Asumen Paredes y Murillo dirigencia del PRI

Beatriz Paredes se difinió como una "mujer de causas, no de puestos; soy política de convicciones, no de intereses". (Foto: Lucía Godínez/EL UNIVERSAL )
Al asumir la presidencia nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, admitió que, en su interior, hay división, por lo que llamó a la unidad y planteó que "la fuerza del partido se deriva de la fortaleza de sus partes", por lo que pidió a sus correligionarios: "No a la balcanización del PRI".
En la sede nacional de este partido, ante centenares de "acarreados" llevados en camiones desde el Estado de México y que llegaron a las cinco de mañana, y un puñado de consejeros políticos, Paredes ofreció un nuevo PRI, con nuevas prácticas, e invitó a sus correligionarios "a construir la cuarta etapa del PRI".
Ahí, reiteró lo que ofreció en su toma de protesta: "no utilizaré la dirigencia del partido para promociones personales, estoy convencida de que la mejor actuación del presidente del PRI está ligada a abstenerse de la pretensión de abstenerse de alcanzar la candidatura presidencial".
Y se definió: "Soy mujer de causas, no de puestos; soy política de convicciones, no de intereses".
En su discurso, recordó al extinto Luis Donaldo Colosio y dijo que recoge la estafeta de aquel "y nos comprometemos contigo y con quienes soñaron que era posible el cambio, a impulsar la cuarta etapa del PRI, a construir al PRI del siglo XXI".
Esta nueva etapa, refirió, se llevará a cabo luego de que en tres ocasiones este partido ha cambiado de nombre. El PNR formado en 1929 que se transformó en PRM en 1937 y en PRI en 1946.
México, dijo, requiere un partido fuerte y vigoroso. Añadió que el PRI, ahora, tiene un compromiso "con una reforma del Estado que permita construir un nuevo sistema político para una realidad distinta, que de certidumbre a partidos y ciudadanos, que de reglas claras, que termine con inequidades, que fomente el diálogo entre poderes públicos, que las visiones del país estén por encima de visiones parciales".
Todos, dijo, "tenemos responsabilidades que cumplir para que la democracia económica trascienda y se convierta en democracia económica".
Pidió al gobierno de Felipe Calderón "no partidizar el ejercicio de la administración pública, es fundamental que los delegados estatales de las dependencias sean conocedores, y no usen las delegaciones como apéndice del partido en el poder del gobierno federal".
En el largo discurso duró más de 40 minutos Paredes ijo que "detrás de la discusión superflua sobre las reforma estructurales, lo que existe es el debate sobre el destino de México".
También, hizo un reconocimiento a quienes compitieron en la contienda interna priísta: Enrique Jackson, Javier Oliva, Alejandro Gárate y Sergio Martínez.
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