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Hicimos cadena de oración: víctimas del sismo

Los parques, estacionamientos, cocheras y el albergue en la plaza Juventud 2000 fueron el lugar ideal para pernoctar este domingo para la mayoría de los habitantes de la capital bajacaliforniana
Mexicali, B.C | Lunes 05 de abril de 2010 Rosa María Méndez | El Universal15:31
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Fue una de las noches más largas para los mexicalenses. Apenas este domingo regresaban de sus vacaciones de la Semana Santa y se encontraron con un sismo de 7.2 grados y un recuento de daños inimaginable.

Los parques, estacionamientos, cocheras y el albergue en la plaza Juventud 2000 fueron el lugar ideal para pernoctar este domingo para la mayoría de los habitantes de la capital bajacaliforniana.

Las más de cien réplicas que se han presentado en el transcurso de los 15:40 del domingo a las 7:00 horas de este lunes han marcado las ojeras y el temor de los mexicalenses que sólo recuerdan lo sucedido en febrero del 2008 cuando sacudieron esta capital más de 600 temblores en unos 15 días.

Pero este lunes el sabor de boca es más amargo aun, cuando los cachanillas se enfrentaron a una realidad que no tenían contemplada: una de las avenidas y conexiones carreteras más importantes como es el Río Nuevo, estaba colapsado y resguardado por elementos del Ejército que impedían el acceso a esa vía.

Allí se reventó una línea de agua potable de 20 pulgadas, debido al movimiento de la tierra que también provocó que bóveda tronara, lo que ocasionó que se inundara la colonia aledaña Agualeguas.

Los edificios del Hospital General, IMSS, Issstecali, cines, comercios grandes presentan cuarteaduras.

En el valle mexicalense se desbordaron dos canales de aguas, entre ellos el Reforma, que provocó que se inundaran unas mil hectáreas y decenas de casas. 

“El pavimento levantado, el agua brotando era algo espantoso no lo podía creer, las columnas de humos por los más de doce incendios, atropellaron una señora que salió corriendo de su casa. Era algo inaudito”, comentó Juan Pedro Castillo, quien durmió en su casa, con la puerta abierta.

Comentó que él está sorprendido de cómo solo hubo dos muertos ante la magnitud del sismo y las condiciones en las que quedó Mexicali.

A su vez, Leticia Pineda, del fraccionamiento Villas de la República comentó que ella y sus vecinos durmieron en el parque.

“En la casa se cayó todo, las computadoras, televisiones, radios, el teléfono, se quebró la cristalería, pero afortunadamente sólo fue el susto. Por esa razón mis vecinos y yo preferimos quedarnos en un lugar abierto”.

Cristianos y católicos rezaban en la vía pública y hacían cadenas humanas en espera de una respuesta divina ante lo que pasaba.

“Hicimos una cadena de oración para pedirle perdón a Dios, con los vecinos de mi casa en el fraccionamiento Los Naranjos”, comentó Dionisio Pérez.

Para Argelia López, empleada de una farmacia local, el momento fue trágico, ya que estaba sola y veía como los medicamentos se caían de los estantes y el plafón del techo se caía en su cabeza.

Para la familia Avendaño, el domingo será recordado no por la película que acudieron a ver, sino porque a la mitad de ésta tuvieron que salirse de la sala en busca de un resguardo.

“El cine parecía que se nos iba a caer encima, la gente salía gritando, llorando, el sismo que duró unos 40 segundos según nos dijeron, se nos hizo eterno”, comentó Leticia Avendaño.

La noche fue larga para todos, cuando apenas estaban reconciliando el sueño se sentía un nuevo temblor y de nuevo todos arriba, esperando que no fuera tan intenso como el del domingo a las 15:40 horas.

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