aviso-oportuno.com.mx

Suscr铆base por internet o llame al 5237-0800




Diario de un mexicano en Jap髇. D韆 9

Julio C閟ar Renter韆 vive en Tokio, desde donde nos narra el d韆 a d韆 de la tragedia que azota a todo Jap髇

A una semana del terremoto y posterior tsunami en Jap贸n, rescatistas guardan un minuto de silencio en Yamada EFE

Inicia la b煤squeda. El joven Toshihito Aisawa camina por un centro de evacuaci贸n, en Ishinomaki, con dos carteles en busca de sus padres, su abuela y dos primos EFE

Colaboradores de la Agencia Regulatoria de Energ铆a Nuclear de Indonesia revisan a azafatas que llegan de Jap贸n, por la alerta de radiaci贸n, en el aeropuerto de Yakarta Reuters

Una pasajera de un vuelo proveniente de Jap贸n se somete a un control de radiactividad en un hospital militar en Pek铆n, China EFE

Supervivientes del tsunami descansan en un centro de evacuaci贸n en Rikuzentakata. Las autoridades niponas aumentaron hoy a 6 mil 539 la cifra de muertos en Jap贸n EFE

Ni帽os hacen fila para recibir comida en un centro de evacuaci贸n en Kesennuma EFE

Un hombre mira una lista de nombres en un centro de evacuaci贸n en Natori AP

Edificios de Tokio se observan a obscuras para utilizar lo menos posible energ铆a el茅ctrica AP

Combo de dos im谩genes tomadas una el 11 de marzo (arriba) y otra en 1992(abajo) en Rikuzentakata AP

Tokio | Domingo 20 de marzo de 2011 Julio C閟ar Renter韆 | El Universal08:56
Comenta la Nota

20 de marzo

Hoy en Tokio el d韆 fue m醩 tranquilo, es un d韆 de descanso. La gente trata de seguir su vida normal, la preocupaci髇 persiste, sin embargo; no crece. Mi familia y yo pensamos que para salir un poco de la tensi髇, nos hac韆 falta salir un poco y decidimos ir a caminar a un parque cerca de nuestra casa a pesar de las recomendaciones de no salir. Lo hicimos m醩 que nada por nuestro hijo.

A mi esposa la veo muy confiada de lo que est haciendo su gobierno, positiva de que las cosas van a salir bien.

Las calles siguen a鷑 semivac韆s y la gente conserva la tranquilidad. Atzuko sali de compras por la ma馻na y s髄o pudo encontrar pan, pero no estamos preocupados, tenemos suficiente con las reservas que tenemos en casa.

La poblaci髇 japonesa est m醩 optimista ante la situaci髇, tiene confianza en que su gobierno resolver esta crisis en la que se encuentra el pa韘. En la capital, se est retomando el tema de la gente que perdi todo debido al tsunami. Hoy vi un punto de acopio cerca de mi casa para donaciones de agua, arroz o cobijas para los afectados en el norte de Jap髇, en Sendai.

Por la televisi髇, vi sobre la alerta de radioactividad en agua y en alimentos, informaron que las tiendas no iban a vender productos de esa 醨eas cercanas a las plantas nucleares. S髄o hay que revisar el origen de los productos. La gente conf韆 plenamente en las medidas que toma el gobierno japon閟.

He escuchado varios comentarios entre la comunidad extranjera, y creo que definitivamente tenemos m醩 confianza en el gobierno japon閟, que en nuestros mismos gobiernos.

Ma馻na se espera lluvia en Tokio, pero no nos han dicho nada sobre lluvia radioactiva, s髄o hab韆 escuchado que se pod韆 limpiar un poco de radiaci髇 cerca de las plantas nucleares con el agua.

En la parte norte de Sendai hay un problema con el traslado de ayuda por la ca韉a de un puente.

19 de marzo

En Tokio, el fin de semana no devolvi la normalidad a la ciudad. A pesar de que he visto un poco m醩 de gente en las calles, la vida en la capital japonesa no es ni la mitad de lo que normalmente se ve.

Sin embargo, algo comienza a cambiar. Hoy not a los japoneses con quienes me reun m醩 optimistas sobre la crisis nuclear; al menos m醩 de lo que pude notar a mis amigos extranjeros.

La gente aqu conf韆 en su gobierno y est segura de que ha hecho todo lo posible para enfriar los reactores nucleares y quiz por eso yo no los veo tan temerosos.

Pero yo s temo. A pesar de que mi esposa Atsuko y mis amigos me dicen que conf韆n en que la crisis pase, sigo preocupado por lo que pueda ocurrir, principalmente por mi hijo de seis a駉s.

No conocemos la situaci髇 a la que nos enfrentamos. La radiaci髇 es algo que no comprendemos y no puedo saber si en 10 o 15 a駉s 閘 pueda desarrollar problemas por la exposici髇 a la radiaci髇.

Hasta ahora trato de explicarle a mi hijo la situaci髇 en que vivimos y lo que podr韆 venir en los pr髕imos d韆s. En la escuela le han explicado muy bien todo lo que pasa con el sismo y el tsunami, y 閘 me pregunta sobre eso, pero no sobre la radiaci髇. Es algo que ni siquiera uno mismo entiende.

A pesar de eso, sigo seguro de mi decisi髇 de no salir de Tokio ni dejar Jap髇.

He platicado con mi esposa cu醠 ser韆 el punto de quiebre, la situaci髇 extrema que nos obligar韆 a regresar a M閤ico y creemos que, si el gobierno japon閟 empieza a repartir pastillas de yodo en Tokio para combatir la contaminaci髇 nuclear, ser韆 la se馻l inequ韛oca para salir del pa韘.

Debo decir que tambi閚 hay algo que me hace pensar m醩 la decisi髇 de regresar a M閤ico. 縎er m醩 peligroso quedarse en Tokio con la emergencia nuclear que regresar a mi pa韘 y enfrentar la inseguridad? Pensarlo es algo tragic髆ico.

18 de marzo

Hemos tenido爁allas en la comunicaci髇爐elef髇ica hacia el extranjero. En Tokio seguimos pendientes de la cobertura que los medios extranjeros dan sobre la crisis en Jap髇 y no podemos dejar de notar un tomo alarmista.

La situaci髇 s es dif韈il,爌ero quiz la percepci髇 es exagerada. Mi爁amilia en M閤ico爀st muy temerosa y quiz tambi閚爍uienes tengan familia爋 amigos aqu. Quiero que sepan que a pesar del riesgo, las plantas nucleares est醤 muy lejos de Tokio y que los intentos por disminuir la emergencia nuclear avanzan.

Julio C閟ar naci en el Distrito Federal hace 39 a駉s. Viaj a Jap髇 por primera vez en 1992 y aprendi el idioma, lo que le permiti trabajar en una empresa japonesa cuando regres a M閤ico.

Hace once a駉s se mud a Tokio en donde vive con su esposa Atzuko y su hijo Leo C閟ar

17 de marzo

A casi una semana del sismo y el tsunami que azotaron este pa韘, desde Tokio la situaci髇 se ve m醩 preocupante.

Hoy platiqu con muchos amigos extranjeros y mexicanos y la mayor韆 ya piensa en regresar a sus pa韘es o viajar a otras zonas de Asia. Un amigo estaba alegre por haber conseguido un pasaje de avi髇 a Sri Lanka.

Al contrario de los extranjeros, yo no he visto que los japoneses est閚 planeando salir del pa韘 o dejar la capital y movilizarse hacia el sur. La gente m醩 bien est a la expectativa, se pregunta qu puede pasar, porque hasta ahora el gobierno no ha asegurado que s vaya a poder controlar la emergencia nuclear.

Las calles en esta ciudad, la m醩 poblada del mundo, siguen semivac韆s. Hoy pas por una zona famosa por su vida nocturna, que normalmente se ve desbordante desde el jueves, y estaba completamente vac韆. Las pantallas gigantes y el alumbrado p鷅lico estaban apagados.

Los cortes el閏tricos contin鷄n y afectan m醩 en esta 閜oca del a駉, cuando a pesar de la llegada de la primavera las temperaturas siguen siendo bajas. En casa no tenemos calefacci髇 y mi hijo se ha tenido que quedar en casa de sus abuelos.

Me han comentado que el arroz y el agua embotellada est醤 escaseando. Hoy fui a comprar unas bater韆s y los anaqueles estaban vac韔s, todas se hab韆n acabado. Tampoco hab韆 papel de ba駉. Las tiendas est醤 vendiendo kits de emergencia que contienen un radio, una linterna y barras nutritivas.

Toda esta alarma por la crisis nuclear tambi閚 nos ha hecho olvidar un poco la situaci髇 que a鷑 padece la gente en Sendai y otras zonas m醩 golpeadas por el sismo y el tsunami. La pl醫ica cotidiana ya no aborda tanto esos temas sino la emergencia nuclear.

Quiz por el ambiente en el que estuve hoy y la gente con quien platiqu regres un poco cabizbajo a casa. Cuando esto inici no hab韆 contemplado la posibilidad de salir de Jap髇 y regresar a M閤ico, pero en este momento la situaci髇 te lleva a pensar un poco m醩 en eso.

Mi esposa Atzuko, que es japonesa, y yo ten韆mos el plan a largo plazo de regresar en unos a駉s para que mi hijo estudiara all, pero tomar la decisi髇 en un mes es muy precipitado. Aqu est mi casa y no es f醕il dejar trabajo, negocio, todo.

Mi familia en M閤ico me pide que no le busque, que me regrese mientras pasa la emergencia, pero planearlo es dif韈il porque nadie sabe lo que vaya a pasar. Nunca hab韆mos vivido algo as.

A la gente que tienen familia o amigos en Tokio me gustar韆 decirles que hasta ahora estamos bien. Sin embargo, si la situaci髇 se pone peor si habr韆 que pensar seriamente en regresar.

16 de marzo

Mi nombre es Julio C閟ar, trabajo en una importadora de productos mexicanos. Tengo 11 a駉s de residir en este pa韘, donde comparto mi vida con mi familia, con mi esposa y con mi hijo. Todo estaba bien, hasta que nos golpe la tragedia.

Ya pasaron unos d韆s del terremoto y el tsunami, y el temor sigue ah, vivo, aunque la gente lucha por tratar de llevar las cosas con normalidad.

Hoy algunas gasolineras estuvieron cerradas. En las pocas estaciones que se puden encontrar abiertas las filas de autos eran de un kil髆etro para poder comprar 20 litros de gasolina, la cantidad m醲ima que est醤 surtiendo. Tuve suerte de conseguir gasolina.

De regreso a mi casa en la avenida principal el alumbrado p鷅lico estaba apagado. Hoy se cort la luz de 2:00 a 7:00 de la noche. Hab韆n avisado que habr韆 dos cortes al d韆 pero apenas hoy fue el primero.

Mi esposa me ha comentado que la leche ha escaseado. No hab韆 agua en el supermercado.

La gente anda normal en la calle. Se ven menos personas y menos coches pero todos tratan de hacer su vida normal, hasta donde se puede. No hay p醤ico. La gente conf韆 en que la crisis nuclear no se ha salido de control.

"La calle hac韆 olas, como una cama de agua"

Julio C閟ar Renter韆 estaba trabajando en un s髏ano en el centro de Tokio cuando inici elsismo de 8.9 grados del 11 de marzo.

En entrevista telef髇ica con EL UNIVERSAL, el mexicano asegura que nunca hab韆 sentido un sismo de magnitud similar en Jap髇. "La calle hac韆 olas, como una cama de agua", recuerda.

Con once a駉s viviendo en la capital nipona, Julio C閟ar cuenta que desde que lleg al pa韘 la pl醫ica cotidiana al inicio de cada a駉 es el temor de que vaya a ocurrir un sismo de magnitudes catastr骹icas.

"Lo hab韆 escuchado tanto que me daba risa, pero cuando tembl supe que de eso era de lo que estaban hablando", asegur.

En Jap髇 el servicio de telefon韆 celular emite una alerta s韘mica cada que ocurre un movimiento de gran intensidad, sin embargo en esta ocasi髇 la alerta no lleg, se馻la.

"Un compa馿ro de trabajo lleg corriendo a decirnos que estaba temblando. Yo sal con otros dos compa馿ros a la calle", record.

Como 閘, cientos de personas evacuaron la zona de oficinas en donde trabaja y permanecieron en la calle, con temperaturas cercanas a los cero grados cent韌rados, atentos a las r閜licas m醩 fuertes del terremoto.

Julio C閟ar refiere que el caos en la ciudad m醩 poblada del mundo era considerable. Los servicios telef髇icos se colapsaron y el tr醘ico satur las calles.

Despu閟 del sismo, la gente buscaba la forma de regresar a sus casas, recuerda, pero la suspensi髇 del servicio de trenes, el transporte m醩 usado en Tokio, provoc que las calles se llenaran de personas que demoraron hasta cinco horas en regresar a sus hogares.

"En Jap髇 hay gente que toda su vida se ha movido en tren y que no sabe regresar a su casa caminando. Muchos iban por la calle con mapas o el GPS de su celular viendo hacia d髇de caminar", cuenta.

De todo lo que vio en Tokio, Julio C閟ar destaca el orden que mantuvieron las personas ante la tragedia y los escasos da駉s que se registraron en la capital.

"Generalmente en un terremoto la gente se queda tranquila esperando a que pase. Yo siempre he buscado salirme de donde estoy pero soy la 鷑ica persona. Despu閟 del sismo la gente sali a la calle y permanec韆n callados".

Un d韆 despu閟 del temblor, Tokio se encontraba en calma, relat Julio C閟ar. Las autoridades pidieron a las personas no salir de sus hogares por lo que las calles luc韆n vac韆s, sin embargo a鷑 existe el temor por las posibles r閜licas y la emergencia nuclear, aunque las autoridades han descartado cualquier amenaza para la capital, en donde no se perciben da駉s severos.

"Yo estaba seguro que los edificios se iban a caer, los postes el閏tricos se mov韆n muy feo, y me sorprendi ver que ni los anuncios se cayeron; no vi nada de destrucci髇", cont el mexicano, quien destac la diferencia de esta cat醩trofe con la vivida en M閤ico durante el sismo de 1985.

Recuerda que en aquella ocasi髇 閘 acudi a entregar equipo para los rescatistas que trabajaban en los edificios colapsados de la colonia Roma y asegura que lo impact el da駉 que vio en la Ciudad de M閤ico, algo que hasta el momento no ha visto en Tokio.




Comenta la Nota.
PUBLICIDAD