"Rubén estaba enojado y me pegó"

. (Foto: JUAN MANUEL BARRERA / EL UNIVERSAL )
juan.barrera@eluniversal.com.mx
TLALNEPANTLA, Méx.— “Rubén estaba enojado y me pegó en mi panza y me dio patadas”, relató Owen.
Rubén Díaz Alamilla, ex policía de Cuautitlán-México, utilizaba puños, pies, cinturones, agua fría, encendedores y gritos para maltratar al menor.
El hombre era pareja de Irma Virginia Salazar Velasco, madre del niño de 5 años de edad.
Desde el pasado 16 de mayo, el menor está internado en el hospital del ISSEMYM de Tlalnepantla, ubicado en la colonia Los Reyes Iztacala, donde su estado de salud evoluciona satisfactoriamente y esta semana podría ser dado de alta.
Martha Sánchez, jefa de Trabajo Social y Relaciones del hospital del ISSEMYM de Tlalnepantla, relató: “Llegó temeroso, con sus golpes y todo lo que traía en el aspecto emocional. Actualmente su mundo es terapia de juegos y todo eso le ayuda. Ahorita ya es otro niño”.
El maltrato a Owen se prolongó varias semanas. El pasado 5 de abril, el niño se rompió la mano izquierda y lo llevaron al médico, que le colocó una férula.
El 14 de mayo, su tía Laura lo llevó al doctor por la hinchazón del rostro y otras partes del cuerpo.
El 16 de mayo, del ISSEMYM de Cuautitlán Izcalli, Owen fue trasladado al hospital regional de Tlalnepantla, donde lo sometieron a cirugía por perforación intestinal.
José Cruz, abogado defensor de Salazar Velasco, aseguró que la mujer no se percató del maltrato a su hijo ya que las agresiones ocurrían cuando ella cubría su turno como policía de Tránsito en Cuautitlán-México y el menor no le decía nada, pues estaba amenazado por el presunto agresor.
El Ministerio Público rechazó tal versión y la acusó de abandono emocional.
Este miércoles se realizará la audiencia de vinculación a proceso de la mujer.





