Muere Juan José Calatayud; adiós al Hombre Jazz
La muerte lo alcanzó a las 9:40 de este domingo,en el Hospital Santa Elena. La causa: una infección renal
"Ustedes pueden pedirnos la que quieran", decía con una sonrisa el
hombre elegante y confiado que estaba sentado atrás del piano. No
obstante su enfermedad, Juan José Calatayud se presentaba en el Salón
México una fría noche de viernes en el mes de febrero. Interpretó, junto
con su grupo y un joven cantante, lo que el público pedía, entre otras
su versión de "Mi ciudad".
Pero el daño era progresivo. Ya no estuvo en el tradicional inmueble de
Pensador Mexicano, tampoco en el Palacio del Arzobispado. La muerte lo
alcanzó a las 9:40 de este domingo, en el Hospital Santa Elena. La
causa: una infección renal.
Los restos del que fue quizá el mayor músico de jazz en la historia de
México fueron velados en una agencia funeraria de la calle General
Primm. Hoy se le incinerará.
Su hija Leticia Calatayud, dijo: "Tenía como tres meses enfermo de una
infección renal que se le complicó con el pulmón. Estuvimos con él todo
el tiempo. En octubre dio un concierto y siguió trabajando en el Nueva
Orleáns y en el Salón México hasta la semana antepasada, luego lo
internamos. Nos dejó una enseñanza de la vida. Era un ejemplo".
A los seis años tocaba el piano y a los siete ya actuaba en público.
Esta referencia es un claro ejemplo de la musicalidad de Calatayud, la
cual lo llevó a incursionar en todos los géneros, siendo el más conocido
el jazz, que le valió el mote de "jazzista de hueso colorado".
Como buen veracruzano, era de espíritu alegre y alburero. Al sentarse al
piano no permitía errores, pues decía, "un verdadero jazzista no puede
ser un improvisado". En 2002, cerca de cumplir 40 años de carrera,
presentó su disco Cubrasil, al que calificó como un espectáculo de
música brasileña (bossa nova, samba y rumba) y cubana. Su discografía
cuenta con casi 20 títulos.
Platicaba Calatayud que desde su niñez escuchaba música estadounidense,
sobre todo a Eddy Duchin, Roger Williams y Carmen Cavallaro. "Me gustaba
mucho cómo se sentía esa música que es una antesala al jazz. En una
ocasión, en el radio, escuché la 'Rapsodia en azul' de Gershwin, obra
para piano y orquesta escrita en el lenguaje de la música negra. Siempre
la gran ilusión de alguien que estudia música es ser solista con una
orquesta, esa obra reunía todos los requisitos. El ser una obra para
piano y orquesta me metió la idea de que cuando tocara por primera vez
iba a tocar esa pieza. Y así fue."
Después de recibirse en el Conservatorio Nacional de Música, Calatayud
comenzó a tocar en el café La Rana Sabia, pues la necesidad de trabajar
y las escasas posibilidades de vivir como concertista le animaron a
tomar esa decisión.
Ahí, en el café, es donde pudo tocar el jazz, que finalmente era lo que
le interesaba, y fue también en ese tiempo que empezó a investigar cómo
era ese lenguaje. "Me di cuenta de que el jazz es una manera de vestir
la música. Si yo tomo un preludio de Bach y, a los mismos acordes que
tiene una pieza del compositor, le agrego las extensiones de la
evolución musical que vino después, o sea los acordes jazzísticos, ya
tengo una fusión del genio alemán, igual pasa con la música mexicana e
incluso con cualquier otra", decía.
En La Rana Sabia comenzó a tocar todos los domingos con un trío
bautizado como 3.1416, formado por el baterista Freddy Marichal, el
bajista Fernando Sánchez Madrid y él. Fue un grupo que tuvo muy buena
aceptación y que le permitió darse a conocer.
Sin embargo en 1965 un accidente automovilístico puso fin a su sueño de
tocar las 32 sonatas de Beethoven, pues le quitó el movimiento de las
piernas y, con ello, la posibilidad del uso del pedal. Nunca pensó en
dejar la música.
En el libro El jazz en México. Datos para una historia, de Alain Derbez,
editado por el Fondo de Cultura Económica, se destaca la participación
de Calatayud en un festival organizado por el INBA en 1971, en el que
tomaron parte tres grupos mexicanos y tres grupos americanos
importantes. A Calatayud le tocó alternar con Thelonious Monk. A Chilo
Morán con Dave Brubeck y a Tino Contreras con Bill Evans.
Llevó el jazz a la danza y al teatro. Gloria Contreras lo invitó al
Taller Coreográfico de la UNAM, y más tarde Calatayud le escribió a
Gloria una obra dodecafónica que se llamaba Jazzotomía y le adaptó una
obra de Brubeck. También trabajó con José Luis Cuevas, quien le dibujó
la portada de un disco.
Durante una entrevista con Alain Derbez, consideró que su nombre debería
estar incluido en la Enciclopedia del jazz en México, pues él mismo no
se consideraba un jazzista, sino como un músico que tocaba, entre otras
cosas, jazz.
Escribió desde preludios y fugas para piano hasta música para diversas
películas. Realizó la dirección musical de distintas obras entre las que
se cuenta El hombre de la Mancha. Recibió varias distinciones entre las
que se hallan la Rosa de Oro, la Lira de Oro, el nombramiento de Hijo
Predilecto y la Llave de la Ciudad de Córdoba, Veracruz.



