Herbario Nacional, gabinete de curiosidades

Se encuentra ubicado en el Instituto de Biología de la UNAM. (Foto: Especial )
Caminamos por una serie de escaleras y pasillos que conectan los tres edificios donde se resguarda la colección de plantas secas más importantes del país. Científicos nacionales y extranjeros conversan entre las gavetas rojas y grises que contienen los miles de sobres encargados de contar la historia botánica de nuestro país desde finales del siglo XIX y cuya cifra crece todos los días.
Son 10 salas las que concentran a las plantas vasculares, más de 95% del legado del Herbario Nacional, mientras que en otras cuatro salas se organizan por género, especie y orden alfabético los líquenes, hongos, briofitas, maderas, algas y una colección etnobotánica.
Cada especie representa meses y hasta años de trabajo desde que es encontrada en algún punto de nuestra extensa geografía hasta que se clasifica e incorpora a alguna de las colecciones del principal herbario de México y Latinoamérica, ubicado en el Instituto de Biología de la UNAM.
La información y muestra de cada una de estas plantas potencia ilimitadamente la posibilidad de conocer más a fondo y desde diversas perspectivas el material botánico de nuestro país. "Un herbario es una colección científica de plantas secas organizadas sistemáticamente", señala el director del herbario, el doctor David Sebastian Gernandt, ofreciendo una definición concreta de este microcosmos de plantas a la mexicana.
Las colecciones sirven para realizar diferentes investigaciones, como anatomía y morfología comparativa, fitopatología, análisis de distribución, estudios de secuencias de ADN, palinología y estudios de impacto ambiental, entre muchos otros, que quedan documentados en la literatura científica mundial.
En el último proyecto de actualización de base de datos, a mediados de 2012, se registraron un poco más de 500 mil ejemplares, de los cuales están disponibles en línea 288 mil, pero se espera que para finales de 2016 se logren capturar los datos de entre 80% y 100% de la información total del herbario.
En la larga lista de especies que se distribuyen a lo largo del Herbario se encuentran nombres como el de la planta acuática Sagitaria macrophyla, una planta endémica de la zona centro del país cuya población se ha visto reducida drásticamente debido a la afectación en su hábitat, las lagunas.
También se encuentra en este lugar el Pinus Maximartinezii, una de las coníferas más raras del mundo y cuya información se maneja de manera muy exclusiva ya que forma parte de la lista de la CONABIO que integra alrededor de mil especies endémicas en peligro. Orquídeas y cactáceas encabezan la lista de especies saqueadas.
Paso a paso
Entre la recolección y hasta la incorporación de una planta en la base de datos se siguen pautas generales en el proceso de conservación y clasificación, como son el congelado y posteriormente el secado en prensas de madera. Sin embargo existen algunas peculiaridades en el proceso según el caso, por ejemplo, los hongos no se prensan, simplemente se guardan en bolsas de papel, mientras que algunas algas se tienen que conservar en líquidos, como el formol.
En el caso de la Colección de Briofitas se deben mantener las especies en sobres de papel libres de ácido y ser secadas con muy poco calor porque de otra forma se afectan sus estructuras reproductivas.
"Cada planta tiene un grado de dificultad variable en su conservación, por ejemplo las muestras que provienen de zonas secas no tienen mayor problema, pero los de zonas húmedas generalmente requieren un tratamiento especial para la eliminación de microorganismos que puedan dañar la planta", señala el doctor Claudio Delgadillo mientras que Martha Olvera, a cargo de la colección de frutos y semillas, agrega que en las salas se suelen hacer fumigaciones preventivas pero con métodos no tóxicos, generalmente sustancias derivadas de las plantas.
Uno de los tesoros del Herbario es su colección de tipos, ejemplares en los cuales se basa la primera descripción de una nueva especie. La encargada de esta parte del Acervo, la doctora María del Rosario García Peña dice que se cuenta con más de 9 mil ejemplares con la inserción de alrededor de 300 ejemplares nuevos al año.
En 1888 el Instituto Médico Nacional era la institución encargada de la información sobre recursos naturales. Hace casi un siglo, en 1915, el herbario integró todas las colecciones nacionales de plantas como parte de la Dirección de Estudios Biológicos. Desde 1929 es custodiado por la UNAM.
Rafael Torres, encargado de la Sala Acacia, que alberga entre otras a las leguminosas, especies de riqueza no sólo biológica sino económica, señala: "Lugares como el Istmo de Tehuantepec y la sierra Norte Oaxaca tienen una riqueza vegetal impresionantes. En este estado, uno de los mejores explorados, hay 9 mil especies registradas, pero se calcula que existen cuando menos 3 mil más", asegura el experto.
Torres señala que además de la importancia de estos datos para alimentar la información de un centro de consulta científico de importancia internacional, también es vital compartir la información con las comunidades donde se encuentran las especies e impulsar proyectos de conservación en las zonas.
"Es importante conocer la riqueza de nuestro patrimonio para conocer las zonas de explotación y las de conservación", puntualiza.
A la clasificación de especies ya conocidas se suman cada día nuevos hallazgos. La tarea parece infinita. "Faltan por descubrir miles de plantas en nuestro país", agrega.
kal





