Prostitución en penal, ventilada por celos
claudia.bolanos@eluniversal.com.mx
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) tiene lista la recomendación relacionada a la prostitución de internas, aunque no hay fecha para darla a conocer.
Se espera que la investigación del organismo refiera sobre un caso de delincuencia organizada, en el que participan tanto personal penitenciario como internas e internos, lo cual coincidiría con el dicho de mujeres que están presas.
Internas del Centro de Readaptación Social Santa Martha Acatitla señalaron a una de sus compañeras como el principal gancho para el ejercicio del sexoservicio entre internas e internos.
Gabriela es el nombre de la mujer que desde su reclusión generó un negocio de prostitución en el que la mayoría de los celadores y celadoras de ese centro penitenciario participan o participaban.
En marzo pasado, el ombudsman capitalino, Luis González Placencia, dio a conocer que de tres quejas presentadas por internas, dos de ellas hicieron saber que custodios intentaron obligarlas a vender sus favores sexuales con la población penitenciaria varonil. Consultadas al respecto, internas de Santa Martha contaron sobre la tercera queja que no fue presentada por la directamente afectada sino por una interna con quien mantenía una relación amorosa.
En la cárcel Iris conoció a Fiorela, una venezolana acusada de delitos contra la salud. Se gustaron y poco tiempo después todas las presas sabían que eran novias. “Todo entre ellas estaba bien hasta que Gabriela invitó a Fiorela a prostituirse, pues está bonita. Y lo que sabemos es que sí aceptó para hacerse de algo de dinero”, narró una presa.
Tal situación molestó a Iris, quien reclamó a Gabriela el que se metiera con su novia. “Se agarraron a golpes, y otras internas intervinieron. Fue una súper bronca”. Despues de esa ocasión se sancionó a Iris, no así a Gabriela, quien cuenta con protección de servidores públicos de ese penal, se aseguró.
Fue trasladada al Centro Femenil de Tepepan, desde donde puso la queja en la que habló sobre la existencia de una red de prostitución. Fiorela quedó en Santa Martha pero el pasado Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, salió de la cárcel bajo el beneficio de la preliberación, con ello se agotaron las posibilidades de conocer su verdad.
Las internas consultadas mencionaron que hasta antes de que la CDHDF comenzara a investigar sobre esa situación, las celadoras que las trasladaban a la zona de juzgados les decían que “ahora si vienen muchos, nos va a ir bien”, en relación a que podían prostituirse.
“Cuando estábamos sentadas, en el piso del túnel, esperando a que nos llamaran para nuestras audiencias en juzgados. Iban internos a vernos, como mercancía, y luego de elegir a una chava, se acercaban con la custodia que nos cuidaba y le señalaban a la que le gustaba”. La custodia era la encargada de acercarse a la presa, para comentarle que querían tener sexo con ella.
“Había muchas que se negaban, otras aceptaban. Se levantaban y se iban con el preso, decían que a los baños o a una oficinita del personal de Seguridad”.





