Alfin, creador de títeres, recibe homenaje póstumo
Alberto Mejía Barón, fallecido el pasado 4 de abril, fue recordado por amigos y familiares en el Centro Cultural San Ángel
Mejía Barón era considerado como uno de los creadores de títeres más importantes de México. (Foto: Agencia EL UNIVERSAL )
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Considerado uno de los más importantes hacedores de títeres del mundo, el maestro Alberto Mejía Barón, "Alfin", fue recordado hoy por alumnos, amigos y familiares, tras su muerte por neumonía el pasado día 4.
En el homenaje se celebró, al mismo tiempo, el cumpleaños número 61, de quien dedicara al arte 40 años de su vida.
El acto, que tuvo lugar esta tarde en el Centro Cultural San Ángel de esta ciudad, inició con la proyección de un video documental que recoge los aspectos más interesantes de la vida productiva del maestro Mejía Barón. Producido por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el filme presenta a "Alfin" tras los escenarios, en todo su humanismo y sensibilidad.
Relatos de su vida, "la muerte como una de mis grandes obsesiones", estampas evocadas por él mismo, desde su infancia hasta su edad madura; anécdotas, avatares de artista, vicisitudes del ser humano que fue y toda suerte de experiencias contadas por él mismo, son presentadas en el video que pasará a la posteridad para inmortalizar al viejo titiritero.
"Dejo semillas en cada títere, para que las futuras generaciones mantengan el arte de hacer títeres", menciona Mejía Barón en la película, que al término de su exhibición recibió una ovación por parte de los asistentes. Luego vino la representación de tres números musicales, con marionetas, como homenaje escénico al desaparecido y más aplausos para el artista.
En el acto, se recordó que el pasado 4 de abril "el arte de las marionetas, de México y del mundo, amaneció de luto, al fallecer, cuatro días antes de celebrar sus 61 años, el maestro "Alfin", calificado hace justo una década, durante la Bienal Internacional de Marionetas de Portugal, como uno de los tres mejores hacedores de títeres profesionales del mundo".
Alumnos, amigos y conocidos del titiritero recordaron que fue merecedor de innumerables reconocimientos y destacado representante de México en encuentros culturales y festivales internacionales de títeres, en varias regiones del mundo.
A lo largo del reconocimiento póstumo se puso énfasis en que, fiel al objetivo que mantuvo por más de cuatro décadas, hasta sus últimos días, el maestro se esforzó porque las nuevas generaciones conocieran y valoraran el arte de las marionetas en México.
Actualmente se exhibe en Cuernavaca una muestra con más de 240 marionetas, hasta enero de 2010.
Alberto Mejía Barón o "Alfin", como se le conoció a este polifacético creador, fue uno de los pocos ejemplos de éxito en prácticamente todos los terrenos del arte en los cuales incursionó por más de 40 años: Artes plásticas, teatro, ópera, cine, televisión y performance, además de su destacada labor como titiritero, restaurador y coleccionista de marionetas, se dijo hoy.
Su desempeño a lo largo de las últimas cuatro décadas le valió la admiración y el respeto de artistas, e instituciones de todo tipo, nacionales y extranjeras, muchas de las cuales difunden, siguen e impulsan su labor. Entre ellas la Asociación Internacional de Críticos de Teatro del ITI UNESCO; TV Española; la Embajada y la Casa de España en México y la Secretaría de Gobernación.
Trabajó, orientó e influyó en el quehacer cultural de dependencias como el Colegio de San Ildefonso, museos José Luis Cuevas, Casa Estudio Diego Rivera, Museo de El Carmen, Universidad Autónoma Metropolitana, Colegio Madrid, Fundación Cultural Bancomer, Escuela Nacional de Artes Plásticas, Compañía Nacional de Opera y el Instituto Mexicano de la Radio.
Importante mención mereció durante el homenaje de hoy su acervo de títeres prehispánicos que le donaban para su investigación y restauración, así como su colección de 78 marionetas de la Compañía Rosete Aranda, Carlos Espinal e Hijos, quizá la más grande en manos de una persona.
A estas últimas piezas, adquiridas a principios de los 90, no sólo dedicó buena parte de su tiempo, para su conservación y restauración, sino que procuró mostrarlas al público en exposiciones y obras teatrales, como parte de su compromiso con este legado de la compañía de marionetas más antigua del país y hoy parte de la tradición titiritera de México.
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