aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Marín se crea imagen caritativa

Francisco Reséndiz| El Universal
Miércoles 02 de enero de 2008
El gobernador busca recuperar su credibilidad

[email protected]

PUEBLA DE ZARAGOZA, Pue.— El gobernador Mario Marín, a casi dos años de que se detonara el caso Lydia Cacho, ahora busca crearse una imagen humanitaria.

A la par, ejerce el poder con mano de hierro, persigue a sus detractores y mantiene un control absoluto de los medios de comunicación.

Luego de conocerse la conversación con Kamel Nacif, que será recordada por la frase “mi góber precioso”, Marín era abucheado en actos públicos y recibió la censura social.

Pero ahora camina desenfadado, rodeado por seis escoltas que son casi 30 centímetros más altos que él, sonríe todo el tiempo... en los eventos, desde el templete, habla sólo a las cámaras y posa para la foto.

Este diario le solicitó una entrevista para que realizara un balance de su gobierno, así como de las críticas de partidos, intelectuales y sociedad civil, pero fue negada.

En 16 meses Marín perdió y recuperó Puebla. El 11 de noviembre de 2007 ratificó la hegemonía priísta en la entidad, como resultado de la división de los perredistas y la censura al panismo estatal, así como el uso del aparato gubernamental en apoyo a candidatos del PRI.

Según analistas, activistas pro derechos humanos y diputados de PAN y PRD, Marín está cubierto por la mayoría priísta en el Congreso local, que ha impedido que se fiscalicen los gastos en publicidad y obra pública.

Desde el escándalo provocado por el caso Lydia Cacho, Marín dejó de dar entrevistas y se ha dedicado a mantener un discurso de legalidad y humanismo, según un análisis de contenido realizado por este diario.

El mandatario es cobijado en actos de gobierno por grupos priístas.



Ver más @Univ_Estados
comentarios
0