Caos vecinal por cierre de calles en la Sinatel
El aviso para que los vecinos de la colonia Sinatel retiraran las rejas y plumas de las calles fue girado con meses de anticipación. Ayer, más de una centena de trabajadores custodiados por policías preventivos acudieron a cumplir la orden. Sin embargo, la negativa de los vecinos también fue dada a conocer con antelación, por lo que los empleados de la delegación Iztapalapa se vieron imposibilitados para cumplir con su cometido. El conflicto entre vecinos se centra en un problema todavía mayor: el de la inseguridad. Los colonos de la Sinatel alegan graves problemas, entre ellos el robo a casas habitación y de vehículos, hechos que los orillaron a tomar medidas precautorias por su propia cuenta. Sin embargo, al margen de la solución parcial que representó para ellos restringir el acceso por las calles a desconocidos, otro grupo, con iguales derechos alega que el tránsito por las aceras es prácticamente "imposible". El problema superó el ámbito de la delegación y llegó hasta la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, donde algunos grupo solicitaron el libre acceso por las calles. Los vecinos a favor de las rejas y plumas, señalan que estas quejas corresponden a vendedores ambulantes, que ven restringido su margen de operación por la colonia Sinatel. No obstante, los empleados de Iztapalapa arribaron con herramientas y vehículos para retirar decenas de rejas. Pero apenas pudieron retirar tres de ellas, antes que los vecinos se organizaran para impedir la orden de los trabajadores. La tensión creció, pero los colonos lograron su cometido. Los empleados detuvieron su trabajo y para aumentar la presión, los vecinos de la Sinatel bloquearon por varios minutos la avenida Río Churubusco. Lo anterior desembocó en una negociación entre autoridades y vecinos, que dejó abierta la posibilidad de que se conserven las rejas en las calles, bajo algunas observaciones de la delegación política.





