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Activista asesinada había pedido ayuda a FCH

El viernes 30 de julio de 2010, Marisela Escobedo acudió a la Residencia Oficial de Los Pinos para solicitarle al Presidente justicia por el asesinato de su hija
Ciudad de México | Viernes 17 de diciembre de 2010 Jorge Ramos | El Universal16:32
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El viernes 30 de julio de 2010 la activista Marisela Escobedo acudió a la residencia oficial de Los Pinos a exigir al presidente Felipe Calderón justicia por el asesinato de su hija.

Ese día, mientras el presidente Felipe Calderón se alejó tres días de esa semana de la escena pública para realizar actividades privadas, por la mañana madres de dos jovencitas víctimas en Ciudad Juárez acudieron a la casa presidencial para demandar justicia.

"Les estamos dando un mes de plazo para obtener resultados positivos en cuanto al asesino de mi hija Sergio Rafael Barraza Bocanegra y en cuanto a que nos traigan a la joven Brenda Berenice Castillo Mejía", afirmó la señora Marisela Escobedo, madre de Rubí a las afueras de Los Pinos.

La mujer dijo que si el 30 de agosto no era detenido Barraza Bocanegra "vamos a salir desde Ciudad Juárez desde el puente internacional a pie desde aquí hasta Los Pinos, lo que nos tardemos en llegar".

Organizaciones de la sociedad civil, Marisela Escobedo y Bertha Alicia García, madres de Rubí y de Brenda Berenice, se reunieron el 29 de julio con funcionarios de la Procuraduría General de la República por los casos de feminicidio y desaparición de sus hijas en Ciudad Juárez, Chihuahua.

El viernes 30 las madres levantaron el campamento "Contra el feminicidio y la trata de personas exigimos justicia" instalado en el Hemiciclo a Juárez, en la ciudad de México, y acudieron a la residencia oficial de Los Pinos a entregar una carta dirigida al presidente Felipe Calderón para informarle de la situación.

La nueva caminata será "desde el puente Santa Fe, en caso de que no agarren a Sergio y no devuelvan a Brenda Berenice. Estamos bastante desgastados no solamente las madres, las familias en general. Queremos resultados: un individuo en la cárcel y una joven en su casa", reclamó ese día la madre tras las vallas que colocó la policía capitalina.

A Sergio Rafael Barraza deben detenerlo "porque asesinó a mi hija, es un asesino confeso, y está sentenciado, está declarado culpable. Venimos aquí a exigir justicia, que no hemos encontrado en nuestra ciudad, en nuestro estado, la tenemos que encontrar en la federación y la teníamos que haber encontrado desde hace mucho", añadió Marisela.

"Ahora sí que yo estoy a la expectativa, y con un tiempo límite, no hablemos de confianza.

Porque esa ya desgraciadamente se la tienen que ganar ellos y la poquita o mucha que yo hubiera tenido, desgraciadamente en mí estado acabaron con ella", puntualizó Marisela ese viernes 30 de julio. Hoy está muerta.

niz

 



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