aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Escolta del agresor fue detenido; PGR lo dejó ir

Claudia Bolaños y Fernando Martínez| El Universal
Miércoles 27 de enero de 2010
Eduardo García Alanís, de 43 años, escolta de José Jorge Balderas Garza, de 34 años, fue detenido por ser presunto miembro de una banda de asaltantes a cuentahabientes

[email protected]@eluniversal.com.mx

Uno de los dos inculpados por la agresión contra el futbolista del América Salvador Cabañas fue detenido por la Policía de Investigación de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) hace 14 días, pero fue dejado en libertad.

Fue puesto a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR) y dejado en libertad, según el subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas de la Procuraduría capitalina, Luis Genaro Vázquez.

Eduardo García Alanís, de 43 años, escolta de José Jorge Balderas Garza, de 34 años, fue detenido por ser presunto miembro de una banda de asaltantes a cuentahabientes en la colonia Tacubaya, delegación Miguel Hidalgo.

La Subprocuraduría de Averiguaciones Previas Desconcentradas dio a conocer el 13 de enero los nombres de los detenidos: Eduardo García Alanís, Leonardo Daniel Contreras Ruiz, de 24 años, y Óscar Hernández Serrano, de 33, vinculándolos con tres asaltos.

Ayer, en conferencia de prensa, el subprocurador Luis Genaro Vázquez informó que Eduardo fue detenido por elementos policiacos, y sólo mencionó el delito de portación de arma. El funcionario omitió mencionar que también fue detenido por la PGJDF, como se informó en un boletín de prensa el 13 de enero.

Vázquez dijo que los domicilios de los dos presuntos agresores de Cabañas están custodiados por policías judiciales, en espera de la orden de cateo.

Datos de ubicación

Balderas Garza, conocido como El Modelo o El J.J., tiene su domicilio en la delegación Iztacalco, en la calle Playa Manzanillo 542, Barrio de Santiago Sur; y Eduardo Alanís, alias El Contador o El Paco, en el municipio de Coacalco, en la calle Hacienda Jaltenco número 13, colonia Rancho La Palma.

Sobre Diana Hernández Díaz, de 25 años, de nacionalidad cubana, quien al parecer fue la causa de la riña entre el futbolista y sus agresores, se informó que tiene permiso para laborar en México.

El lunes, la mujer convivía con Balderas y García Alanís, ahora profugos.

Diana habría iniciado el problema entre ellos y el futbolista al reclamar a Amancio Rojas Fernández, cuñado de Salvador Cabañas, que le hubiera tomado una fotografía con un celular mientras bailaba. “No hagas eso”, le dijo molesta a Amancio, pero luego se acercó a él y le dio su número telefónico al invitarla a un partido de futbol, declaró ella.

Sus acompañantes sólo se limitaron a voltear a ver hacia la mesa del futbolista, la cual se encontraba cercana.

Protección policiaca a bailarina

El procurador Miguel Ángel Mancera mencionó esa situación: “Hubo un roce por una fotografía, en la que hubo intercambios de miradas”.

Informó que la PGJDF tiene videos de los momentos en que los integrantes de ambas mesas departían.

Ahora esa mujer tiene protección de la Procuraduría local, pues a modo de testigo protegido —figura jurídica que no existe en las leyes capitalinas—, es resguardada ante el riesgo de que sea víctima de una venganza por parte de los agresores del delantero del América.

“Se le han dado todas las facilidades para que coopere con la dependencia”, dijo un funcionario de la Procuraduría.

Según las declaraciones de los presentados, El J.J. habría sido el dueño de por lo menos un giro negro.

“Aparentemente llegó a tener algún tipo de negocio también de bar o de este tipo. Hay alguna otra línea que apunta hacia actividad empresarial comercial”, mencionó Miguel Ángel Mancera.

El Modelo era un asiduo cliente del Bar Bar, y con frecuencia invitaba a Diana a convivir a la mesa con él.

Daba cuantiosas propinas, y siempre se hacía acompañar por al menos cinco sujetos. Se presentaba como empresario, pero no decía de qué ramo, según declararon algunos de los 14 testigos.

La mujer de origen extranjero se presentó a declarar voluntariamente la madrugada del martes ante el Ministerio Público tras verse en un video difundido por la Procuraduría del DF.

La PGR y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal se sumaron a la búsqueda de Balderas Garza y de su escolta, Eduardo García Alanís. Se pidió la colaboración de la Interpol para evitar que salgan del país, y la Procuraduría de Justicia del estado de Sinaloa abrió una línea de colaboración.

“Era un empresario exitoso”

En la ciudad de México, la Procuraduría local revisa la situación jurídica de los empleados del Bar Bar, por falsedad en declaraciones y encubrimiento.

A los empleados Carlos Cáceres Ocaña —encargado del bar—, Édgar López Luna y Heriberto González Vargas, se les podría acusar de encubrimiento, porque además de negar el acceso a las autoridades, también limpiaron los baños para borrar las evidencias de la agresión.

Además, informó el subprocurador, sus declaraciones no coinciden con los videos ni con los tiempos.

El encargado de los sanitarios es pieza clave para conocer lo sucedido, pues hasta ahora no hay líneas sólidas de la causa del ataque ni elementos que vinculen al J.J. con narcotraficantes.

La modelo Silvia Irabién, La Chiva, dijo que reconoce al J.J. como padre de su hija, pero con otro nombre que, dijo, revelará a las autoridades.

Hace cuatro años tuvo una relación amorosa con El Modelo , pero fue algo informal, ya que no hubo presentación de familias ni fue a su casa.

“Era un empresario exitoso del norte, tranquilo, era un chavo bien, se portó bien. Es alguien que desconozco, cuando veo esto”, dijo. (Con información de Javier Cabrera Martinez)

 



comentarios
0