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Sales: se abandonó la política antiplagio

Karla Casillas y Valentina Pérez Botero| El Universal
Miércoles 19 de febrero de 2014
Sales: se abandon la poltica antiplagio

PERFIL. Sales, originario de Campeche, es abogado y policía investigador. Disfruta del ajedrez y la poesía. (Foto: FERNANDO RUBIO / EL UNIVERSAL )

El coordinador nacional de la estrategia contra el secuestro, Renato Sales Heredia, afirma que hubo un abandono de la política antiplagio por el recorte de recursos a las procuradurías de la República y de los estados que se presentó en los últimos dos sexenios

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Renato Sales Heredia, titular de la Coordinación Nacional Antisecuestro, asegura que uno de los factores determinantes para que el nivel de plagios llegara a cifras históricas fue “el abandono general de las procuradurías en los dos últimos sexenios”.

En entrevista con EL UNIVERSAL, reconoce que hay una “enorme cifra negra” de este delito en México y que en las administraciones panistas “se mandó a la calle a muchos policías aparentemente vinculados con actividades delincuenciales.

“Entonces vemos que la estrategia antisecuestro, que se enmarca en las procuradurías estatales, son instituciones seriamente dañadas y afectadas por la ausencia de presupuesto”, enfatiza Sales.

Alude entonces a una “disparidad presupuestaria” a favor de instituciones como el Ejército, la Marina y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) frente a la Procuraduría General de la República (PGR): “Para decirlo en términos metafóricos, descobijaron a quien no debían descobijar”.

El resultado, agrega, es que ahora hay muchas procuradurías, al igual que Unidades Especializadas en Combate al Secuestro (UECS), en “condiciones paupérrimas”.

A esto hay que agregar que México tiene un sistema penitenciario “absolutamente corrompido, frágil y plagado de falencias y dificultades: existe un autogobierno delincuencial dentro de los penales, donde los extorsionadores operan a sus anchas”, reconoce Sales.

Este hombre de origen campechano, abogado y policía investigador a quien le gusta el ajedrez y la poesía, carga sobre su espalda el reto de acabar con uno de los delitos más lacerantes para el país. En su calidad de coordinador de la Estrategia Nacional, cargo que asumió el 28 de enero, liderará el llamado Comité Especial de Seguimiento y Evaluación que inaugurará sesiones este jueves 20 de febrero.

El Comité estará integrado por siete autoridades: Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, PGR, Centro de Investigación y Seguridad Nacional, Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Comisionado Nacional de Seguridad y la Conferencia Nacional de Gobernadores, además de cuatro asociaciones civiles invitadas por el secretario de Gobernación, que son: México SOS, de Alejandro Martí; México Unido Contra la Delincuencia, de Josefina Ricaño; Alto al Secuestro, de Isabel Miranda de Wallace, y Causa en Común, de María Elena Morera.

Vemos que alrededor de este delito hay una disparidad de cifras oficiales que hablan de mil 695 casos en 2013, frente a otras ONG que hablan de 2 mil 754, ¿cuál es la verdadera dimensión del delito?

Tenemos una disparidad de cifras, porque el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) se basa en las averiguaciones previas registradas y no en el número de víctimas; y se dan casos en los que en una averiguación puede haber hasta cuatro o cinco víctimas. Por otro lado, hay actas especiales que no se reportan como averiguaciones y hay otros casos en que la gente lo único que quiere es recuperar con vida a su ser querido, por tanto no hay denuncias. Ahora, sí sabemos que en México hay una cifra negra muy considerable en lo que hace a los delitos de secuestro y extorsión, pero la cifra negra por eso es negra, porque no se sabe a cuánto asciende.

Pero usted tendrá una visión más cercana a la realidad.

Yo respeto mucho al Inegi [que en su encuesta Nacional de Victimización arrojó una cifra de 105 mil 682 casos de secuestro]. Ahí tenemos datos duros y consolidados, lo que no implica que todos los secuestros que están contabilizados en las cifras sean necesariamente secuestros que maneja la Ley General [para Prevenir y Erradicar el Secuestro], que son los de nuestra competencia.

Lo que sí está claro es que en el primer año de gobierno de Peña Nieto sí repuntó el delito hasta llegar a una cifra alarmante.

Sí claro, según las cifras del SNSP se registraron mil 407 casos en 2012, y mil 695 en 2013, lo que representa un incremento de 20% en la estadística reportada. Sabemos que acontecieron más, y por eso hay que atender el problema.

Pero, ¿qué pasó para que hubiera este repunte?, ¿hubo abandono?

No es un abandono del presidente Enrique Peña Nieto. Lo que se ha abandonado por muchos años en este país es a las procuradurías generales de justicia, procuradurías estatales y a las fiscalías. Por ejemplo, en el año 2011 se asignaron cerca de 55 mil millones de pesos al Ejército mexicano, 50 mil mdp a la Secretaría de Seguridad Pública federal, 18 mil mdp a la Armada de México, y 11 mil mdp a la PGR; y entonces vemos una distancia muy considerable entre el presupuesto asignado a la PGR y a la SSP. Ese fenómeno que aconteció a nivel nacional se replicó en las entidades federativas... y como la cobija es la misma, le jalan de aquí y descobijan por allá, y entonces descobijaron a quien no deberían haber descobijado.

“Entonces vemos que la estrategia antisecuestro, que se enmarca en las procuradurías estatales, son instituciones seriamente dañadas y afectadas por la ausencia de presupuesto. Las infraestructuras, no sólo de las Unidades Especializadas de Combate al Secuestro, están en condiciones paupérrimas, al igual que las de las procuradurías. Uno ve instalaciones verdaderamente lamentables”.

¿Entonces a esto se atribuye el crecimiento sostenido del fenómeno?

Yo atribuyo parte de este problema al abandono general de las procuradurías en los dos últimos sexenios, pero hablamos de un problema multifactorial. Los componentes del aparato de justicia deben ser armónicos; y si en segundo término vemos cómo está el componente penitenciario, nos vamos a dar cuenta de que tenemos un problema muy grave. Hay una frase que dice que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil, y el eslabón penitenciario es absolutamente frágil y está plagado de falencias y dificultades. Hay temas de corrupción, saturación, hacinamiento. Decir que se necesita un bloqueador de señales en un centro penitenciario es reconocer que existen aparatos de telefonía celular en donde no debería haber aparatos de telefonía celular.

“Hay algunos Ceresos [Centro de Readaptación Social] en los que la gente sale de noche a pasear o a delinquir, y regresa antes del pase de lista, y muchos de los engaños telefónicos que se realizan salen de cárceles”.

El 70% de las extorsiones son realizadas desde los penales, según la asociación Alto al Secuestro.

Sí, y claro, no podemos darle un bloqueador de señales a los custodios de ese centro penitenciario, que sabemos que está absolutamente corrompido, porque lo que van a hacer es montar otro negocio ilícito. Además sucede que están confundidos procesados con sentenciados de todos los delitos, y entonces el secuestrador que está desde ahí operando a una banda, ¿qué va a hacer?, pues reclutar a otros procesados, por ejemplo, por robo a casa-habitación o de autos. Hay un autogobierno delincuencial en las cárceles y tenemos que hacernos cargo de esto.

¿Por qué en la gran mayoría de los secuestros están involucrados policías o ex policías?

Otro gran error fue que desde 1999, cuando se depuró a los cuerpos policiacos con base en exámenes de polígrafo, se mandó a la calle a muchos policías aparentemente vinculados con actividades delincuenciales, en lugar de investigarlos y mandarlos a la cárcel. Entonces ahora vamos a vincular las bases de datos e incorporar una gran cantidad histórica de expedientes de policías que no está digitalizada y esto nos permitirá buscar si hay algunos con las bandas de secuestradores.

¿Cuáles son las piezas diferenciadoras de esta estrategia?

Por un lado, la figura de Coordinador [él], y por otro una de las claves del éxito puede ser el acompañamiento de la sociedad civil. Si fracasa la Coordinación fracasamos todos. Vamos a trabajar desde la multidimensionalidad: si están secuestrando remanentes de algunos cárteles en el país, esto tiene que ver con delincuencia organizada; y si resulta que el secuestrador opera a su anchas en el centro de un penal con oficinas y jacuzzi, pues tiene que ver con el sistema penitenciario, y si resulta que se investiga mal en las procuradurías, porque el policía no tiene ni para la gasolina, tiene que ver con la asignación presupuestaria.

¿Va a pedir más presupuesto para procuradurías?

Pues hay que tratar de hacer luz sobre este tema. Si quieres una policía confiable tienes que confiar en tu policía. Págale bien.

¿Y cuenta con el apoyo absoluto de la Presidencia?

Sí tengo el apoyo del Presidente, absoluto.

¿Cómo se evitará a los negociadores privados?

Otro de los puntos clave es lograr que un número único [como el 088] pueda ser el canal de acceso de atención a todas la víctimas, que la gente pueda hablar a ese número y se le dé un apoyo integral en espacios especiales creados para eso, y atención de negociadores, lo cual será a la brevedad posible. También estamos creando un vínculo con las compañías telefónicas y desde la Coordinación vamos a firmar un convenio con ellas, para lograr el acceso a la información. Están en la mejor disposición, pues saben lo que implica en términos de salvar una vida.

“Hay herramientas que están oxidadas, como el sistema penitenciario, pero hay otras que están bien, como el código nacional de procedimientos, la ley general de víctimas o a ley general antisecuestros, pero esas herramientas necesitan filo”, concluye.



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