Inauguran parque de Braulio

. (Foto: JORGE CARBALLO/El Universal )
Han transcurrido ocho meses desde la muerte del pequeño Braulio. En recuerdo de su memoria, como símbolo de un no a la violencia, de respeto a la vida y a los derechos de los niños, sus padres encabezaron ayer la inauguración del parque que lleva su nombre. El jueves 11 de noviembre de 1999, el cuerpo calcinado del bebé fue localizado en un lote baldío, dos días después de que fue secuestrado por el enfermero Miguel Ángel Salazar y su cómplice Juan José Ávila... el lugar se convirtió ya en un parque, en sitio de esparcimiento para niños menores de ocho años. ?Mi pequeño está aún con nosotros, pero nada me devolverá su sonrisa?, asegura su madre Adriana Martínez, pero cree que el crimen de su hijo no fue en vano, pues dejó un mensaje de solidaridad y un ya basta a los delincuentes. Para ella y su esposo Enrique Suárez éste es el simbolismo del parque ?Braulio?, que se localiza en el número 963 de avenida Francisco del Paso y Troncoso, que tuvo un costo de un millón de pesos. Ahora una placa con el nombre del pequeño y su fotografía, recuerdan la tragedia. En el sitio donde se halló el cadáver del pequeño, ayer siete rosas rojas en un jarrón eran ofrenda en recuerdo del menor. La ceremonia fue emotiva, los padres de Braulio no pudieron reprimir las lágrimas, que se combinaron con las risas de los pequeños, a quienes se dotó de una charola con pintura, para que crearan el mural del ?Derecho de los Niños?. Una pared blanca se transformó con sólo una brocha e imaginación. Antes, los niños que se dieron cita en el nuevo parque ubicado en la delegación Iztacalco, lanzaron globos blancos y azules al cielo. El refugio para los malvivientes de la zona se convirtió así en un lugar de recreación. La madre de Braulio incluso aseguró que ?este lugar lleno de obscuridad se ha iluminado con la sonrisa de mi hijo?. Los padres del menor victimado aún no superan su pérdida, pero confían en que su muerte dejó un mensaje, Para Enrique Suárez es claro que quienes asesinaron a su pequeño fueron creados por nuestra sociedad y por ello exhortó a los adultos a cuidar de sus niños, de inculcarles valores, de hacerlos mejores ciudadanos. El tiempo no ha pasado para los padres de Braulio y la justicia aún no es una realidad. Los presuntos asesinos del pequeño obtuvieron una suspensión provisional, y en tanto se resuelve si se les concede o no un amparo el proceso en su contra está detenido... Adriana y Enrique exigen justicia.





