. Una frase tiene que estar sustentada por el partido político y esencialmente por el candidato, afirma, y ahora lo que se ve son propuestas alejadas de ese principio. Por ejemplo, todos hablan de seguridad, pero no entienden que la solución está en el empleo, pues trabajadores con salarios dignos no desvían su atención hacia la delincuencia. En tanto, para Gisela Rubach es necesario que políticos y partidos revaloren sus estrategias, pues actualmente es muy complicado hacer campañas y todos están llegando al punto de la descalificación, y "tarde o temprano deciden como elemento de estrategia la polarización del voto y para ello tienen que sacar el mugrero del contendiente para que al otro le vaya mejor". Concluyen que la frase no es la campaña, pues el sentido común guía a la gente, y hay cosas que no cuadran cuando ve o escucha eslogans y no va a votar por una frase. Va a decidir, primero, por un candidato, luego por su propuesta y hasta lo último por el partido.
Lemas de campaña
Al analizar las frases, los especialistas opinan sobre las principales fuerzas políticas.
El candidato no es un producto
Uno de los principales errores, considera Alfonso Pérez, es que en México no hay especialistas en comunicación política y a partir del boom del marketing político, la mayoría pretende ofertar al partido o candidato como un producto.





