Las rubias, ni tan tontas: Científicos
Contrario a la creencia popular de que las rubias son tontas, un estudio científico señala que esas mujeres confían más en sus habilidades que aquellas cuyo cabello es de otro color
LOS CABALLEROS LAS PREFIEREN.. Paris Hilton ha declarado que ella es el prototipo de la rubia que no es tonta . (Foto: Archivo )
Paris Hilton declaró
hace tiempo que ella es la "prueba viviente" de que las rubias no son
tontas, y aunque su frase causó burlas, al parecer la joven de 28 años
no estaba tan equivocada.
El sitio dailymail.co.uk señala que según un estudio científico, las rubias son más listas de lo que se creía hasta ahora.
Las mujeres con cabello rubia son más agresivas y seguras en sí
mismas que aquellas cuya cabellera es de otro color, lo que les permite
alcanzar sus objetivos.
Según el estudio de la Universidad de California, que publica la
National Academy of Science, las rubias son más agresivas porque atraen
más la atención masculina y están acostumbradas a obtener lo que
quieren.
El estudio indica que incluso aquellas que se tiñen el cabello adquieren los atributos naturales de las rubias.
Para realizar la investigación se entrevistaron a 156 estudiantes universitarias en Estados Unidos.
"Esperábamos que las rubias se sintieran con más derechos que otras
jóvenes- esto es el sur de California, el hábitat natural del rubio
privilegiado- lo que no esperábamos era encontrar qué tanto son más
guerreras que sus compañeras en el campus", explicó Aaron Sell, quien
lideró el estudio.
"Las rubias son más seguras de sus habilidades, aunque los resultados
no siempre respalden su confianza", señaló Catherine Salmon, una
psicóloga de la Universidad de Redlands, California.
Además, dijo que las mujeres que se tiñen de inmediato se acostumbran a
los privilegios de ser rubias, por ejemplo, a la atención de los
hombres.
La investigación podría explicar así el porqué rubias de la farándula
mantienen su carrera y logran sus propósitos como Dolly Parton o Ivana
Trump
De cualquier forma hay rubias como Pamela Anderson a la que no le importa ser calificada de tontas.




