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Fue un escritor inabarcable

Yanet Aguilar| El Universal
Domingo 20 de junio de 2010

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Nadie duda que Carlos Monsiváis fue un ser inabarcable; con su agudo sentido irónico, mordaz y su palabra fácil, aunque cifrada, ejerció como gran maestre en todos los géneros literarios. Nada escapó a su ambición de “interpretar el destino de la humanidad”, pues ejerció el ensayo, la crónica, el periodismo, la traducción de poesía e, incluso, la ficción en un solo libro Nuevo catecismo para indios remisos.

El escritor tardío que se inició en el periodismo en la revista Estaciones, creada por Elías Nandino y que sobre todo se forjó bajo la tutela de Fernando Benítez en los suplementos México en la cultura y La cultura en México, deja una obra tan abundante que requiere de coordenadas para iniciar el viaje, o mejor aún, para perderse por sus ensayos, crónicas, textos periodísticos y ficciones.

“Voltaire de la Portales”

Cuatro de sus insaciables lectores: Armando González Torres, Fabrizio Mejía Madrid, Humberto Mussachio y Emmanuel Carballo, proponen algunas coordenadas para perderse en el mundo literario del llamado Voltaire de la Portales.

Las propuestas son diversas y amplias, como su obra, desde un poema que Monsiváis publicó en El Nacional en los años 50, dedicado a una tal Clementina, de la que nadie sabe quién es, hasta ensayos literarios nunca reunidos en un libro.

Aunque muy reconocido en la crónica, muchos celebran al Carlos Monsiváis ensayista. Armando González Torres afirma que algunas de sus páginas más memorables están en sus ensayos, pues tenía la capacidad de combinar las dos perspectivas, tanto la visión panorámica como la visión microscópica para reivindicar a sus autores dilectos.

González Torres dice que ahí está el libro Salvador Novo. Lo marginal en el centro, donde Monsiváis Aceves hace un destilado de todas sus virtudes como ensayista y de todo su amplio conocimiento de la literatura mexicana. “Curiosamente, él que era un hombre muy público y al mismo tiempo muy reacio a revelar cuestiones personales escribió este texto tan íntimo e inteligente”.

El poeta y ensayista dice que al lado de esta visión microscópica y de identificación con un autor como Salvador Novo, Carlos Monsiváis Aceves dejó ensayos de grandes trazos, como ese texto emblemático “Notas sobre la cultura mexicana del siglo XX”, que aparece en la Historia General de México editada por El Colegio de México, en la que da una gran visión panorámica de la cultura mexicana y que no se ha publicado por separado.

También del Monsiváis ensayista habló Fabrizio Mejía Madrid, quien afirma que en ese género literario tenía una peculiaridad: era capaz de en una sola frase describir todo un mundo y una situación.

El escritor y el futbol

Tras enterarse de su muerte tomó el libro Imágenes de la tradición viva, en donde el ensayista habla del Mundial de Futbol y en el que con tres frases describe todo el asunto futbolero y cita: “Qué bien la pasé y cómo la habría pasado si estos payasos jugaran como es debido” o aquellas otras donde dice: “El Mundial es la ONU del sentimiento”, “La Selección Nacional es anterior a la Constitución” y “Lo que uno sabe de futbol es más o menos lo que uno sabe de la vida, con una diferencia, en la vida sólo se agoniza una vez”.

Emmanuel Carballo, quien publicó su Autobiografía precoz cuando Monsiváis tenía 28 años, asegura que su ensayo sociohistórico político fue grande. “Para mí fue un gran ensayista, nada más, pero nada menos. En un país donde no hay grandes ensayistas, ser uno de los grandes es un honor. Para hacer su primer libro Poesía mexicana del siglo XX, tardamos dos años en convencerlo, fue incluso prestarle los libros que por cierto no me devolvió... era tan perfeccionista, se tardaba porque quería tener juicios que fueran muy suyos”.

La voz del cronista

Reconocido como el heredero intelectual de Salvador Novo, Carlos Monsiváis cultivó la crónica como pocos; así lo recuerda Fabrizio Mejía Madrid, quien dice tener una empatía intelectual con el autor fallecido. Hace poco había dicho que a Monsiváis le había ocurrido lo que al emperador de China en el cuento de Borges, manda a hacer un mapa tan preciso de China que acaba abarcando todo el territorio del papel.

“Creo que la visión de Carlos Monsiváis sobre México acabó abarcando todo el territorio nacional e incluso América Latina, acabó por ser lo que él destaca como memorable e importante, acabó por ser México”, señala el también cronista.

Incluso va más allá, dice que Monsiváis, como estratega cultural que fue en cada crónica, reivindicaba la cultura popular y la rebelión popular en todos sus aspectos, al tiempo que se lanzaba contra el conservadurismo y la tontería de la élite.

Gente rica yendo al ballet

“Ahí está la famosa crónica de la gente rica yendo al ballet a Bellas Artes, que es una verdadera gloria; Monsiváis Aceves era despiadado contra la élite y contra los poderosos y siempre se ponía del lado del débil, del lado de la cultura popular, de las masas, de su público; siempre en contra de lo privado. Ese es un vuelco que ningún escritor ha podido darle a la mirada”, dice Mejía Madrid.

También Emmanuel Carballo reconoce que hay que leer y releer su obra para no hacer un icono de él que fuera un hombre que tocó ciertas teclas de la vida mexicana. “Fue un sociólogo, politólogo, ensayista. Es de los pocos ensayistas mexicanos importantes, creo que después de Octavio Paz, el mejor ensayista mexicano de temas sociales, evidentemente es Carlos Monsiváis”.

El otro Monsiváis periodista

Humberto Mussachio, colega y autor de la historia del periodismo cultural en México, asegura que los textos periodísticos forman parte de lo mejor de nuestra prensa y deberían ser reunidos porque nadie lo ha hecho; como tampoco se han compilado sus ensayos literarios; sin embargo, recuerda que el Fondo de Cultura Económica los reunió hace unos años, pero Monsiváis exigió revisarlos y seguro no terminó de hacerlo, pues eran muchos.

“Todos sabemos que Monsiváis pasó por todos los medios y que el suyo era un periodismo diferente que en los 70 estuvo muy influido por el New Jornalist de Estados Unidos, pero con un sello siempre muy peculiar, muy de Monsiváis.

Me parece que también habrá que recoger su polémica con Octavio Paz, aquella que se desarrolló en la revista Proceso, una polémica en la que Carlos Monsiváis se dirigió siempre con un gran respeto que no le fue correspondido”.

Mussachio reconoce que Monsiváis era un hombre que evitó ser grosero y aunque podía ser muy duro en la crítica y en la sátira, siempre fue un hombre respetuoso, sobre todo con los lectores y eso le parece lo más rescatable del periodismo de Carlos Monsiváis.

Aunque para la publicación de sus ensayos literarios todavía no hay editorial que se proponga, Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), afirmó que existe un libro de Carlos Monsiváis con confesiones de sus amigas que está a la espera de ver qué editorial lo publica.

 



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