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Celebra la unidad sus bodas de oro

Diana Delgado| El Universal
Domingo 23 de noviembre de 2014

Los edificios de la nueva unidad habitacional Nonoalco Tlatelolco en 1964, poco antes de su inauguración. En primer plano está el Paseo de la Reforma Norte, también de reciente apertura. Se ven varios inmuebles desaparecidos tras los sismos de 1985. Al fondo se distingue la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y en la parte inferior izquierda, la antigua Aduana del Pulque y la calle de Peralvillo Colección Villasana-Torres

El edificio Guadalupe Victoria, en Tlatelolco, con los anuncios del Banco Nacional Hipotecario que lucía alrededor de 1963. Al frente se encuentra la Calzada de Nonoalco, ahora llamada Ricardo Flores Magón, y del lado izquierdo aún está en construcción la Torre Insignia Colección Villasana-Torres

En la imagen podemos ver la ceremonia inaugural del Conjunto Urbano Nonoalco–Tlatelolco en la Plaza de las Tres Culturas; a la derecha está el edificio 15 de Septiembre, reducido tras los sismos de 1985, y del lado izquierdo se aprecia la Vocacional 7 del IPN, reubicada luego del movimiento estudiantil de 1968 Colección Villasana-Torres

La torre Insignia, obra de Mario Pani construida en 1964 y sede por muchos años de Banobras. A los costados destaca el mural "Motivos Tlatelolcas" de Carlos Mérida, y la punta alberga un carrillón, regalo del gobierno de Bélgica. Imagen de los años setenta Colección Villasana-Torres

Colorida imagen del área de juegos infantiles de la flamante unidad de Tlatelolco con el inolvidable cohete como figura central, vista desde el paso peatonal conocido como Puente de Piedra, a mediados de los sesenta. A la izquierda, la avenida Guerrero Colección Villasana-Torres

Portada del periódico <i>El Universal</i> del 3 de octubre de 1968, dando cuenta de los trágicos acontecimientos acaecidos el día anterior en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco EL UNIVERSAL

El cine Tlatelolco y la avenida Manuel González en una fotografía de finales de los años ochenta. Esta sala fue inaugurada en 1968; más tarde llevó el nombre de Maxcinema Tlatelolco y hoy se encuentra en el abandono Imagen: El Universal

Emotiva escena en la que se aprecia el campamento temporal de damnificados del sismo de 1985 situado en la Plaza de las Tres Culturas, donde vecinos y visitantes acudían a socorrer y apoyar con lo que pudieran a otros mexicanos que habían perdido todo en la tragedia Colección Villasana-Torres

Vista de los alrededores de la torre de la Secretaría de Relaciones Exteriores, obra de Pedro Ramírez Vázquez, actual sede del Centro Cultural Universitario Tlatelolco. Del otro lado de la acera, en la esquina del Eje Central y Ricardo Flores Magón, se aprecia un Burger Boy, todo un clásico Colección Villasana-Torres

El edificio del Supremo Tribunal Militar, ubicado en Santiago Tlatelolco, en una fotografía cercana a los años veinte. Este inmueble se encontraba en la antigua calle de Almacenes, frente a la Alameda de Santiago y junto a la prisión militar; desapareció a finales de los cincuenta y en su lugar se construyó la torre de la Secretaría de Relaciones Exteriores Colección Villasana-Torres

La tercera sección de la unidad habitacional Nonoalco Tlatelolco a finales de los años sesenta. Destaca la torre que fue la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores; también se ven el edificio Nuevo León, las torres Jalisco y Puebla del lado derecho, la iglesia de Santiago Tlatelolco y la Plaza de las Tres Culturas Colección Villasana-Torres

Imagen del llamado Puente de Piedra, que une la primera y la segunda sección de Tlatelolco sobre la avenida Guerrero. El edificio del fondo es el Miguel Hidalgo. Los autos, envidia de cualquier coleccionista actual Colección Villasana-Torres

La Torre Insignia de Tlatelolco dominando el horizonte desde el Puente de Nonoalco. A la derecha se ve el edificio Guadalupe Victoria, el cual auspició en gran medida la construcción del complejo habitacional. Hace pocos años se construyó otro puente para confinar la vía del Tren Suburbano Colección Villasana-Torres

Celebra la unidad sus bodas de oro

La unidad habitacional Presidente Adolfo López Mateos, en Nonoalco Tlatelolco, al norte del Centro Histórico de la ciudad de México, tiene una superficie total de 768 mil 623 hectáreas.. (Foto: YADÍN XOLALPA )

Habitantes del conjunto urbano, que cumple medio siglo, resaltan la convivencia de la que se sienten orgullosos

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Testigo de la historia de México-Tenochtitlan, de la represión estudiantil y del terremoto de 1985, la Unidad Habitacional Tlatelolco cumple sus bodas de oro.

Para los habitantes, más allá de la car-ga histórica y los problemas actuales, lo que tienen en mente al pensar en Tlatelolco es la unidad social y la convivencia entre vecinos generada por ese proyecto funcionalista que quiso concentrar todo lo necesario en un sólo lugar.

“Nunca se contempló el crecimiento conjunto de la unidad con las personas y creo que eso nos hace distintos al resto de las unidades y colonias, los que aquí vivimos nos conocemos desde el jardín de niños, no había a qué salir, eso nos hizo diferentes, somos una ciudad dentro de la ciudad”, comenta Ignacio Arellano, habitante de Tlatelolco desde hace 50 años.

A la vanguardia

Para Luis Vega, residente del conjunto urbano, aunque oficialmente la unidad cumple 50 años porque las tres secciones se inauguraron el 21 de noviembre de 1964, fue dos años antes cuando la primera área comenzó a ser habitada, “por lo que para los vecinos más estrictos, este año se conmemora el aniversario 52”, señala.

Edificada bajo los preceptos de la modernidad y del funcionalismo del arquitecto Mario Pani, se buscaba que todos los elementos que formaran parte de la unidad habitacional fueran útiles y tuvieran una función, por lo que se inició la construcción de 102 edificios y 12 mil departamentos desde 1949. En el presente sólo 86 inmuebles están habitados luego del temblor de 1985, de las demoliciones y del daño cotidiano de las estructuras.

La unidad habitacional se ubica en Nonoalco Tlatelolco, al norte del Centro Histórico de la ciudad de México, tiene una superficie total de 768 mil 623 hectáreas y se divide en tres secciones. Las edificaciones van desde las más pequeñas de cinco pisos hasta las torres de 21 niveles.

Como parte del diseño moderno, vanguardista y funcionalista, se incluyeron 22 escuelas, seis hospitales y clínicas, deportivos, teatros, un cine, que está abandonado, 44 parques y áreas verdes que son atendidas por 250 trabajadores en una sola jornada, además de 600 locales en los primeros pisos de cada edificio.

“De niños teníamos muchos espacios para estar, no había grandes problemas de inseguridad y de las cosas más atrevidas que hacíamos era “torear” a los policías para ponernos a jugar futbol o correr sobre la zona arqueológica que no estaba cercada. También tomábamos clases extra en grupo, ya que muchos de los habitantes eran maestros y los aprovechamos para tener mejores calificaciones”, señala Arellano.

"La utopía del México sin vecindades"

Edificada en patios, zonas de carga y terrenos expropiados del entonces Ferrocarriles Nacionales, Tlatelolco es un lugar de historias y tradiciones que buscó acomodar en un terreno corto a una cantidad importante de personas con un nivel socioeconómico medio.

Datos históricos mencionan que su diseñador proyectó al conjunto como una solución moderna a la zona de tugurios que rodeaba al primer cuadro de la ciudad, para así mejorar las estructuras urbanas de grandes concentraciones como lo eran los multifamiliares, por esa razón, Carlos Monsiváis describió al diseño como “la utopía del México sin vecindades”.

De acuerdo con el censo realizado por el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (Inegi), para 2010 habitaban en la unidad 27 mil 843 personas en 8 mil 783 departamentos, sin embargo, de acuerdo con miembros de los comités vecinales, actualmente hay alrededor de 40 mil personas y una población flotante de hasta 70 mil.

Comentan que prácticamente 45% de quienes viven en esta pequeña ciudad son personas de la tercera edad que llegaron cuando se inauguró a través de la adquisición de vivienda por créditos hipotecarios.

Otra cantidad igual equivale a los hijos de los primeros pobladores y un 10% se refiere a los nuevos residentes.

A pesar de que la unidad estaba destinada a clasemedieros, la modernidad llamó la atención de las altas sociedades, artistas, políticos y funcionarios públicos.

“Es curioso porque cuando estaba muy chico, por lo menos una vez a la semana, había un operativo de seguridad en la unidad. Llegaban tantas camionetas negras y escoltas, que en forma de burla los vecinos preguntaban si había llegado el presidente. Y aunque no lo crean sí era [Adolfo] López Mateos, que se decía venía a ver su “casa chica” en el treceavo piso del edificio Miguel Hidalgo”, dice Arellano, quien llegó a Tlatelolco cuando tenía cinco años.

No envejece

El Conjunto Urbano Presidente Adolfo López Mateos de Nonoalco, Tlatelolco, como realmente se llama, pasó de ser un bastión de la resistencia mexica, un área comercial de los Tlatelolcas y un punto de reunión de luchas sociales a una zona que cumple 50 años y se siente en riesgo de desaparecer por la falta de atención de la delegación Cuauhtémoc.

“Muchas de las historias de la unidad se conocen. El [año] 68 y el 85 son temas de los que hay estudios y se ha hablado hasta de más, lo que necesitamos es que haya un rescate e intervención, que los vecinos participen y defiendan lo que es suyo. Tanto la unidad [habitacional] como las personas que ahí vivimos debemos demostrar que aunque se tengan 50 años no se envejece, hay que seguir luchando. Estoy orgulloso de ser tlatelolca, sólo me van a sacar de aquí con los pies por delante”, finaliza Vega, quien lleva 25 años en la unidad.



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