Peleará la esposa del "Púas" Olivares en la función "Guerra de Mujeres"
Se enfrentará a Elizabeth "Chiquita" Sánchez este viernes en TijuanaEl primer cartel boxístico femenino en esta ciudad y que lleva por título "Guerra de Mujeres", tendrá como protagonistas este viernes a Elizabeth "Chiquita" Sánchez y Berenice Chávez, esposa del excampeón mundial Rubén Olivares.
En entrevista, ambas pugilistas coincidieron en que no tienen problemas para desarrollar sus rutinas de trabajo ni su vida cotidiana, "ya que por ser más responsables y organizadas que los hombres", se les facilita combinar ambas actividades.
La primera en hablar fue la "Chiquita" Sánchez, quien posee récord de nueve combates con una derrota. "El box lo tomo como cualquier trabajo, con reglamentos y beneficios, pero sobretodo generoso con las personas disciplinadas y ordenadas".
A su juicio, "la mujer es más disciplinada y responsable que el hombre. En mi caso, soy madre soltera y tengo que mantener a mi pequeño hijo, por lo que debo cumplir al cien por ciento en mi trabajo".
Sánchez, premiada por la comisión de Box del Distrito Federal como la peleadora del 2000, dijo que ser boxeadora es lo mejor que le pudo pasar y sueña con llegar muy lejos y no descartó convertirse en campeona del mundo como su compatriota Laura Serrano.
Sobre posibles golpes que pudieran afectarle el pecho, dijo que afortunadamente existen protectores así como un instinto de conservación que las detiene para no enviar golpes a sus zonas más sensibles.
Por su parte Berenice Chávez, esposa del legendario Rubén "Púas" Olivares y quien además la dirige, señaló que actualmente existe más apertura dentro del boxeo para la mujer y es "bueno que eso suceda, porque la gente se está dando cuenta de que sí funciona".
Chávez, con 10 peleas de récord sin derrotas, manifestó que el sueño de ser campeona mundial no está lejos ni cerca, "porque sólo realizo un trabajo como cualquier otro que reditúa fama y dinero, pero sobre todo amistades".
Destacó que lo más drámatico que le puede suceder a una boxeadora es que el público asistente le dé la espalda y le abuchee después de entregarse en una pelea, "las derrotas se pueden cargar pero el repudio de la gente no", concluyó la chaparrita de peso gallo.



