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Fracasó entrega de créditos a transportistas

Catalina Lara| El Universal
04:55Lunes 14 de abril de 2014

SIN ÉXITO. El programa de sustitución de unidades con financiamiento privado ha fracasado debido a la desconfianza en la capacidad de pago de dueños de microbuses. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )

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La desconfianza en la capacidad de pago de los concesionarios del transporte público ha sido uno de los motivos por los que el Programa de Sustitución de Microbuses por Autobuses no ha tenido el éxito esperado.

El financiamiento de este proyecto, orientado a renovar el transporte público en el Distrito Federal, inició con tropiezos desde su creación.

En el año 2000, la Setravi buscó al Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a fin de obtener fondos para otorgar créditos a los transportistas que adquirieran unidades nuevas.

Sin embargo, ninguno de los organismos aceptó participar porque desconfiaron de la capacidad de pago de los concesionarios de microbuses y temieron que estos cayeran en cartera vencida.

Dos años después, se dio a conocer que las empresas International, Mercedes Benz y Dina participarían en la sustitución de vehículos obsoletos, pero este intento fracasó de nueva cuenta. El 4 de abril de 2002, la Red Nacional de Transporte denunció que las armadoras rechazaron 95% de los créditos solicitados porque también dudaron que los concesionarios pudieran pagar mensualidades de entre 15 mil y 20 mil pesos por un autobús nuevo.

Ante la carencia de sustento financiero, el Programa de Sustitución de Microbuses por Autobuses tuvo que funcionar con base en fideicomisos, mismos que ya se vislumbraban desde antes de conocer la negativa de los organismos internacionales.

En marzo de 2001, Jenny Saltiel Cohen, entonces secretaria de Transportes y Vialidad, dio a conocer la creación de un fideicomiso de 80 millones de pesos para apoyar a que los concesionarios pudieran adquirir unidades de entre 500 mil y 700 mil pesos a 60 meses de crédito.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador, entonces jefe de gobierno capitalino, creó el Fideicomiso de Promoción para el Fortalecimiento del Transporte Público, el cual arrancó con un monto de 90 millones de pesos para dar créditos de 50 a 100 mil pesos a los transportistas.

Once años después, en 2012, Nacional Financiera (Nafinsa) intervino en el proyecto y se creó un fideicomiso privado entre esta institución y el Gobierno del Distrito Federal por 600 millones de pesos destinados a la construcción de cuatro nuevos corredores en los cuales sólo operarían autobuses nuevos. Estos autobuses irían de las inmediaciones de San Ángel al metro Chapultepec; de Cuitláhuac a Chapultepec; de la Escuela Médico Naval a la unidad habitacional El Risco y del metro Tacuba a la estación del Metrobús Buenavista.

Actualmente, el Programa de Sustitución de Microbuses por Autobuses opera con fondos del Fideicomiso Maestro de la Ciudad de México, el cual consta de 856 millones de pesos provenientes de Nacional Financiera y tiene como objetivo facilitar la sustitución de los 20 mil microbuses obsoletos que no se han cambiado, según declaraciones de Rufino León Tovar, titular de Setravi.

jram



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