Vía a Cuernavaca, paraje de cadáveres

INSEGURIDAD. Habitantes de Parres, en Tlalpan, aseguran que a esta altura de la carretera federal México-Cuernavaca lo desolado de los terrenos y la oscuridad que impera en la noche, facilita que delincuentes abandonen los cuerpos. (Foto: JORGE RÍOS EL UNIVERSAL )
fanny.ruiz@eluniversal.com.mx
A unos kilómetros de distancia del pueblo de Parres El Guarda, en la delegación Tlalpan, se localiza una zona de terrenos baldíos donde comúnmente aparecen cadáveres. Según vecinos, son cuerpos que arrojan personas que delinquieron en la entidad limítrofe: el estado de Morelos.
A través de una solicitud de información, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) informó que del año 2010 al 2014 han sido hallados 15 cuerpos o restos humanos en la Carretera México-Cuernavaca, perímetro de la delegación Tlalpan.
Detalló que en 2010 fueron encontrados cuatro cadáveres en los kilómetros: 29+200, 42+920, 38+500 y 41.
En 2011 hubo siete hallazgos: uno en el kilómetro 34+300, dos en el kilómetro 40+600, uno en el 33+500, uno en el 37, uno en el 42 y uno más en el 20+800.
Durante 2012 se encontró un cadáver a la altura del kilómetro 34+400. En 2013 fueron hallados dos: uno en la Carretera México-Cuernavaca, esquina con Laurel (lo que algunos conocen como la ‘Y’) y el otro en el kilómetro 41+300.
En 2014 sólo se ha encontrado un cuerpo en el kilómetro 23 de la Carretera México-Cuernavaca.
De acuerdo con la procuraduría capitalina, del total de hallazgos reportados ocho son hombres y siete son mujeres; todos mayores de edad. Hasta el momento, sólo uno de ellos sigue sin identificar.
Habitantes de Parres aseguraron que a partir del kilómetro 42 de la carretera federal México-Cuernavaca la zona es más insegura y la oscuridad en medio de la nada se vuelve cómplice de quienes dejan los cuerpos de sus víctimas.
“Donde empiezan a echar cuerpos es a partir de la gasolinería, de allí para abajo, allá seguido arrojan cuerpos de decapitados, gente sin manos que robaba en Cuernavaca; está muy canijo”, informaron comerciantes del lugar.
Aseguran que en el kilómetro 45 “la situación está más peligrosa, porque está muy cerca de Cuernavaca”.
Un vendedor cuyo nombre se omite por seguridad, comentó: “Aquí ya tenemos fama porque vienen los de Morelos a vender periódicos en 15 pesos. Nos los ofrecen diciendo que encontraron personas muertas y que son de aquí, pero no es cierto, aquí todos nos conocemos, el pueblo sólo está compuesto por dos familias y una que otra que llegó a vivir”.
Falta de alumbrado y vigilancia
Pobladores y comerciantes coincidieron en que las problemáticas de inseguridad se deben a que más allá de Parres no hay alumbrado, no hay casas y tampoco vigilancia.
“La zona, de que es insegura, es insegura, porque esta muy sola. El problema es mayor del kilómetro 47 hacia Tres Marías, de ese lado es donde aparecen más muertos”, aseveró un paramédico asignado a la Carretera México-Cuernavaca a la altura de Parres, quien también prefirió ocultar su identidad.
Normalmente, a las siete u ocho de la noche ya no hay gente en Parres. Algunos se mantienen resguardados por precaución y otros comentan que ya no salen de sus casas por las bajas temperaturas.
María, de 42 años, ha vivido siempre en Parres y asegura que en los últimos días ha visto más vigilancia, por lo que el lugar está tranquilo.





