Historia. "Soy una mujer de reacción, no pierdo ni un solo tiro"

LABOR. Raquel trabaja en el Grupo Especial de Contención de Multitudes. (Foto: DIANA VILLAVICENCIO / EL UNIVERSAL )
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“Quiero seguir estudiando, pero sé que mi tiempo como estudiante acabó. Me quedé sólo con la prepa y ahora son mis seis hijos — de 20, 19, 15 ,12, 11 y 9 años de edad— a quienes debo procurar. Todos están estudiando y para mantenerlos tengo que trabajar y trabajar”.
Raquel Almazán es Campeona Nacional en Tiro quien, orgullosa, acepta: “Ostento también el título de madre”.
Vende comida con su suegra, y con una compañera “me encargo de elaborar productos tácticos en materia de equipo policial. Diseñamos botas y todo lo que utilizamos para trabajar”.
Ni la situación económica ni los casi 20 kilos que carga entre casco, escudo, botas, chaleco antibalas y su arma, la han hecho pensar en renunciar a su trabajo.
“Hombres y mujeres somos igual, ya nadie se detiene a ver si tenemos hijos, a impedir que nos peguen, nos maten, la agresión que vivimos a diario es similar”, dice.
Ella es una de las 440 policías femeninas del Grupo Especial de Contención de Multitudes de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF).
Hace 18 años, cuando ingresó a este lugar, dio el “mejor tiro” de su vida. “Me comprometí a estar en este sitio, siempre dando un extra a diferencia de los hombres”.
“Soy una mujer de reacción, que atiende y cuida a su familia, que todos los días se levanta temprano y disfruta la compañía de sus hijos, que corre, que se agacha pecho tierra y que atraviesa obstáculos. No pierdo ni un solo tiro”, Raquel ganó una competencia a nivel nacional y en otra, a nivel distrital, quedó en segundo lugar.
“Fueron de todos los agrupamientos, y de todos —hombres y mujeres— yo salí”, recuerda.
La conocen también como Atenea, indicativo para cada policía femenina. “Soy una mujer de lucha, de retos, de suerte y eso sí muy persistente. Me siento muy orgullosa, trabajo 24 por 48 horas.
“No es fácil, hay horario de entrada pero no de salida; a las 7 de la mañana tengo que estar lista para trabajar, y cuando salga continuaré con las labores del hogar”.
“¡A ellos los espera una esposa en casa!, esa es una de las grandes diferencias, otras mujeres al igual que yo tenemos que hacerlas, por eso siempre trato de dar más”.
Desde su trinchera, rodeada de compañeras del Agrupamiento Atenea, Raquel Almazán por fin está sentada. “Muy pocas veces lo hago porque de las 24 horas que trabajo, 18 de ellas estoy parada”.
Ella vive a diario vive la inconformidad de la gente.
“Nosotros no somos culpables de que bloqueen las calles, pero cuando les dices ‘aquí no puedes pasar’, se molestan.
“Del otro lado están los manifestantes y es ahí donde la falta de respeto es parejo”.
A Almazán Quintero no le pesa el miedo ni tampoco los riesgos.
“Siempre hay una primera vez que no estamos preparados, a diario se vive el peligro. Te pones el uniforme e ir a la calle ya representa un riesgo. Tenemos que acompañar a las manifestaciones, hay días que las comidas son irregulares”.
De algo está segura la Campeona Nacional en Tiro: “Admiro a todas las mujeres, ninguna de ellas es pequeña. Hay momentos de tristeza, de nostalgia, pero normalmente somos fuertes y salimos adelante.





