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Estados Unidos toleró tráfico de armas a México

J. Jaime Hernández Corresponsal| El Universal
Sábado 05 de marzo de 2011
Estados Unidos toler trfico de armas a Mxico

REVELACIÓN. John Dodson, agente de la oficina para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF), dio a conocer la operación Rápido y Furioso. (Foto: ESPECIAL )

Mandaron 1,765 piezas, una de ellas mató a guardia fronterizo

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WASHINGTON.— La oficina para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF, por sus siglas en inglés) realizó una operación que permitió, durante más de un año, el paso de miles de armas a México y la muerte de un agente de la Patrulla Fronteriza abatido por una de esas armas en diciembre pasado. La operación nombrada Rápido y Furioso se ejecutó sin notificar al gobierno de México.

Tras la investigación desarrollada por el Centro para la Integridad Pública y Los Angeles Times, en la que documentos internos de la ATF han dejado al descubierto el fracaso de un operativo que intentaba desmantelar la cadena de contrabando que permitía armarse a los cárteles de la droga en México, el director en funciones de la agencia, Kenneth E. Melson, se vio obligado a anunciar la creación de un panel de expertos y profesionales para revisar todas las estrategias a raíz del estrepitoso fracaso de la operación Rápido y Furioso.

“Esta revisión nos permitirá maximizar la efectividad de ATF ante los más complejos casos de tráfico de armas y procesamiento de los responsables. Al mismo tiempo, apoyará nuestros esfuerzos para reducir el flujo ilegal de armas a México y combatir las redes de tráfico dentro de Estados Unidos”, dijo Melson en medio de una tormenta de críticas y las demandas de investigación desde el Congreso.

Según los reportes de ATF que han salido a flote durante la investigación, aproximadamente unas mil 765 armas fueron vendidas a presuntos contrabandistas en un lapso de 15 meses. De este total, 797 fueron recuperadas en ambos lados de la frontera México-EU, incluyendo las 195 que fueron ligadas a crímenes en suelo mexicano.

Daños colaterales

“Con el número de armas que hemos dejado pasar a México, nunca sabremos cuántas personas serán asesinadas, asaltadas y violadas… Esas armas servirán para aumentar los índices de criminalidad hacia ambos lados de la frontera”, aseguró al Centro para la Integridad Pública, John Dodson, uno de los agentes de ATF que se opusieron a dejar pasar a México cajas llenas con AK-47 y rifles de precisión Barrett para tratar de saber su destino final.

“Mientras más armas compren (y dejemos pasar), más violencia habrá” en México, advirtió Dodson en otra entrevista a la cadena CBS, para dejar al descubierto la revuelta protagonizada por varios agentes de ATF contra la estrategia autorizada desde septiembre de 2010 por Mark Chait, encargado de la operación Rápido y Furioso.

La idea de dejar pasar armas para conocer a los últimos beneficiarios de la cadena, provocó serias disputas y divisiones al interior de la unidad de ATF en la ciudad de Phoenix, según la denuncia del agente David Voth, que ahora es investigado desde el Congreso.

Apenas el pasado jueves el secretario de Justicia, Eric Holder, le solicitó al inspector general del Departamento revisar las tácticas de los agentes de ATF que han intentado desmantelar mediante estrategias arriesgadas las redes de traficantes de armas que operan a lo largo de la frontera con México.

Contrabando y asesinato

Las instrucciones de Holder se produjeron en medio del escándalo desatado no sólo por el paso de miles de armas hacia México, sino con el asesinato del agente de la Patrulla Fronteriza, Brian Terry, en diciembre pasado.

El agente murió abatido por un arma que habría sido parte de un cargamento de AK-47 que cruzó la frontera con México con el conocimiento de ATF.

Según la investigación que aún está en curso, el objetivo de esta operación fallida era conocer el destino final de un armamento que se volvió contra uno de sus propios agentes.

Algunos congresistas, como el senador Chuck Grassley, aseguran que este tipo de operativos ponen en peligro las vidas de los agentes del orden.

Según señaló el senador Grassley, el Departamento de Justicia le ha denegado un pedido para que le fueran entregadas las copias de mensajes entre el cuartel general de la ATF en Washington y la oficina de la agencia en Phoenix, tras la muerte en el sureste de Arizona, cerca de la frontera mexicana.

“No estamos en posición de entregar documentos relacionados con una investigación en curso”, dijo la carta del departamento a Grassley, uno de los principales detractores de las estrategias de ATF en la frontera.

La campaña de Grassley contra este tipo de operativos de ATF ha sido vinculada, desde distintos medios, a los esfuerzos del Partido Republicano y la Asociación Nacional del Rifle para tratar de ejercer un mayor control sobre una agencia que se ha pronunciado en favor de establecer más controles sobre la venta múltiple de armas de asalto a lo largo de la frontera con México.

En México, en una entrevista telefónica, el subsecretario para América del Norte de la Cancillería, Julián Ventura, dijo que el gobierno mexicano no tenía conocimiento de este operativo. “Es un asunto que nos motiva a verlo con una seria preocupación”, dijo.

 



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