Crónica. Olor a combustible siembra miedo entre habitantes
emilio.fernandez@eluniversal.com.mx
ECATEPEC, Méx.— Un mal olor no dejó dormir a muchos y despertó a otros. Era la medianoche del lunes y los primeros minutos del martes. Nadie sabía lo que ocurría, pero intuían que se trataba de algo grave.
Un aroma a combustible alertó a residentes de varias comunidades de la zona de Xalostoc. Algunos decían que era gas, otros que era el Gran Canal, que se encuentra a unos metros de sus viviendas, el que despedía la pestilencia.
El hedor se hizo más intenso mientras se incrementaban los minutos del nuevo día.
A esa hora de la madrugada ya casi todos estaban despiertos en esa zona del municipio más poblado del país. La tufarada no permitía conciliar el sueño.
A alguien se le ocurrió ir a supervisar los ductos que rodean a las colonias que están asentadas sobre esa área de Ecatepec y confirmó sus sospechas.
Abandonan sus casas
La gasolina se escapaba de una de las tuberías de Petróleos Mexicanos (Pemex). Entonces se activaron las alertas vecinales en la comunidad de Altavilla y pronto sus residentes salieron de sus casas, todavía sin saber por qué.
Al dejar sus cuartos y casas respiraron aire mezclado con combustible. A algunos les provocó náuseas y a otros irritación en los ojos.
La filtración de gasolina hizo que se formara una nube de gas en esa zona, como si se tratara de una espesa neblina que impedía ver claramente.
“Como a las tres de la mañana nos salimos de la casa porque el olor a gasolina era muy fuerte. Nos fuimos a la Vía Morelos, pues de este lado no encontramos albergues para quedarnos”, contó Ada Trujillo, vecina de la colonia Ampliación San Miguel Xalostoc.
Fueron horas de miedo las que vivieron los habitantes. Ana Montiel, otra residente de esa comunidad, aceptó que temieron que ocurriera una desgracia.
“Estuvimos cinco horas fuera de nuestra casa y la verdad sí pensamos que podía pasar algo muy feo, como cuando explotó San Juanico”, relató Ana.
Después de las seis de la mañana los habitantes regresaron a sus viviendas, luego de que fue controlada la fuga del combustible. El miedo no se fue de esta zona de Ecatepec, vive con sus habitantes de manera permanente.





