Televisa y TV Azteca, guerra del rating por Irak
Reporteros de ambas empresas, desplazados para la cobertura del conflicto en Irak, encaran el desafío armados sólo con cámaras y micrófonos; luchan por conseguir información sin tomar en cuenta ni riesgos ni costos de transmisión
A poco más de 13 mil kilómetros de la ciudad de México, reporteros,
camarógrafos y técnicos mantienen una consigna, conseguir a toda costa
información sin tomar en cuenta el riesgo, los altos costos económicos
que representa su estadía en Irak, la facturación por servicios
satelitales o los mil inconvenientes que enfrentan diplomáticos de una
decena de países.
En la carrera informativa por traer a México la mejor información sobre el conflicto, el gran diario de México, EL UNIVERSAL, también tiene ya un enviado en la zona: el corresponsal J. Jaime Hernández.
Viajan con viáticos en la bolsa, dinero ya convertido al tipo de cambio
local, y tienen al lado a compañeros de trabajo que serán su único nexo
de confianza en aquellas tierras y con quienes compartirán la misión de
un corresponsal, que en cuestión de días adquirirá el apellido "de
guerra".
Por Televisa ya participan activamente Eduardo Salazar y Gregorio
Meraz, en tanto que por TV Azteca, Hannia Novell lleva la bandera del
la televisora del Ajusco, los tres y sus equipos, envían hacia México
al menos una nota diaria de carácter humano y muestran al televidente
un ambiente que se aleja de la generalidad manejada por las agencias
informativas.
Retos en la tierra de Ali Babá
Estar en una de las cunas de la humanidad es un reto, coinciden
editores de ambas empresas.
"Es una oportunidad para fortalecer nuestra imagen en acontecimientos
internacionales como ya lo hemos venido haciendo en otros eventos",
comenta a EL UNIVERSAL online Amada Castañón, editora de la sección internacional de Fuerza
Informativa Azteca (FIA).
Es un esfuerzo importante, dice por su parte Miguel Angel Camino,
Director de corresponsales internacionales de Noticieros-Televisa,
porque la guerra se ha ido retrasando "y los diagnósticos originales
del inicio del conflicto se han aplazado".
Ambas televisoras, también van al conflicto con un ejército armado, y
en lugar de armas cargan cámaras, micrófonos, lámparas, computadoras
portátiles, baterías, editoras y una buena carga de videocasets. La
guerra, en este caso, es informativa.
Para TV Azteca, explica Castañón, la reportera Hannia Novell tiene la
consigna de traer información de la gente, el interés de FIA es "buscar
las historias humanas y ver que no es asunto de diplomacia y de
políticos".
En Televisa, detalla Camino, "se tratará de tener el mayor número de
notas nuestras y avanzar conforme avancen las tropas aliadas, y tener la
información balanceada como ha sido nuestra costumbre y tener las dos
caras de la moneda, tanto la cara de la parte angloamericana, asi como
la árabe".
Los ejércitos listos
Armados de todo el equipo posible, y pagando carga extra en los vuelos,
los corresponsales desplazados sólo esperan una señal para iniciar el
bombardeo informativo, mientras en sus cuarteles centrales, editores y
presentadores realizan la estrategia correspondiente para enviar
refuerzos y material de respaldo.
TV Azteca ya tiene velando armas a por lo menos cinco equipos listos
para ser enviados, todos integrados por al menos tres personas.
Amada Castañón informa que entre los reporteros que viajarían a la zona
del conflicto están Víctor Hugo Puente, Adriana Valasis, Armando Guzmán,
entre otros.
Miguel Angel Camino señala, por su
parte, que Televisa tiene pensado enviar a Alberto Peláez a Tel Aviv y a
José Luis Arévalo a Turquía. No se descarta la participación de otros
integrantes del cuerpo de reporteros de la televisora de Emilio
Azcárraga Jean.
Facturas como misiles
En el desplazamiento de equipo y personal, las empresas no han medido
los recursos, y al esfuerzo humano se agrega una derrama económica que
alcanza, según Camino, sólo en viáticos de una persona, hasta 35
mil dólares mensuales.
Ambas televisoras mantienen desde mediados de enero a reporteros y
técnicos en la zona blanco de ataques estadounidenses y en esta guerra
de noticias, si es necesario contratar el servicio turco de IHA,
empresa de transmisión satelital, se realiza, tal como lo han hecho las
dos televisoras.
IHA (Ihlas Haber Ajansi/Ihlas News Agency) despliega unidades de
transmisión móviles, que constan de una camioneta con antena y equipo
de conversion de señales de audio y video a datos para transmitirse a
un satélite.
Independientes de los viáticos del personal desplazado, los costos de
transmisión alcanzan cifras poco conocidas.
En estos costos, se cobra desde la reconversión y transmisión de señal,
hasta los "saltos" de satélite a satélite, porque para recibir la
información desde Irak, el audio y video colectado por los reporteros
viaja desde una estación terrena en su ubicación, sube a un satélite,
baja en una estación terrena en Inglaterra, regresa nuevamente a un
satélite que finalmente baja la señal a la televisora, sea Televisa o
TV Azteca.
En algunos casos, dice Camino, la transmisión tiene que hacerse con un
doble salto, es decir, de Inglaterra a Nueva York o Washington y
finalmente a México.
Las empresas pueden cobrar por un envío de 15 minutos hasta 900
dólares; 300 por convertir la señal analógica (audio y video) a datos
digitales que puedan transmitirse, y 600 dólares más por el uso de los
satélites que finalmente traerán a México la noticia.
El ejemplo anterior para los casos en los que el reportero tiene armada
la nota desde su posición en Medio Oriente, porque en el caso de
transmisión en vivo, como son los enlaces directos de los noticiarios
con sus correponsales, la cifra puede alcanzar un costo de hasta 4 mil
500 dólares por 10 minutos de transmisión contínua.
A estas cantidades, se suman erogaciones que pueden considerarse como
impuestos de guerra en una zona del planeta que no cuenta con servicios
bancarios y por consecuencia sin posibilidad de enviar recursos.
Por cada corresponsal las televisoras están pagando una cifra
aproximada a 350 dólares diarios, "un cover", dijo el editor de
Televisa, y el permiso de estancia o visa tiene que renovarse cada 10
días, trámite que también implica un costo, dijeron las fuentes de
ambas televisoras.
A esta suma se le agregan la estancia en hoteles de Bagdad, que cobran
entre 100 y 250 dólares diarios.
Los refuerzos extranjeros
Si bien es cierto que ambas televisoras aseguran que pretenden cubrir
la guerra con sus corresponsales, también alimentan sus noticiarios con
la información de las principales agencias de noticias.
TV Azteca y Televisa mantienen contratos con APTN y Reuters TV
(información de AP y Reuters con señal de audio y video), el servicio
de noticias de CNN y las gigantes de la televisión estadounidense, ABC,
CBS, NBC y Fox News.
Caso aparte representa la empresa de Ricardo Salinas Pliego, que
mantiene a un costo de 2000 dólares mensuales, los servicios de la
televisora qatarí Al Jazeera, la llamada CNN árabe, además de tener a
un traductor de tiempo completo para la información reproducida en este
canal. Televisa por el momento no tiene acuerdos con la televisora con
base en Doha, Qatar.
Titulando sus espacios como "La guerra que viene" y "EU-Irak: la guerra
en puerta", Televisa y TV Azteca ya están en plena guerra informativa y
velando armas para abrir fuego en distintos frentes del planeta.



